Puntos críticos del sistema de producción porcina
Roberto G. Martínez Gamba.
Departamento de Medicina y Zootecnia de Cerdos.
La carne de cerdo fue la de mayor producción en el mundo en 2024 con 166,324 ton/métricas, pero encuentra desafíos con los posibles nuevos consumidores en países desarrollados, que limitan su consumo por diversas causas(1). La porcicultura continua en un proceso de cambio para incrementar áreas de oportunidad en aspectos como la genética y sobre todo el manejo, pero simultáneamente presenta retos en aspectos como consolidación industrial y la dificultad de acceder a mercados(2). Hoy en día las granjas se clasifican como Megas con más de 100,000 cerdas/ propietario, Grandes con 1,000 a 99,999, Medianas de 1,000 a 9,999, Pequeñas de entre 100 a 999 y por último, de Baja Escala con menos de 100; las dos primeras representan la mayor producción a nivel mundial, mientras que el impacto de las dos últimas es mucho menor(2).
Datos de producción en Dinamarca reportan 22% de partos de primerizas, 18 lechones nacidos por camada (LNT), 15.3 destetados por camada (DC), 34 destetados por hembra al año (DHA) y 14 días no productivos por camada (DNP)(3, 4). Mientras que granjas en Sudamérica reportan parámetros aceptables, escogeremos dos ejemplos Brasil y Colombia. En Brasil se reportan promedios nacionales 15.12 LNT, 12.58 DC, 14.64 DNP y 29.59 DHA; mientras que en Colombia 14.26 LNT, 11.72 DC, 18.16 DNP y 27.94 DHA(5).
En Brasil cuando se observa la producción de granjas de Baja Escala las variables anteriores disminuyen a 14.71 LNT, 12.22 DC, 19.0 DNP y 27.93 DHA. México es el octavo productor mundial de carne de cerdo, con una población de 13’244,183 animales provenientes de 3,128 unidades de producción; sin embargo, existe un subsistema de producción complementario de tipo social con 5’166,579 animales que se producen en 1’029,109 predios con menores niveles de tecnificación o producción conservadora(6).
En nuestro país se reporta producción en niveles comparables en algunos casos con los de Sudamérica, sin embargo, en el tercio de granjas de producción conservadora esos niveles están lejos del promedio de otros países y de la media nacional, tal y como se presenta en la figura 1(7).
Figura 1. Niveles de producción nacionales por tipo de granja. Adaptado de Espinosa, 2024.
¿Por qué producimos menos?
La porcicultura es propensa a sufrir diversos inconvenientes durante su ciclo de producción por aspectos externos como cambios climáticos, desajustes en el mercado, presencia de enfermedades, así como también elementos intrínsecos de la producción (tipo de instalaciones, manejo, tamaño de la piara, etc.), por lo que se le considera de alto riesgo por inversionistas y analistas de riesgo económico. El no cumplir con algunos parámetros de producción hace a la porcicultura en México muy susceptible a aspectos como un mayor costo de producción, un menor precio de venta de los cerdos y el no poder ofrecer al mercado un producto más competitivo.
Diversos factores se relacionan con una menor producción en las granjas, aspectos como la mejora genética(8), la alimentación, el bienestar de los animales, las medidas de manejo o cuidados, las condiciones ambientales(2) y, por supuesto, la presencia de agentes etiológicos(8) asociado a medidas de bioseguridad deficientes(10). Este último aspecto siempre es referido como la justificación de menor productividad, como si fuera una “espada de Damocles” que es imposible evitar, sin embargo, en la realidad los aspectos de producción o zootécnicos son la causa de la menor productividad general pues originan cerdos inmunodeprimidos por sus condiciones de crianza.
Dentro del esquema de producción de una operación porcícola se identifican algunos puntos críticos para la producción final de carne de cerdo, representada como los kg producidos por hembra por año. Esta variable puede verse afectada por aspectos que se presentan a continuación y que son: manejo a primer servicio, mortalidad en hembras, días no productivos donde se incluye la fertilidad, tamaño de camada, mortalidad en lactancia, destetados por hembra por parto y año, peso al destete o calidad del lechón, mortalidad en la línea y kg no ganados. Estos puntos críticos su momento de presentación en el flujo y su relación con diversos aspectos de la producción se presentan en la figura 2. A continuación se hará una descripción de cada uno de dichos puntos críticos, discutiendo los factores que los pueden afectar en la granja.
Figura 2. Puntos críticos en la producción porcina. Variables en recuadros rojos= Puntos críticos (PC).
Manejo a primer servicio
En muchas granjas el cuidado de las hembras de reemplazo no se considera un aspecto importante. Dos condiciones podemos recalcar, una es la falta de una correcta selección y la otra la ausencia de prácticas de manejo adecuadas. En el primer caso es común que no se sigan las recomendaciones de las empresas genéticas y se introduzcan como reemplazos hembras que provienen de una genética “terminal”. También es frecuente que no se consideren aspectos básicos de la selección de las hembras, por ejemplo, como que el peso al nacer de la cerda que sea de 1.15 kg, que no se dé seguimiento del crecimiento de las hembras futuras reproductoras durante la etapa pre púber, que se seleccionen hembras con menos de 550 o más de 750 g de ganancia diaria de peso a la pubertad.
En relación a prácticas de manejo adecuadas, hay algunas que podemos recordar:
- El destete temprano afecta a las futuras reproductoras en su salud digestiva durante el crecimiento, por lo que se recomienda que granjas multiplicadoras tengan una lactancia de al menos 24 días(11).
- Establecer una meta para que la hembra de reemplazo se desarrolle hasta su madurez fisiológica en cuanto a peso corporal, composición tisular, solidez estructural y desarrollo reproductivo, así el objetivo deberá fijarse para el peso a la pubertad de preferencia 115 a 140 kg y al primer servicio 135-160.
- La falta de un programa de alimentación específico, especialmente en los genotipos de crecimiento rápido debido a la posible presentación de problemas en las patas, especialmente con alimentación ad libitum después de las 10 semanas de edad. Sin embargo, es importante no limitar demasiado la ingesta de alimento ya que puede ser perjudicial para el desarrollo mamario. La reducción en la relación lisina/energía puede utilizarse para disminuir la tasa de crecimiento y aumentar el número de cerdas jóvenes en un rango óptimo de peso corporal al primer estro(12).
- Darles el espacio adecuado durante su desarrollo por ejemplo 1.13 m2 por animal para 15 hembras de los 75 a los 200 días de edad.
- Exponerlas al semental entre los 150 a 170 días de vida, ya que fallar la detección del primer estro añade 20 días no productivos más al sistema, e incrementa el porcentaje de reemplazos desechados antes de la primera gestación.
La falta de estos cuidados origina menores tamaños de camada, pérdida de condición corporal y problemas locomotores que repercuten en la productividad de por vida de las cerdas al ser eliminadas a edades tempranas o pocos partos(13); y aumentan la introducción de reemplazos a niveles superiores al 50% anual, lo que disminuye la inmunidad de la piara en forma general.
Mortalidad en hembras
La continua selección genética en las hembras reproductoras dirigida a una mayor prolificidad y una progenie más magra se ha relacionado en los últimos años con índices de mortalidad mayores al 10%. La mortalidad en reproductoras origina una menor longevidad, lo que trae repercute en costos de producción directos por la introducción de primerizas, el incremento de los días no productivos, el uso de medicación y el decomiso en rastro; y costos indirectos por la pérdida del valor genético, la retención de hembras de baja producción y el incremento en el número de primerizas de menor estatus de salud(14). Las causas de muerte más frecuentes se presentan en la figura 3.

Mientras que las principales lesiones por sistema se presentan en la tabla 1. La mortalidad en las hembras es multifactorial, asociada a diferentes factores de riesgo. La presentación de hallazgos patológicos en diferentes sistemas fisiológicos es común. La presentación de lesiones locomotoras, prolapsos y úlceras entre otros habla claramente de aspectos relacionados con la falta de bienestar. La presencia de aspectos como endometritis y hemorragia uterina indica manipulación obstétrica inadecuada por personal no capacitado(15). La mortalidad en las cerdas es crítica para la industria y se presenta mayormente en las primeras tres semanas posparto.
La falta de cuidados en las hembras en aspectos como temperatura ambiente y humedad elevadas, falta de supervisión en la alimentación, manejo excesivo, falta de revisión individual y ausencia de tratamientos adecuados origina la mortalidad con los problemas de producción antes mencionados. Para mejorar la comprensión de las causas de mortalidad de las cerdas, los productores deben registrar con mayor precisión las causas de mortalidad, tanto por muerte natural como por eutanasia, así como las tasas de mortalidad general, a fin de evaluar mejor la causa real y desarrollar estrategias de mitigación para la mortalidad en el hato reproductor(16).
Días No productivos/Fertilidad
Todas las variables que son reflejo de la infertilidad aumentan los días no productivos. Los principales factores que incrementan los días no productivos son los retornos a celo, tanto regulares (falla en la fertilización) como irregulares (pérdida embrionaria), la presencia de cerdas falladas asociado a muerte embrionaria temprana y la presentación de abortos. Existen factores de riesgo que causan un rendimiento reproductivo subóptimo tanto a nivel de cerda como de granja. A nivel de cerda se incluyen tanto factores ordinarios como factores de rendimiento. Los ordinarios incluyen baja o alta paridad, temperatura alta, menor consumo de alimento durante la lactancia y menor duración de la lactancia. Mientras que los factores de rendimiento son una condición corporal baja, retornos y bajo PBA.
Los factores a nivel de granja incluyen cerdas alimentadas en forma ineficiente, inseminación tardía, alta variabilidad intrahato, alojamientos limitados de espacio, estructura de edad fluctuante y mala calidad del semen. Un aspecto importante de corregir en las granjas está relacionado con la falta de seguimiento en el retorno a celo o repetición. Las hembras retornadas a celo tienen una duración menor del celo y signos de celo menos intensos, lo que hace más difícil determinar el momento óptimo de IA, lo que a su vez resulta en un 40% de oportunidades de repetir nuevamente e incrementar los DNP en un 35%(17). Por tanto, uno de los principales factores que afectan los DNP y menor fertilidad es la falta de seguimiento del proceso productivo en forma individual. Las hembras con falla reproductiva deben tener un tipo de cuidado específico para evitar la caída de los parámetros de producción globales.
Tamaño de camada/Peso al nacer/ Dispersión de pesos
Otro punto crítico en la producción porcina está relacionado con el tamaño de la camada al parto; el incremento en el tamaño de la camada en los últimos años al emplear cerdas hiperprolíficas ha impactado a la producción porcina de forma benéfica… ¿o negativa?; ese aumento continuo del tamaño de la camada, ha ocasionado que los productores tengan dificultades para manejar camadas más grandes, como la capacidad de lactación de la cerda, en términos de número de pezones y la ingesta de alimento para mantener una mayor producción de leche y disminución y dispersión del peso al nacer de los lechones entre las camadas(18), lo cual repercute en el bienestar de éstos y aumenta el riesgo de mortalidad durante la lactancia, ya que los lechones de menor peso tienden a ser débiles y menos reactivos, predisponiéndolos a morir por aplastamiento o inanición, o ser lechones destetados de baja calidad(18).
Esta situación es consecuencia de un incremento en la tasa de ovulación y a un aumento en la sobrevivencia embrionaria con un mayor número de embriones en el periodo post implantación que excede el área placentaria disponible por feto, lo que genera una condición de hacinamiento embrionario entre los 25 y 30 días de gestación restringiendo el crecimiento intrauterino (RCIU). Los lechones RCIU se caracterizan con un bajo índice de masa muscular y una cabeza con “forma de delfín” o “domo” (respuesta de conservación cerebral a la desnutrición fetal), tienen un menor desarrollo del corazón, tracto gastrointestinal y músculos.
Pero no todos los lechones de bajo peso son RCIU y no deben ser eliminados a priori, por tanto en las granjas es que es necesario invertir trabajo y dinero en el rescate de los lechones de bajo peso, pero es importante reflexionar que en el caso de RCIU no es viable dicha inversión; sin embargo, como se citó anteriormente no todos los lechones de bajo peso están destinados a morir o quedar retrasados, es por eso que se deben de establecer métodos de clasificación de lechones para trabajar en los que son viables(18). Los productores de cerdos pueden utilizar diversas estrategias de manejo para mejorar los resultados al destete en base al peso del lechón al nacer.
El peso corporal puede ser el principal, pero no el único predictor de la viabilidad del cerdo (definido como supervivencia con crecimiento adecuado). El desarrollo de un índice basado en cuatro factores: capacidad de movimiento, estimulación de la ubre, el número de círculos completados alrededor de sí mismo y la temperatura corporal, permite un elemento para la toma de decisiones más amplio que solo el peso. Esta práctica permitirá reducir el porcentaje de mortalidad en lactancia y mejorar la calidad del lechón destetado.
Mortalidad lactancia
La muerte de los lechones pre-destete es en la actualidad un factor crítico en la producción y ha aumentado a medida que ha aumentado el tamaño de camada, impactando la viabilidad económica y el bienestar animal(19). Aproximadamente del 15 al 20% de los lechones nacidos vivos mueren del parto al destete. La mortalidad en lactancia deriva de un complejo multifactorial que varía entre granjas, regiones geográficas y sistemas de producción, donde confluyen aspectos como: los lechones y sus características al nacimiento, las cerdas, el ambiente, la salud del hato, los alojamientos y la calidad del trabajo de los operadores(20).
Los factores que incrementan la mortalidad antes del destete y que es necesario abordar en las granjas con detalle se presentan a continuación:
- Falta de atención al parto en general.
- Falta de intervención en lechones con bajo peso al nacer. Sin supervisión de toma de calostro y emparejamiento de camadas por peso.
- No dar seguimiento especial en camadas muy numerosas y de hembras viejas.
- Atención especial en camadas de 14 o más con >3 nacidos muertos, pues se relaciona la hipoxia al parto con la actividad encefálica después del nacimiento y la dificultad con tomar calostro y por tanto con la mortalidad en lactancia(21).
- La falta de criterio en la aplicación excesiva de oxitocina se relaciona con el punto anterior, pues puede causar un incremento en las contracciones uterinas la ruptura del cordón umbilical lo que resulta en nacidos hipoxia, nacidos muertos y lechones de baja viabilidad(21).
- Baja temperatura y exceso en el área de los lechones por falta de fuente de calor adecuada y lavado excesivo.
- Jaulas paridero con espacio insuficiente en el área de lechones(22).
- Y dado el escenario de hiperprolificidad que vivimos el trabajo y capacitación de los operadores debe tomarse en cuenta tanto en la atención del parto y los primeros días de lactancia. La capacitación y la asignación de operadores suficientes es fundamental en la actualidad.
La mortalidad asociada a los aspectos anteriores supera a la que se presenta en problemas como PRRS; cuando estas prácticas básicas no se cumplen en una granja infectada y con nacidos virémicos la mortalidad se potencializa.
Peso promedio al destete/calidad de lechón Otro factor que está afectando la producción de nuestras granjas es la condición de salud y el peso de los lechones que se destetan, lo que origina en muchos casos mortalidad en el destete. Para llevar a cabo el destete se deben tener consideraciones o requisitos que son: una edad de 21 días, un peso de 6 kg, que sepa comer alimento sólido y que esté sano. En la actualidad en muchas granjas no se consideran esos requisitos y se destetan lechones de menos días, con 5 kg de peso y que no han recibido una alimentación complementaria en la maternidad; esos son lechones de baja calidad que no sobreviven en destete o su desarrollo es muy pobre.
Para recordar se puede citar primero que: la edad para el destete es a las tres semanas de vida al menos, cuando los lechones alcanzan un estado fisiológico en el cual su sistema digestivo es “más o menos” capaz de digerir los carbohidratos más complejos y su sistema regulador del calor está empezando a funcionar eficientemente, por lo que es capaz de adaptarse a un nuevo entorno. Aunque la edad al destete dependerá del flujo de animales en cada granja, los días de vida cumplidos al destete pueden variar entre las camadas (no más de tres días), ya que normalmente esta actividad se lleva a cabo en un sólo día de la semana y se movilizan a todas las camadas, independientemente del día de nacimiento.
También es fundamental para mejorar la calidad del destetado implementar un programa de alimentación temprana o por fases desde los primeros días de vida y sobre todo seguir dicho programa; ya que, al existir una buena producción de leche por la cerda, los primeros 15 días de vida, el lechón prácticamente no come alimento comercial; cuando se desteta a las tres semanas solo existe una semana para que el lechón se adapte al nuevo alimento. El destete a tres semanas conlleva un estrés nutricional, puesto que la mayoría de los lechones no se han adaptado al alimento seco y en consecuencia su ingesta es baja durante los primeros días pos-destete lo que conlleva un marcado “estado catabólico”, bajo crecimiento, malos índices de transformación y problemas gastrointestinales (básicamente diarreas)(23).
- En resumen se debe estructurar un programa de alimentación en lactancia.
- Se deberá tratar de destetar a los lechones con un mínimo de 6 kg.
- Se debe destetar a aquellos lechones que estén en condiciones para soportar el destete, aunque esto implique ajustes en el flujo de los destetes.
Destetados por hembra/parto/año
El número de destetados por hembra por año es usado comúnmente como una medida de benchmarking que se usa comúnmente para comparar la producción entre hatos, en un país o entre países(17). Los lechones que se destetan por cada hembra al año es el conjunto de una serie de situaciones de producción que anteriormente hemos tocado. Se ve influenciada por el manejo de las hembras de reemplazo, por los días no productivos, el tamaño de camada al parto, la mortalidad predestete y obviamente por los destetados por camada. Y si bien, es una variable o factor de producción que se le da mucha importancia, no explica algunos eventos de producción importantes como los días en el hato, los lechones destetados de por vida anualizados y la calidad de los lechones al momento del destete. Es una variable que sería necesario segmentarla por número de parto de las hembras y el bienestar de los lechones y las hembras.
Mortalidad en la línea
La mortalidad en destete y engorda es un punto crítico en la eficiencia de un sistema de producción; la mortalidad depende de una serie de interacciones entre muchos factores relacionados con la fisiología del animal, el manejo y el ambiente donde se desarrollan los cerdos. Hay algunos indicadores o predictores de mortalidad a revisar para reducir la mortalidad en destete-engorda.
- Como se vio anteriormente el peso al destete es fundamental en una empresa porcina; el peso al destete está influenciado a factores como el parto de la madre, el tamaño de camada, los mortinatos, la reagrupación de las camadas y el peso al nacer; los lechones con bajo peso al destete tienen un estado inmunitario pobre que está relacionado con la presentación de problemas locomotores, lesiones de consolidación, pleuresía y pericarditis ocasionado por diversos patógenos. Especialmente la reagrupación constante de camadas debe ser evitada para minimizar el estrés y sus negativos efectos en la sobrevivencia de los lechones en lactancia y después del destete(24).
- La edad al destete también depende de los factores presentados en el párrafo anterior, y menos días al destete se asocia también con la presentación de problemas locomotores y con una mortalidad en lactancia. Un factor altamente relacionado con la mortalidad en destete y engorda es el estado de salud de la granja de origen de los cerdos. Este status implica conocer la presentación de problemas de enfermedades los 16 meses anteriores(25).
- Otro factor asociado a la mortalidad en destete y engorda es el movimiento de los animales entre corrales, entre casetas e incluso en algunos casos entre granjas.
- Un predictor que se debe tomar en cuenta para disminuir la mortalidad es el tamaño del grupo o animales/corral; en corrales convencionales un número mayor de 25 animales se asocia a mayor mortalidad, mientras que instalaciones wean to finish más de 75 animales se relaciona con incremento en mortalidad, dependiendo del estado sanitario(24).
- También se han asociado periodos del año con la mortalidad en esta área, es necesario que cada granja haga un estudio comparando la mortalidad entre meses, estaciones y años para identificar los momentos críticos(26). Estos mismos autores reportan la importancia la calidad del trabajo de los operadores sobre la mortalidad(26). Otros estudios especifican la mayor mortalidad en primavera y verano, con comederos de una sola boca con chupón, pisos con 50% de slats, mezcla de sexos y sistemas de ventilación automática(27).
A manera de resumen, para reducir el riesgo de mortalidad en destete y engorda se deberá trabajar en función del estado de salud de los animales que llegan; mejorar aspectos relacionados con el peso y la edad al destete; identificar los momentos del año con mayor mortalidad; mejorar la disposición y la habilidad (capacitación) de los trabajadores.
Kg no ganados
Dejando a un lado la presencia de agentes patógenos y mortalidad, existen condiciones durante la etapa de destete y engorda que repercuten en la eficiencia de las granjas individualmente y a nivel general, haciendo que variables como la velocidad de crecimiento, la ganancia diaria de peso y la conversión alimenticia se vean afectadas con una repercusión económica importante. Estas variables a fin de cuentas se traducen en la falta de crecimiento de los cerdos, los cuales dejen de ganar kilos por factores diversos a manera de “goteo”. Se ha establecido que el principal factor zootécnico para un desarrollo adecuado en destete y engorda es el peso al destete, pero no es el único. Aspectos básicos de la crianza y engorda de los cerdos se van dejando a un lado como factores importantes, obviándolos y pensando que son “cosas que están resueltas”. Estos factores pueden resumirse en tres condiciones:
- ALIMENTACIÓN: El día después del destete el tracto digestivo de los cerdos sigue siendo inmaduro y difícilmente puede digerir dietas a base de granos con el subsecuente retraso de crecimiento por anorexia y desnutrición, especialmente en cerdos de una escala social baja. De ahí la importancia del seguimiento a las dietas y material primas recomendadas y a los cambios de alimento programados(28). Otro aspecto que es necesario revisar con detalle son los comederos, su estado, el manejo de éstos, la presencia constante de alimento. Obviamente el cuidado de los bebederos, su funcionalidad y el flujo de agua es importante revisarlo frecuentemente(29).
- ESPACIO: Siempre se asume que el espacio para los animales es el correcto, pero cuando no es así se impacta el potencial de producción de los animales en la granja. El espacio y el diseño de los alojamientos tiene un impacto en varios aspectos como el bienestar, las finanzas, emisiones ambientales, requerimientos laborales y condiciones de trabajo para el personal(30); el espacio suficiente dará como resultados cerdos sanos con un buen consumo de alimento y una ganancia diaria promedio, baja morbilidad en términos de lesiones y enfermedades, y baja mortalidad(31). Cerdos alojados en finalización con menos de 0.75 m2/ animal pelean, interactúan por comederos y bebederos y tienen menos espacio para descanso. A medida que se aumenta el espacio de 0.44, 0.64, 0.78 y 0.80 m2/animal aumenta el crecimiento y se reducen aspectos como el estrés y la inflamación que disminuyen la ganancia de peso(28). Por eso es importante evaluar el espacio por animal/ edad que se tiene en la granja; “se puede poner las cantidad de cerdos que se quieren en un espacio determinado, pero esto tiene un costo”.
- CONFORT FÍSICO Y TÉRMICO. Un aspecto importante de revisar son las condiciones climáticas que requieren los cerdos para mantener una temperatura corporal constante; esto depende de su tamaño/peso, el tamaño del grupo, el tipo de suelo, el tipo de sistema de ventilación, la velocidad del aire, la temperatura(32). En condiciones termo neutrales, los cerdos no necesitan energía adicional para mantener el equilibrio entre la producción y la pérdida de calor; pero al aumentar su calor metabólico se ve afectado su consumo de alimento, conversión alimenticia y la ganancia de peso. Es fundamental dar seguimiento a las condiciones ambientales para lograr la mayor ganancia de peso.
A manera de resumen surge la pregunta ¿en la granja se revisan estos tres factores? ¿O se asume que son siempre correctos?
Conclusión
No todos los problemas de producción se asocian a problemas infecciosos, hay diversos aspectos básicos que afectan la producción de la granja y nivel nacional. El dar seguimiento puntual a dichos puntos críticos de la producción permitirá aumentar los niveles de producción.
LITERATURA CITADA.
Disponible en BM Editores.
Artículo publicado en “Los Porcicultores y su Entorno Julio Agosto 2025“













