Francisco Alejandro Alonso Pesado
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Elizabeth Rodríguez de Jesús.

INTRODUCCIÓN.

La interrelación entre los eslabones económicos de las cadenas agroalimentarias de valor es un tema de gran importancia que se encuentra en las mesas de discusión y decisión de los productores de carne de cerdo en el escenario mundial, además es un tema tratado por autoridades de diversos países, en razón al aumento de precios de alimentos, incluyendo la carne de porcino, desde mediados de la década de los años 2000(1). Un aspecto sobresaliente, principalmente en los Estados Unidos de América (EUA), es el aumento consistente en el poder de negociación en el eslabón de transformación (procesamiento).

Grandes productores tienen la capacidad económica de fijar precios de compra(1). Esto obedece al proceso de mayor concentración del mercado, ocurrido en los últimos 20 años. Esta mayor concentración se ha incrementado en razón aspectos económicos, como la crisis de 2008 y por las exigencias técnicas y productivas, de aumentar la escala de planta (empresas más grandes) y así disminuir costos y brindar una mayor producción y bioseguridad(1). Otro aspecto sobresaliente en las producciones de carnes de cerdo es el referido a la tendencia cada vez más acentuada hacia integraciones verticales y relaciones entre competidores(1).

Hay, en el mundo, diversos modelos de organización en la actividad porcícola, ya que hay países en que prácticamente el 100 por ciento del volumen de producción provienen de oferentes (productores) integrados verticalmente, un ejemplo de ello es Dinamarca; además, asimismo existen casos en los que el sistema de producción porcícola se desarrolla mediante relaciones contractuales, ejemplo de esto es en los EUA(1). Los casos antes señalados se caracterizan por la existencia de marcos regulatorios y normativos que exentan a las industrias agropecuarias, de la aplicación de leyes antimonopólicas entre productores del sector primario(1). Ante este marco superficial se elaboró el trabajo perspectiva general de la porcicultura.

MATERIAL.

El trabajo perspectiva general de la porcicultura se elaboró partir de la consulta de fuentes secundarias, se obtuvieron datos y comentarios, mismos que se analizaron y otros se sintetizaron.

DESARROLLO DEL TEMA.

El trabajo presenta los orígenes de la actividad porcícola; se contextualiza a la industria del cerdo en relación con los precios en las cadenas alimentarias; y se señalan algunas particularidades del sistema porcícola en algunos países(1).

Orígenes de las actividades porcícolas Varios estudios demuestran que el cerdo desciende de dos especies de mamíferos artiodáctilos, una de ellas de origen europeo (Sus scrofa) y otro asiático (Sus vittatus). Desde hace miles de años atrás, la domesticación de los porcinos ocurrió en varias zonas del mundo, como en Europa, el Medio Oriente yChina. Recientemente, se ha identificado a Birmania, India, Nueva Guinea, Italia y Tailandia como lugares de domesticación del cerdo(1, 2).

La introducción de los porcinos a América aconteció en el siglo XVI con la conquista y colonización de los españoles y fue uno de los animales domésticos que mejor se adaptó al territorio conquistado. Los cerdos criollos fueron el resultado de las cruzas entre razas europeas y razas asiáticas(1). La aceptación de los cerdos se deriva de su fácil domesticación, su alta fertilidad, que permite obtener hasta 15 lechones al año por cada hembra (vientre); y su rápido crecimiento, pues en 6 meses se logra el peso que demanda el mercado(1).

Asimismo, tiene la ventaja de ser un animal omnívoro, capaz de alimentarse de varios tipos de productos orgánicos, lo que ha permitido que los cerdos sean vistos como animales que se alimentan no solamente de alimentos concentrados (balanceados), además de desperdicios, sobre todo en el sistema de producción de traspatio(1).

La producción de carne de cerdo se tecnificó después de la Segunda Guerra Mundial y los porcinos se convirtieron en una mercancía estandarizada que se obtiene en instalaciones, equipo y maquinaria de producción masiva y moderna(1).

La industria porcina fundamenta su actividad en cruzas de varias razas, siendo las principales: Duroc, Yorkshire y Hampshire, razas que se han seleccionado para el sistema de producción intensivo. En la actualidad hay otras razas altamente productivas(1).

Hasta la década de los años cuarenta del siglo pasado, el manejo de los porcinos presentaba características rústicas o de traspatio(1). Para esa década, el cerdo se ubicó como la segunda fuente importante de abastecimiento de carne en México(1). Es hasta los años setenta que la porcicultura en el país se convierte en la industria más importante, y es así que surge la porcicultura tecnificada(1). No obstante, en México, existe un sector muy relevante, el sistema de producción de traspatio(1).

blankLa carne de cerdo y sus precios.

Por un periodo de más de diez años el mundo presentó inquietud por los precios de productos pecuarios. Esto ha sido analizado por varios estudios elaborados por organismos internacionales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y el American Antitrust Institute(1, 3).

Los estudios señalan un aumento de precios de alimentos como carnes, leche y huevo, prácticamente en todos los eslabones de la cadena productiva de valor. Los incrementos de los precios de los alimentos han sido superiores a los presentados por otros productos no alimenticios, del sector secundario y terciario de la economía(1).

Para el caso de las carnes, el aumento de sus precios se explica por el incremento de los precios de los insumos alimenticios, particularmente del maíz amarillo, que por la política de EUA de utilizarlo para estimular la producción de biocombustibles, determinó que los costos de producción se elevarán, reflejándose en el precio de la carne de bovino, porcino y ave. A su vez, el costo de alimentación es el principal costo de producción de las cadenas cárnicas(1).

Además, el aumento de precios de las carnes, incluyendo la de cerdo, tienen que ver con la longitud de la cadena de comercialización, si la cadena es larga, los precios de los productos porcícolas tienden a elevarse(1).

Hay otros factores que han impactado en el precio de la carne de cerdo, siendo: a) las relaciones contractuales; b) la integración de los eslabones productivos; y c) las condiciones particulares de la demanda y la oferta(1).

Experiencias de algunos países.

ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA (EUA).

En EUA la actividad porcina ha cambiado para dar lugar a una mayor concentración de la actividad. Entre 1992 y 2004 el número de granjas porcícolas disminuyó en un 70 por ciento y el tamaño promedio de las granjas aumentó casi 5 veces(1, 4), presentándose costos variables promedio de largo plazo hacia la baja (economía de escala). Entre 2007 y 2012 se mantuvo la tendencia (una mayor concentración de la actividad), por lo que el número de empresas porcinas disminuyó, aún más, en un 25 por ciento(1).

La actividad porcícola estadounidense ha transitado de un modelo que integraba todas las etapas de producción, a un modelo altamente especializado en fases. Es por esto que se tienen varios tipos de productores. Se presentan productores independientes que manejan a sus animales en las etapas de reproducción y engorda hasta su finalización; productores por contrato que finalizan los cerdos que les suministraron otros oferentes; y contratistas que hacen más que participar en la producción de cerdos, contrata a otros productores(1).

En 2012 los productores de carne de cerdo independientes manejaron 85 por ciento de las unidades de producción, pero únicamente produjeron 46 por ciento de los semovientes. En ese mismo año, los productores por contrato representaron el 44 por ciento de la oferta. Los contratistas produjeron el restante 10 por ciento, aunque la producción llevada cabo por los productores por contrato les perteneció (y les pertenece)(1, 5).

La concentración también se ha dado en el eslabón de procesamiento(1). En 2008 se estimó que los 5 productores porcícolas más grandes representaron el 65 por ciento del procesamiento. Esto se viene dando por diversas fusiones. Por ejemplo Smithfield Foods adquirió varias empresas competidoras, lo que condujo a la concentración de las principales procesadoras en algunas zonas de EUA(1). La concentración de procesadoras de cerdos ha generado preocupación. Al igual que ocurre, con los productos de carne de pollo, se ha identificado que a los productores de carne de cerdo le resulta muy costoso desplazar sus productos a distancias largas, desde sus granjas hasta las procesadoras, es así que bajo estos escenarios existen diferenciales de precios pagados a los productores dependiendo de su ubicación y la colocación física de las plantas procesadoras.

Se ha señalado la existencia de un mercado monopsónico, donde las procesadoras que adquieren los cerdos para sacrificio fijan los precios de compra, lo que en muchas ocasiones conlleva a que las procesadoras paguen a precios muy bajos(1, 6).

En los EUA hay un número significativo de productores de carne de cerdo que participan bajo esquemas contractuales con procesadoras, aunque en menor proporción comparada con la actividad productora de carne de pollo. Los contratos entre productores y procesadoras, garantizan al productor un destino de los cerdos producidos en sus granjas, sin embargo, el precio suele fijarse en términos de los mercados de contado, estos precios podrían estar sujetos a especulación por algunas empresas procesadoras(1).

El mercado porcícola estadounidense se encuentra controlado por un número pequeño de productores integrados. Se han hecho esfuerzos en el sentido de limitar la capacidad de compra de estos productores integrados poderosos, por ejemplo, mediante iniciativas en el Congreso de la Unión para evitar el control de la integración vertical de la producción de mercancías porcícolas, además de propuestas para que las procesadoras adquieran al menos un 25 por ciento de los cerdos sacrificados y transformados a precios de mercado de contado(1).

Los grandes productores estadounidenses de carne de cerdo son identificados como contratistas e integradores, que llevan a cabo convenios en la producción con propietarios de granjas independientes. También hay productores que son dueños de granjas porcinas, las cuales son manejadas por administradores independientes. Se estima que más del 40 por ciento de los animales sacrificados por grandes productores proceden de sus granjas o de granjas controladas por estos grandes productores(1, 7).

EUROPA.

En el Continente Europeo la carne representa la mercancía con mayor participación en el gasto por alimentos. Entre los diferentes tipos de carne, la carne de cerdo es la más demandada(1).

En Europa el sistema de producción de carne de cerdo presenta distintos niveles de concentración, en los distintos eslabones de la cadena de valor. En términos generales, el eslabón que corresponde a la crianza de animales es el menos concentrado. El sacrificio y procesamiento es llevado a cabo por un grupo más pequeño de empresas(1).

A nivel de distribución del producto el comercio minorista viene presentando una mayor diversificación( 1).

La crianza de cerdos para abasto se considera, hasta cierto punto, menos tecnificada que otros eslabones productivos. El exceso de capacidad instalada ha provocado una consolidación en las etapas de sacrificio y corte, donde participan grandes empresas transnacionales. El proceso de concentración se ha visto apoyado por las crecientes exigencias de higiene y bienestar animal(1).

En algunos países, como Polonia, se han llevado a cabo estudios referentes al aprovisionamiento de animales vivos. Asimismo, ha habido investigaciones de colusión entre productores (acuerdos entre productores para un mayor control del mercado) particularmente ubicados en el eslabón en la producción primaria(1).

Alemania es el principal productor y consumidor de carne de cerdo en Europa. El mercado alemán se considera un mercado bien posicionado y maduro con una población consumidora cautiva, además es un mercado maduro en el sentido de su alto nivel de consumo por persona y del estancamiento en la tasa de crecimiento de la población. La actividad porcícola alemana presenta excedentes mismos que son exportados a Rusia y China(1).

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En Alemania la crianza de cerdos es llevada a cabo por 28,000 productores, de éstos 42 por ciento se encuentra afiliado a la asociación nacional de productores de cerdo(1, 8). El modelo de producción alemán es de baja integración vertical y contractual. El cerdo una vez que tiene el peso de mercado es comercializado por unos 3000 intermediarios, lo que representa más del 40 por ciento de las ventas. Hay unas 100 cooperativas, que venden aproximadamente el 25 por ciento del producto. Además, otro 25 por ciento es vendido por unas 60 asociaciones que a su vez forman parte de la unión de asociaciones de productores de carne y ganado. También se realizan ventas directas a empresas procesadoras, comercializadoras especializadas y a consumidores finales, lo cual representa un 8 por ciento(1).

La actividad procesadora de la carne de cerdo, en Alemania, se lleva a cabo por empresas de mayor tamaño(1).

Los precios de la actividad porcícola alemana se definen en dos etapas. La primera etapa involucra a los productores y a los empresarios procesadores. En esta etapa está presente la participación de la unión de asociaciones para la fijación de precios en el mercado. La organización publica semanalmente un precio consensado basado en la oferta de carne de cerdo de las cooperativas y que es el resultado de conferencias telefónicas entre los asociados. El precio consensado es la guía para pagar a los procesadores(1).

En la segunda etapa, el precio se determina entre los procesadores y los que comercializan las mercancías.

Las negociaciones entre procesadores y comercializadores presentan cierta periodicidad(1).

El mercado alemán “trabaja” en base a una baja integración vertical entre productores y procesadores, existen relaciones informales de largo plazo, así como operaciones de mercado spot. Sin embargo, hay una fuerte y alta coordinación entre las procesadoras y las comercializadoras, además existe una alta coordinación entre competidores, mediante las asociaciones y las cooperativas(1).

A diferencia de la actividad porcina alemana, la producción danesa presenta un modelo de integración vertical. En el 2014, en Dinamarca existían 3,638 granjas productoras de carne de cerdo. El número de unidades disminuyó con referencia a 2004, año en el que habría 8,514 empresas. Esto significó una reducción por año de 8 por ciento en el periodo comprendido de 2004 a 2014. Los factores que determinaron la disminución de granjas porcinas danesas se asocia a la crisis económica de 2008 y a bajos márgenes de ganancias. En el año 2014 de la totalidad de las granjas, el 18 por ciento fueron de reproducción; 31 por ciento integraron reproducción y finalización; y 51 por ciento se ubicaron en la categoría de finalización(1, 9).

Dinamarca exporta alrededor del 90 por ciento de su producción a más de 140 países del mundo. El 70 por ciento de las exportaciones se canalizan a otros países europeos. Las exportaciones danesas de carne de cerdo vienen significando el 5 por ciento del total de los ingresos por venta al exterior(1).

El país produce casi 30 millones de porcinos al año, de esa cantidad exporta 31 por ciento de lechones destetados para que otros países los finalicen, principalmente esto se da en Alemania. También Dinamarca vende al exterior medio millón de cerdas reproductoras(1).

Un poco menos de 20 millones de animales al año son sacrificados. De esta cantidad 90 por ciento del sacrificio se lleva a cabo en establecimientos que pertenecen a 2 cooperativas, Danish Crown y Tican. El otro 10 por ciento del sacrificio es en instalaciones privadas danesas(1).

La actividad porcícola en Dinamarca se caracteriza en el sentido en que los productores son dueños de la totalidad de los eslabones de la cadena de producción, es decir, hay una integración vertical total que les permite a los productores el control de todas las etapas productivas, desde el eslabón de la selección de la genética ultra especializada hasta el procesamiento del producto. Además, se opera en cooperativas(1).

El país nórdico presentó una de las productividades más altas del mercado. Como promedio, se obtiene casi 31 lechones destetados por cada cerda al año. Las empresas más productivas llegan a obtener hasta 33 lechones destetados por vientre al año(1, 10).

La industria porcina danesa ha logrado mejoras productivas a la par que ha llevado a cabo medidas para proteger a los animales y brindarles bienestar. El país, mantiene un bajo índice de uso de antibióticos y ha aplicado métodos de producción sustentables(1).

Colaboración entre competidores.

Los ejemplos descritos anteriormente presentan una diversidad de maneras en que está organizada la actividad porcícola en algunas partes del mundo. Un aspecto central que explica las diferencias de estructuras está dado, por la existencia y posibilidad de colaboración entre productores(1).

En la Unión Europea (UE) hay exenciones en la aplicación de las disposiciones de competencia en el sector primario (agropecuario)(1).

El conocimiento y desarrollo del sector agropecuario es considerado en la UE como prioridad, por lo cual se han establecido normas y regulaciones específicas permitiendo a los productores fortalecer su capacidad de negociación con respecto a los demandantes de sus mercancías. En los casos de Alemania y Dinamarca la presencia de estas disposiciones han permitido incentivar la creación y operación de cooperativas y asociaciones de productores(1).

Por otro lado, en los EUA también se tienen disposiciones expresas, como las Capper-Volstead Act, que indica claramente exentar a las cooperativas agrícolas de leyes antimonopolio. Para el caso de la actividad porcina estadounidense no se han aplicado recientemente estas disposiciones, que hayan impactado en la configuración de la estructura productiva de la carne de cerdo(1).

CONCLUSIONES.blank

Los porcinos han estado presentes a lo largo de la historia de la humanidad desde tiempo antiguos(1).

Al igual que otros bienes de consumo agropecuario, la cadena económica de valor de la actividad de la carne de cerdo está integrada por eslabones productivos, existiendo diferentes modelos de integración vertical y colaboración entre los diversos actores económicos. Por ejemplo, en los EUA se ha extendido el modelo de contratación entre granjeros y procesadores, en el que las empresas productoras de carne de cerdo prestan servicio de crianza y desarrollo a los cerdos, los cuales son propiedad de los procesadores(1).

En Alemania hay un bajo nivel de integración vertical. Prevalece en la distribución y comercialización a través de intermediación, sin embargo, existe una importante influencia por parte de las asociaciones de productores de carne de cerdo que son actores importantes en la fijación de precios de referencia entre productores y procesadores. En Alemania, aunque no son frecuentes las relaciones contractuales, se llevan a cabo acuerdos informales de largo plazo(1).

En Dinamarca prevalece el modelo de integración vertical, en este modelo los productores controlan el eslabón del procesamiento. La producción es llevada cabo por cooperativas(1).

Finalmente, un factor común de los países antes señalados es el aumento en el nivel de concentración en los distintos eslabones de la cadena de valor. En los EUA, esto ha suscitado cierta preocupación por la configuración de escenarios de asimetrías de poder en las negociaciones(1).

LITERATURA CITADA.

1. OCDE (2019) Examen de mercado en México. Estudio de caso del mercado de la carne de cerdo. www.oecd.org/daf/ competition/exámenes-de-mercado-en mexico- estudio-de-caso-del-mercadode- la-carne-de-cerdo.htm

2. www.elmundo.es/elmundo/2005/0/ 11ciencia/1110563044.html

3. OCDE (2014), Competition Issues in the Food Chain Industry, DAF/COMP (2014) 16, en https://www.oecd.org/ daf/competition/ Competition Issues in the Food Chain Industry. pdf y American Antitrust Institute (2008) “Fighting Food Inflation Through Competition, en The Next Antitrust Agenda: The American Antitrust Institute’s Transition Report On Competition Policy to the 44th President of the United States, disponible en https://www.antitrustinstitute. org/files/Food%20Chapter%20from%20%20AAI%20Transition%20 Report_100520082051.pdf

4. Key, N y W. Macbride (2007), The Changing Economics of U.S. Hog Production, USDA, Economic Research Report Number 52, December 2007 disponible en www.ers.usda.gov/publications/ pub-details/?pubid=45938

5. USDA (2012), Census of Agriculture Highlights, disponible en www.agcensus.gov/ Publications/2012/onli_Resourse/Highlights/ Hog_and_Pig_Farming/

6. American Antitrust Institute (2008), pags 292-293

7. Reimer, J (2005), Vertical Integration in the Pork Industry, en http://aae.wisc. edu/fsrg/web/FSRG%20papers/10%20 Reimer.pdf

8. European Commision (2014), The Economic Impact of Modern Retail on Choice and Innovation in the EU Food Sector, en http://ec.europaeu/competition /sectors/ agriculture/cases_retail_estudy.pdf , pags. 28-37.

9. Danish Agriculture & Food Counsil (s.f.), Danish Pig Production Fact File, en http://agricultureandfood.co.uk/knowledge-bank/publications

10. SEGES Pig Research Centre (2016) Annual Report 2015, https://agricultureandfood.co.uk/knowledge-bank/publications

Artículo publicado en Los Porcicultores y su Entorno Septiembre-Octubre 2020