Ph.D. Alejandro García.
Laboratorios Avilab.

Introducción

Coriza Infecciosa es una enfermedad altamente contagiosa que afecta principalmente el aparato respiratorio superior de las aves, así como a otros sistemas anatómicos – funcionales, ya que la bacteria también ha sido encontrada en órganos no respiratorios como: hígado, riñón y tarso. Todas las edades son susceptibles, aunque las manifestaciones clínicas más considerables se observa en las aves adultas. El ave macho es más resistente. El mayor impacto se presenta en parvadas multiedades. La repercusión económica en las parvadas, tiende a ser debido al incremento en deshechos y a la reducción de la producción de huevo (10% – 40%).

Cuando la enfermedad se presenta en parvadas de aves que son afectadas por virus respiratorios y/o otras bacterias que afectan el aparato respiratorio superior, además de factores estresantes, pueden presentarse brotes que se asocian con importantes pérdidas económicas.

Prácticamente en cualquier parte del mundo en donde existan aves de postura con granjas multiedades, ahí estará este microorganismo en forma endémica, el pollo de engorda también es afectado y los síntomas clínicos son muy similares a los encontrados por un virus de Influenza aviar de baja patogenicidad.

El agente causal de la infección de coriza infecciosa es la bacteria Avibacterium (Haemophilus) paragallinarum, ésta se clasifica como Gram. negativo que tiene requerimientos in Vitro de nicotin adenin di nucleótido (NAD) o factor V, recientemente se han observado que algunas cepas de Avibacterium paragallinarum  aisladas en Sudáfrica no requieren de este factor, conociéndoseles como factor V independiente, estas bacterias se consideran una mutación de las cepas típicas de Avibacterium a través de algún plásmido y es común que se encuentren en zonas avícolas  densamente pobladas. En México también se han descrito dos serogrupos de este tipo de bacterias (Serogrupo B {PUMA} y Serogrupo C {AZUL Y ORO}).

Se ha identificado el genoma completo de esta bacteria, el cual tiene una longitud de 2.47Mb y 2,685, 568 bases de pares y un contenido de 40.66% de GC. Existen 75 grandes segmentos genéticos mayores a 500 nucleótidos, dentro de éstos, se han establecido 1024 genes. Además se han identificado 103 genes relacionados con factores de virulencia, como los que codifican para la capsula, hemaglutinina, LPS, RTX, Fimbria tipo IV, proteínas de membrana de fusión, entre otros. Se han identificado genes que codifican cerca de 2994 proteínas, lo que representa el 87.3% del total de elementos orgánicos.

Dentro de los más importantes determinantes antigénicos, se encuentra la cápsula, hemaglutinina y las proteínas externas de la membrana (HMTp210, OmpP5). Estos dos últimos inducen HI anticuerpos, los cuales juegan papel importante en la protección de las aves inmunizadas.

Hay dos diferentes esquemas de serotipificación, ambos interrelacionados, el principal que se usó fue el de Page (1962) y posteriormente el de Kume (1983).

El esquema de Page fue inicialmente desarrollado usando la prueba aglutinación en placa, para reconocer tres serogrupos, A, B y C.

La serotipificación de Kume es otro sistema alternativo del esquema de Page. Este sistema emplea la prueba de inhibición de la hemoaglutinación para la identificación de los serogrupos de Avi. paragallinarum. Este reconoce siete serovares y tres serogrupos, los cuales corresponden a los serogrupos A, B y C de Page. Es ampliamente aceptado que los tres serogrupos de Page representan diferentes “inmunovares”, como vacunas basadas con un serogrupo de Page, no proporcionan protección contra los otros dos serogrupos de Page.  Dentro de las serovariedades del mismo serogrupo (A1, A2, A3 y A4, por ej.) es generalmente aceptado que protección cruzada ocurre (Blackall et al., 1997). A excepción del serogrupo B, en el cual se han identificado inmunovariedades que no manifiestan protección cruzada entre ellos, por lo cual este serogrupo, se considera de mayor relevancia e interés.

En México mediante la prueba de ERIC-PCR, se han identificado diferentes patrones moleculares del serogrupo B.

CLASIFICACION  DE Avibacterium paragallinarum

Page Cepa Kume Cepa Blackall Cepa Origen
A 0083 HA-1 221 A-1 221 Japan
HA-2 2403 A-2 2403 Germany
HA-3 E-3C A-3 E-3C Brazil
A-4 HP-14 Australia
B 0022 HA-7 2671 B-1 2671 Germany
C Modesto HA-4 H-18 C-1 H-18 Japan
HA-5 Modesto C-2 Modesto USA
HA-6 SA-3 C-3 SA-3 South A.
C-4 HP-60 Australia

La supervivencia de este microorganismo en las aves, hace que evolucionen con el tiempo y se modifiquen los serogrupos y/o serovariedades en los países y/o regiones avícolas. Esto se ha observado en Sudáfrica en donde la serovariedad predominante es C3. En México, en los años de 1998 a 2006 predominaba el serogrupo A, de esa fecha a la actual el serogrupo C es el que más predomina. Del serogrupo B se han identificado cepas que son inmunológicamente diferente entre cepas de su mismo serogrupo.

El determinar qué serovariedad está presente en parvadas avícolas, es un gran desafío para los laboratorios de diagnóstico, ya que la prueba serológica que se realiza para la identificación (Esquema de Kume), no es el convencional HI que conocemos, para la realización de la prueba se requiere que los antisueros estén absorbidos con glóbulos rojos de aves fijados en glutaraldehido, además de absorberse entre sus mismas serovariedades. Y la interpretación no es sencilla, ya que a pesar de realizar lo anterior, se observa reactividad cruzada en títulos HI con algunas serovariedades. Ej. C2 con C3 y C4, así que la asignación de serovariedades algunas veces es difícil y no del todo confiable, ya que entre una serovariedad y otra pueden existir mínimas diferencias en el titulo serológico, se menciona lo anterior, porque ha acontecido que la misma cepa, en un laboratorio la clasifica como C1 y el otro como C2, creo que lo anterior puede pasar más por cuestiones de comercialización que de una real clasificación.

A este respecto, el Dr. Patrick Blackall, refiere que es difícil el reconocer un serovar de Kume y aún más difícil reconocer un nuevo serovar en un país en donde antes no existía esa serovariedad. Ya que el esquema de Kume está basado en la detección de mínimas variaciones antigénicas y requiere de antisueros absorbidos. De este modo él NO confía plenamente en este método y por lo cual ya no lo realiza en su laboratorio, sólo clasifica a las cepas por serogrupos (A, B y C). Es de mencionar, que cuando serotipificamos cepas Mexicanas en el año 2000 en el Laboratorio del Dr. Blackall, encontramos que varias cepas tenían títulos para serovariedad C3 y C4, pero las clasificamos como C2, ya que consideramos que el C3 es exclusivo de Sudáfrica y el C4 de Australia, pero al parecer ya llegó a México el C1, que su origen es y era exclusivo de Japón, y así ha cómo van las técnicas diagnósticas pronto reportarán C3.

Hablando de identificación molecular, sólo PCR convencional nos diferencia los serogrupos (A, B y C), pero NO existe ninguna prueba de biología molecular que nos diferencia entre serovariedades (C1, C2, C3 y C4, por ej.).

La prueba molecular ERIC-PCR, o RFLP, sirve para estudios epidemiológicos y puede mostrar cierta diversidad genética entre serogrupos (A,B y C) siempre y cuando las muestras a analizar se evalúen el mismo día, ya que si queremos comparar cepas ya analizadas con unas recientes no tiene ningún sentido la comparación, ya que las enzimas de restricción no siempre cortan en el mismo fragmento del gen y la misma cepa si se analiza en diferentes momentos, muestra diferente patrón molecular o sea diferentes bandas en el gel de agarosa, siendo la misma bacteria.

No se conoce qué gen esté asociado a la especificidad de serovar, como sería el caso de los virus de Influenza (ej. H5, o H7), aquí sí son útiles las pruebas moleculares y coadyuvan para realizar árbol filogenético de todas las cepas aisladas y nos puede ayuda para seleccionar la cepa candidata a incluir en vacuna, obviamente aunado a otras pruebas.

En resumen las pruebas moleculares para esta bacteria, son de interpretación muy cuidadosa y científicos alrededor del mundo creen que estos métodos no sean de gran ayuda.

Lo importante para el control de esta enfermedad, aunado a otros medidas profilácticas (bioseguridad, etc.), es determinar qué serovar está presente en las granjas avícolas y/o regiones, y evaluar nuestro biológico en términos de protección –colonización y eliminación bacteriana, a esos serovares. La calidad del diagnóstico microbiológico – identificación, requiere de personal con experiencia para este microorganismo, ya que es muy fácil que desde la toma de muestra se pierda la bacteria, ya que existen otras bacterias de rápido crecimiento y de básicos nutrientes que evitan que Avibacterium p. se manifieste en nuestros medios artificiales. El medio PUMA es una alternativa para su crecimiento, en este medio las bacterias son de fácil crecimiento y su selección no es problema, a diferencia de los otros medios convencionales (Gelosa sangre con nodriza y/o Agar chocolate). Ya aislada la bacteria es aconsejable, como mínimo seleccionar tres colonias bacterianas para su serotipificacion, ya que se han encontrado que en la misma ave se pueden encontrar dos diferentes serogrupos, como fue el caso de los Avibacterium p. NAD independiente, uno B (PUMA) y C (AZUL y ORO).  Y recientemente hemos aislado de la misma ave, Avibacterium p. serogrupos B y C, y se ha mencionado que dentro del serogrupo B, existen inmunovariantes.

Definitivamente la prueba de ORO es la evaluación de protección al serovar presente en la zona avícola mediante el desafío de aves inmunizadas. Y el mejor control de la enfermedad se logra con el empleo de bacterinas que incluyan cepas autóctonas.

Artículo publicado en Los Avicultores y su Entorno

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