Dan Bolaños López
Doctorado en Ciencias Biológicas y de la salud, UAM-X.
Fisiopatología del estrés y bienestar en animales domésticos, UAM-X.

Daniel Mota-Roja
Departamento de Producción agrícola y animal UaM–Xochimilco.
Correo: [email protected]

Isabel Guerrero-Legarreta
Departamento de Biotecnología, UAM-I.

Introducción

El Bienestar Animal (BA) se ha vuelto una gran preocupación alrededor del mundo. Administradores, veterinarios y científicos necesitan convertirse en expertos en la evaluación y auditoria de este tema (Grandin, 2010). La calidad de vida del animal aumenta al incrementarse o ampliarse la oportunidad de expresar sus comportamientos naturales (Mota-Rojas et al., 2010). Incluso, los encargados en el manejo y crianza de los animales tienen la obligación de procurar la muerte gentil o sacrificio humanitario de sus animales, esto sucede cuando: el grado de dolor, distres y sufrimiento exceden los niveles establecidos o una ausencia total del BA (Bolaños-López et al., 2011) (Figura 1). Lo que se busca es, producir muerte en el animal, permitiendo la pérdida de la actividad cerebral, es decir: que exista una ausencia de los reflejos propios a nivel de tallo cerebral (Shimshony y Chaudry,2005).

Figura 1. La hidrocefalia es una patología en donde existe acumulación anormal de fluido en la cavidad craneal; conocido también como hernia cerebral. Los lechones con este padecimiento tiene poca probabilidad de supervivencia en la primera semana de vida, la aplicación de una técnica adecuada de eutanasia es recomendable, ya que estos neonatos mueren por nulo consumo de alimento.

En cualquier explotación de ganado porcino es inevitable, que surja la necesidad de sacrificar humanitariamente a un cerdo. Esta situación se deberá, pero no se limitará, a el surgimiento de enfermedades y lesiones difíciles sin comprometer el BA (AASV, 2009). El término correcto para realizar el proceso de muerte gentil o sacrificio humanitario, se denomina: ‘eutanasia’ (Close et al., 1996). La palabra eutanasia se deriva del griego: “eu” que significa bueno y “tanatos” que significa muerte. La eutanasia es el proceso humanitario por el cual el cerdo queda inconsciente, con un mínimo de dolor y sufrimiento, hasta la muerte. Para que el proceso o el método de la eutanasia se consideren humanitarios, éste debe ser rápido, efectivo y confiable (AASV, 2009). Por tal motivo, el objetivo principal de este manuscrito es, señalar los métodos adecuados para la eutanasia en cerdos durante su estancia en granja.

Características de una buena eutanasia en cerdos.

Los instrumentos, equipo e instalaciones para el uso de la eutanasia deben ser designados, construidos y mantenidos para alcanzar la muerte rápida del animal. Todos estos deben ser inspeccionados y limpiados regularmente, para asegurar su buen estado o su correcto funcionamiento. Deberá ser removido la sangre, orina y heces después de haber sido usado cualquiera instrumento o equipo de eutanasia (Close et al., 1996).

Figura 2. Consideraciones de evaluación en el método de eutanasia.

Por ejemplo, se recomienda realizar la eutanasia de manera inmediata a:

1. Los cerdos que no muestran signos de mejoramiento o que presentan una mínima oportunidad de recuperación después de dos días de cuidado intensivo,

2. Los cerdos severamente lastimados, o animales que no caminan o no tiene posibilidades de recuperarse,

3. Cualquier cerdo inmóvil y con condición corporal de 1 (AASV, 2009).

Básicamente existen tres vías por las cuales se lleva a cabo el proceso de euta- nasia: [1] por hipoxia, directa o indirecta, [2] depresión directa sobre la función neuronal; y [3] disrupción física de la actividad cerebral y destrucción neuronal vital (Close et al., 1996). Es importante recordar que cada método de eutanasia es adecuado en relación al peso y tamaño de los cerdos, asimismo debemos considerar aspectos prácticos de manejo y de seguridad en el manejo de cualquier método de eutanasia (Figura 2).

La seguridad del personal no debe exponerse a productores ni a trabajadores a riesgos innecesarios, así como promover el BA durante su aplicación. Otra característica importante del método de eutanasia es que el método debe aprenderse fácilmente y repetirse para obtener el mismo resultado. Además, los productores y sus empelados deben de sentirse cómodos con el método escogido, así, el método no deberá ser desagradable para la persona que realice el procedimiento (AASV, 2009).

Para asegurar la eutanasia, es importante reconocer signos de dolor y distres en los animales. Todo el personal debe ser entrenado para reconocer estos signos de sufrimiento. La valoración de estos factores debe ser basado principalmente en observaciones de comportamiento anormal y respuestas fisiológicas que demuestren ansiedad y miedo (Close et al., 1996; Bolaños-López et al., 2011).

Los signos que pueden ser valorados son: vocalizaciones de distres, forcejeo o lucha, intentos de escape, actitud de defensa o agresión redirigida, estática, jadeo, salivación, micción y defecación, dilatación pupilar, taquicardia y contracciones musculares.

Figura 3. En cerdos jóvenes o neonatos se recomienda el uso de métodos de eutanasia como la inhalación de gas.

Métodos de eutanasia en granja

Existen distintos métodos de eutanasia para las distintas etapas en la producción porcina. Dichos métodos pueden ser clasificados en tres grupos: [1] Inhalación de gases, [2] métodos físicos y [3] Métodos químicos.

1. La Inhalación de Gases

La inhalación de gases se basa en la liberación de algún gas en una cámara, dicha cámara debe ser diseñada para asegurar la distribución total del agente en ella, de tal manera que los animales deben ser expuestos rápidamente. Este método es diseñado para cerdos pequeños o jóvenes (Figura 3), ya que el uso de este método en cerdos adultos depende de un equipo con mayor capacidad de dispersión de gas. Es importante señalar, que se debe elegir gases que no causen irritación y estrés durante su aplicación. Aquellos gases que producen convulsiones antes de presentarse incluso la inconsciencia no deben ser considerados:

Algunos gases utilizados en animales para eutanasia son:

Monóxido de Carbono (Co): este gas produce la muerte rápidamente. Aunque su uso es aceptable en pequeños animales, no debe usarse en animales de talla grande como gatos, perros y cerdos, ya que existen vocalizaciones y convulsiones durante el proceso de inconsciencia. El monóxido de carbono se combina con los eritrocitos con preferencia al oxígeno, produciendo de este modo hipoxia. Sin embargo, es extremadamente peligroso para el personal, debido a que no se detecta fácilmente y debe ser utilizado solamente por personal entrenado en esta técnica y con un aparato de recogida de gases apropiado. Sólo se debe utilizar para eutanasia CO comprimido comercial. Se debe confirmar la muerte por métodos físicos (Close et al., 1996).

Gases Anestésicos: Gases como el halotano, enflurano, isoflurano, son agentes que actúan deprimiendo los sistemas cardiovascular y respiratorio. Inducen anestesia y a continuación la muerte. Todos estos son agentes aceptables cuando se utilizan con aparatos de recogida de gases apropiados (Close et al., 1996). La administración inhalatoria de anestésicos volátiles requiere un equipamiento más complejo y costoso que el empleado para administrar los inyectables. Esquemáticamente el equipamiento consta de dos partes, la máquina anestésica y los circuitos anestésicos. La máquina anestésica proporciona un flujo de gas (gas fresco) conteniendo un porcentaje conocido de anestésico, por ejemplo 2 l/min. conteniendo un 2% de halotano, mientras que el circuito anestésico suministra este flujo de gas con la finalidad de minimizar el consumo y garantizar la seguridad del animal.

Dióxido de Carbono (Co2): El dióxido de carbono es un gas incoloro, inodoro, y con un sabor ligeramente ácido. El CO2 se encuentra presente en todos los organismos vivos, y es la principal molécula liberada tras el metabolismo de los alimentos. Las propiedades anestésicas del dióxido de carbono son conocidas desde hace más de 150 años. La presencia de CO2 en la sangre estimula la respiración, el ritmo cardiaco y la presión sanguínea (Conlee et al., 2005), siendo eliminado a través de los pulmones con el aire expirado en una proporción aproximada del 4%. Cuando el CO2 es respirado, se combina con el agua y se forma H2CO3 (ácido carbónico), proporcionándole al cerdo altas concentraciones de iones H+, favoreciendo un estado de acidosis a nivel celular (Guyton y Hall, 2001; Mathews et al., 2006; Bolaños-López et al., 2011).

Animales de abasto: se ha usado el CO2 previo a la matanza en cerdos. Los cerdos se colocan en cámaras largas para aturdimiento con una concentración por encima del 70% del gas; la muerte de éstos es mediante la exsanguinación. Los cerdos muestran signos de estrés mediante el contacto al CO2, se considera otros métodos alternos para lograr la inconsciencia (Close et al, 1996).

Figura. 4 y 5. Lechones con signos de estrés y sufrimiento durante el proceso de eutanasia con CO2 en laboratorio, la apnea es un signo común en ausencia de oxígeno.

La eutanasia por inhalación del dióxido de carbono es relativamente barata, pero requiere de un equipo especial para que funcione efectivamente cerrado sin acceso al aire y lo suficientemente grande para el tamaño de los cerdos que necesitan ser eutanasiados. El contenedor debe estar equipado con válvulas de entrada y salida. Como el CO2 es más pesado que el aire, la válvula externa debe de localizarse en la parte superior del contenedor. De esta manera el contenedor puede estar completamente lleno con dióxido de carbono mientras se le permite al aire escapar (AASV, 2009).

El llenado gradual del contenedor se hace colocando a los cerditos dentro del receptáculo y llenándolo con el dióxido de carbono a un flujo efectivo. Para una eutanasia eficaz, los cerdos requieren una exposición constante de 80 al 90% de dióxido de carbono. El tiempo necesario para alcanzar una concentración efectiva es en función al flujo y al volumen o cualquier otro profesional para aplicar estas variables (Raj, 1999; AASV, 2009).
El efecto del CO2 en cerdos ha sido estudiado en bioterio en cajas especiales de observación, se menciona que los cerdos al contacto con el gas incrementan la locomoción, al mismo tiempo que los olfateos y estornudos excesivos, aumenta la frecuencia respiratoria, así como espasmos musculares y vocalizaciones (Martoft et al., 2002). Recientemente, Becerril-Herrera et al., (2009), encontraron que cerdos finalizados en rastro, expues- tos a una concentración del gas de 70% durante 60 s los cerdos presentaron trastornos metabólicos como acidosis respiratoria y metabólica antes de consolidar el periodo de inconsciencia.

Existe poca evidencia de eutanasia con CO2, en cerdos jóvenes bajo condiciones de laboratorio, se menciona que a concentraciones altas de CO2 (98%) en lechones, presentan dolor, ansiedad y estrés antes del periodo de inconsciencia (Baumans et al., 1998).

En otros estudios (Orozco-Gregorio et al., 2008), han encontrado que en lechones de 5 días de edad, el proceso de eutanasia se torna estresante y agónico para estos animales (Figura 4 y 5), el CO2 ha sido ampliamente usados en neonatos porcinos y cerdos adultos, y se ha señalado sufrimiento animal ante mortem (Bolaños- López, 2011).

La liberación irregular o el flujo excesivo de CO2 puede congelar a los cerditos causando el uso excesivo del gas. Se recomienda usar un medidor de flujo para monitorear el índice de intercambio de gas en la cámara. Cuando el porcentaje índice de intercambio no es monitoreado o es el inadecuado, no se presenta la muerte del animal o bien puede sofocarse antes de quedarse anestesiado o de perder sensibilidad. La eutanasia en cerdos por inhalación del CO2 es un método seguro para el personal de la granja que ha sido entrenado, que tiene acceso al equipo apro- piado, que ha usado el gas apropiadamente y que lo hace en un área ventilada (AASV, 2009).

Artículo publicado en Los Porcicultores y su Entorno Noviembre-Diciembre 2012

1 COMENTARIO

  1. Conocer los casos en los cuales debe ser utilizada la eutanasia ayuda a comprender mejor lo que realmente representa el proceso y porqué es humanitario recurrir a ello, no obstante, el método con CO2 parece ser más complicado y hasta cierto punto, contraproducente para garantizar una muerte indolora para el cerdo por el estrés que genera, esto me ha generado el interés para leer el segundo artículo sobre la eutanasia con respecto a los métodos físicos.