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Las aves que son expuestas a contacto de micotoxinas sufren de muchos síntomas dolorosos que incluso afectan en su desempeño. Algunas lesiones son notables y expuestas, normalmente alrededor del pico y de la cavidad oral, estas son causadas por micotoxinas del tipo T-2 toxina. Estos síntomas pueden incrementarse hasta llegar a convertirse en puntos necróticos a veces seguidos por un desprendimiento de las primeras capas de piel. Estas lesiones en los conductos nasales y en la cavidad oral son dolorosas inflamaciones que afectan la posibilidad del ave para ingerir alimento, reflejándose esto en pérdida de peso y crecimiento irregular.

Se sabe ahora que las micotoxinas son bastante dañinas para humanos y animales, y cuestan a la industria millones de dólares al año. Mucha gente piensa que los productos químicos “elaborados por el hombre” representan un mayor riesgo que las sustancias tóxicas derivadas de forma natural como son las micotoxinas. Interesante es saber que los componentes más tóxicos que se conocen son de origen natural (Cheeke, 1995).

Recientemente, un investigador de Yemen, encontró que las aves de cualquier especie son rutas ideales para las micotoxinas en los alimentos (Yemen of Server Newspaper). Esto nos asegura que no existe ninguna región en el mundo que escape a los problemas asociados con las micotoxinas y que la micotoxicosis continúan atrayendo mucha atención, especialmente en la medida en la que nos convencemos más de la severidad de daños que éstas causan tanto a humanos como a animales.

Las micotoxinas pueden ser encontradas en los principales granos y cereales que se utilizan en la alimentación como son: el maíz, la soya, el sorgo, la cebada, el trigo, la harina de arroz, la harina de algodón y las nueces.

La mayor parte de las micotoxinas pueden prevalecer y permanecer intactas durante el procesado de los alimentos, por lo que se consideran componentes altamente estables. A través de los años nuestro aprendizaje en cuanto a cómo desarrollar aves saludables ha crecido considerablemente; no obstante eso, a lo largo del camino, han habido muchos altibajos, y muchos esfuerzos se han tenido que hacer para permanecer competitivos. No se puede estar en contacto con las micotoxinas y al mismo tiempo no tener un efecto negativo en el desempeño. Consecuentemente no es aconsejable esperar a observar síntomas clínicos para impedir que nuestras utilidades sean reducidas. Si esperas hasta que los síntomas clínicos de micotoxicosis sean visibles y obvios, seguramente habrás esperado demasiado.

¿Podrían las Aves Volverse Más Susceptibles a las Enfermedades a causa de las Micotoxinas?

Junto con los programas de manejo y de bioseguridad, aspectos relacionados con las enfermedades y la salud son de capital importancia en la producción animal. A través de todas las fases de producción en aves muchos factores pueden influenciar e impactar grandemente su bienestar. Algunos de ellos incluyen el ambiente en donde el animal se desarrolla, la genética, los aditivos alimenticios, los programas de vacunación, la nutrición y las condiciones sanitarias.

En 1955 el concepto micotoxicosis fue descrito por primera vez en relación a enfermedades causadas por toxinas producidas por hongos. Alrededor del mundo aproximadamente el 25% de las cosechas son afectadas por micotoxinas cada año (Cast 1989). Este estimado del 25% de cosechas contaminadas puede potencialmente extrapolarse a billones de dólares (Trial et al., 1995). Las micotoxinas son reconocidas como responsables de crear en los animales una mayor susceptibilidad a las enfermedades y eventualmente a la muerte. Granos que han sido expuestos a severas condiciones ambientales tales como temperatura y humedad son sólo uno de los factores que permiten a las micotoxinas desarrollarse. Otros factores que coadyuvan en el desarrollo de las micotoxinas pueden ser también el tiempo de cosecha y las condiciones de almacenaje de los granos. Algunas de las estrategias usadas para prevenir la contaminación con micotoxinas pueden ser las siguientes: una cuidadosa selección de los ingredientes que se compran, un apropiado almacenaje de granos y cereales, y la limpieza adecuada de los silos de almacenaje y del equipo en la planta de alimento. No obstante, aun siguiendo estrictas normas y prácticas de manejo, los productores a menudo se encuentran con grano altamente contaminado con micotoxinas.

 

Realidades acerca de las micotoxinas

Los efectos negativos de las micotoxinas en los animales dependen de: edad, estado fisiológico, nutrición, y el nivel de contaminación. La definición de micotoxicosis podría ser la siguiente: “enfermedades causadas por la ingestión de alimentos contaminados con micotoxinas”.

Las micotoxinas producen su efecto detrimental a través de tres mecanismos:

  • Una reducción en la cantidad de nutrientes disponibles en el alimento para uso por parte del animal (Kao and Robison, 1972).
  • Efectos en los sistemas endócrinos y exócrinos (Klang et al., 1978).
  • Supresión del sistema inmunológico (Sharma, 1993).

Normalmente no es sólo una micotoxina la que se presenta en un sustrato, sino una combinación de varias de ellas. Especialmente los hongos del género Fusiarium sp. Producen un gran grupo de micotoxinas. Debido a esto, normalmente varias de las toxinas producidas por este hongo ocurren simultáneamente (DON, T-2, ZON, etc.). Estos agentes pueden actuar sinergísticamente a condiciones normales de campo produciendo grandes pérdidas en la producción, especialmente cuando se presentan simultáneamente con factores estresantes asociados a la producción comercial de aves, así como a otros microorganismos potencialmente dañinos (salmonella spp., E. coli). Debido a esto puede establecerse, que no existen niveles seguros de micotoxinas en un alimento (Hamilton, 1984). No obstante que la mayoría de las especies de aves productoras de carne y huevo son bastante resistentes a las fumonicinas, DON y ZON, la presencia de éstas puede ser entendida como un “marcador” de la presencia de actividad fúngica en la ración, lo que llevaría a la muy probable presencia de otras micotoxinas ciertamente más dañinas.

Las micotoxinas más importantes en el desarrollo y crianza de aves son aquellas producidas por hongos del genero Fusiarium, Aspergillus y Penicillium. Aflatoxinas, toxina T-2, DON (deoxynivalenol) y DAS (diacetoxyscirpenol), son consideradas como la principal causa de un decremento en la producción. En general, estos grupos de micotoxinas pueden afectar negativamente y producir problemas en las siguientes áreas:

  • Consumo de alimento
  • Erosiones en tejido y mucosas
  • Diarreas y heces sanguinolentas
  • Enfermedades asociadas a inmunodepresión
  • Síndrome de Hígado Pálido o Graso (ver figura 3) •
  • Lesiones en pico y cavidad oral (figuras 1, 2 y 4-6)
  • Fallas vacúnales
  • Mal emplume
  • Baja producción de huevo
  • Fragilidad de cascarón
  • Mala calidad del huevo.

¿Qué otros problemas causan las micotoxinas?

Existen otros muchos problemas en la producción animal que pueden ser asociados a la contaminación con micotoxinas. En las tablas 1 y 2 pueden verse los efectos tóxicos para pollos y gallinas ponedoras.

Consecuencias económicas de las micotoxinas en la producción aviar.

La nutrición tanto para aves como para cualquier especie animal, representa un gran reto no sólo al tratar de satisfacer los requerimientos de los animales y lograr metas de producción, sino también para producir ventajas económicas. El alimento es ampliamente reconocido como el componente más importante de los costos en la producción de aves. Un cálculo bastante exacto es el considerar que el alimento representa aproximadamente la mitad de los costos asociados para producir un pollo desviscerado (Aho, 2004). El impacto financiero que las micotoxinas causan en la producción animal puede ser calculado cuantificando el desarrollo de estos animales. Algunos parámetros que pueden ser utilizados para medir la pérdida de producción, puede ser la mortalidad, conversión alimenticia, producción de huevo, calidad de huevo, y el porcentaje de incubabilidad. Los efectos de las lesiones orales en reproductoras pueden resultar en reducción de consumo alimenticio debido a la irritación alrededor de área del pico y puede causar una reducción en la postura lo cual es un resultado común de la exposición a 1-4 ppm de alimento contaminado con tricoticenos (toxina T-2 ) (Díaz, Cortés y Roldan: 2005) (ver figuras 1 y 2).

Un ejemplo práctico de pérdidas económicas debido a micotoxinas en una explotación de reproductoras pesadas sería una importante reducción en la producción de huevos y la incubabilidad. Un escenario típico de este resultado sería que estas explotaciones tuvieran que comprar pollitos de un día o huevos fértiles de una fuente externa para compensar las pérdidas de su propia explotación.

Una caída de un 10% en la producción de huevo acompañada de una reducción de 5% en la incubabilidad durante 20 días en una parvada de 25,000 reproductoras significaría una reducción en la producción de alrededor de un 19% (ASA). El valor proyectado de la pérdida de 45,625 pollitos de un día sería de $8,193 tomando en consideración los valores normales de producción y un precio de compra de 15 centavos por unidad (ASA).

Efectos tóxicos producidos por tricoticenos en pollo de engorda.

Delineando una conclusión para tratar el problema de las micotoxinas a través del uso de Micofix® Select basados en tres importantes estrategias.

  • MEZCLA SINÉRGICA DE MINERALES. Procesada y activada para la adsorción selectiva de micotoxinas.
  • BIOTRANSFORMACIÓN. Enzimas capaces de degradar la estructura molecular de algunas fusario toxinas mediante la eliminación o modificación de grupos funcionales particulares, convirtiendo a estas moléculas de tóxicas a no tóxicas mediante degradación enzimática.
  • CONSTITUYENTE FICOFÍTICOS. Estimulan en sistema inmunológico y compensan la inmunosupresión que producen las micotoxinas.

Conclusión

La importancia de una buena y balanceada alimentación no es novedad. Actualmente la nutrición es de suma importancia para mantener a animales sanos. Las micotoxinas entre otras cosas afectarán en los parámetros de producción en forma aguda o en cambios sutiles. En la actualidad muchas compañías, investigadores y universidades buscan formas para mejorar el ambiente de nuestros animales, pero a pesar de su gran esfuerzo, las preguntas permanecen, aunque pueden ser de alguna forma entendidas, esto es: “Nuestras aves se han hecho más vulnerables a enfermedades debido a las micotoxinas y esto, sin duda afecta a nuestra rentabilidad”.

Artículo publicado en Los Avicultores y su Entorno

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