Foto: PROTEGER A LAS AVES DE CORRAL DE LA INFLUENZA AVIAR ASEGURA EL SUSTENTO DE LOS VENDEDORES (COMO ESTE VENDEDOR DE AVES DE EL CAIRO).
El siguiente artículo es parte del Informe 2025 de la Organización Mundial de Sanidad Animal, títulado, “El Estado de la Sanidad Animal en el Mundo: Una visión global inaugural sobre la sanidad animal en un mundo cambiante”, y viene contenido en la Parte 1: Vacunación: fortaleciendo el futuro de la sanidad animal. Es publicado con la autorización expresa de WOAH media team.
El mundo enfrenta una batalla sin precedentes contra la influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP): una enfermedad que ha devastado la producción avícola, alterado ecosistemas y amenazado la seguridad alimentaria global. En los últimos 20 años se perdieron más de 633 millones de aves debido a la infección o a las acciones de sacrificio destinadas a controlar la propagación del virus. Las consecuencias económicas han sido severas, con grandes interrupciones en el comercio internacional, afectando a las industrias avícolas locales y a los consumidores de productos avícolas. La IAAP ya no es solo una preocupación estacional o regional. Desde 2022, el virus se ha expandido a nuevas áreas geográficas, infectando nuevas especies de aves silvestres, aves domésticas e incluso un número creciente de mamíferos, incluidos animales de ganado y de compañía.
En algunos casos, el virus se ha transmitido a humanos, lo que genera preocupación sobre su potencial para evolucionar hacia una crisis de salud pública mayor. La magnitud y complejidad de esta epizootia en curso requieren acciones urgentes que vayan más allá de las medidas tradicionales de control. Durante años, la bioseguridad estricta y la vigilancia activa han sido las herramientas principales para prevenir y contener los brotes de influenza aviar. Estas siguen siendo esenciales, pero la propagación implacable del virus, a pesar de los esfuerzos agresivos de contención, demuestra que se debe hacer más. La vacunación ha emergido como una herramienta potencial para complementar las medidas existentes, reduciendo tanto la propagación como la gravedad de las infecciones.
ES LA SALUD DE TODOS: FAUNA SILVESTRE, MEDIOS DE SUSTENTO Y COMERCIO
Más allá de la devastadora pérdida de aves de corral, la IAAP está causando mortandades masivas sin precedentes en poblaciones de aves silvestres, alterando ecosistemas y amenazando la biodiversidad. Las aves marinas, aves rapaces y aves acuáticas han sufrido pérdidas catastróficas, con colonias enteras de reproducción eliminadas. El virus también ha infectado mamíferos marinos, carroñeros e incluso animales de ganado, generando preocupaciones sobre su posible adaptación a nuevos hospedadores.
Aunque el riesgo de infección humana sigue siendo bajo, mientras más especies de mamíferos se vean afectadas, mayor será la posibilidad de que el virus se adapte a la transmisión de mamífero a mamífero, y potencialmente a humanos. La disminución o pérdida de especies altera la dinámica ecológica, incluyendo interacciones tróficas, servicios de biodiversidad, patrones migratorios y cadenas alimenticias. Como componentes integrales de la estabilidad del ecosistema, la pérdida de biodiversidad provoca efectos en cascada que comprometen la resiliencia ambiental y la conservación global de la fauna silvestre. Los brotes de IAAP no solo devastan poblaciones animales, sino que también desencadenan estrictas restricciones comerciales, perturbando gravemente los mercados mundiales de productos avícolas.

Muchos países imponen prohibiciones de importación a regiones afectadas, causando inestabilidad económica en las naciones exportadoras de aves. Los productores pierden acceso a mercados internacionales clave, debilitando economías que dependen del comercio avícola. Mientras tanto, los países importadores enfrentan escasez de suministros, viéndose forzados a buscar fuentes alternativas, a menudo a costos más altos. Para los consumidores, los efectos son inmediatos. Los precios de los productos avícolas aumentan, tensionando la seguridad alimentaria, especialmente en poblaciones de bajos ingresos donde la carne de ave es una fuente primaria de proteína.
A medida que la IAAP continúa propagándose, estas interrupciones se agravan con el tiempo, dificultando el acceso a alimentos asequibles en regiones vulnerables. Más allá de la economía, la crisis presenta serios desafíos ambientales. La eliminación de millones de aves sacrificadas genera enormes cantidades de residuos biopeligrosos, que requieren una gestión estricta para prevenir la propagación adicional de enfermedades y la contaminación ambiental. La eliminación inapropiada puede afectar la calidad del suelo, agua y aire, agregando daños ecológicos a largo plazo a la carga económica y logística de la crisis.
Estas interrupciones comerciales están profundamente entrelazadas con los medios de sustento de agricultores y productores, quienes sufren el mayor impacto económico de la IAAP. Muchos han tenido que eliminar rebaños enteros, incluyendo aves aparentemente sanas, para contener la enfermedad y descontaminar instalaciones. Estas medidas tienen consecuencias financieras severas, destruyendo medios de sustento y dejando a los productores avícolas sin ingresos ni fuentes de alimento. Las comunidades rurales que dependen de la avicultura para la seguridad alimentaria y el comercio son particularmente vulnerables.

Además de la devastación económica, la IAAP provoca un profundo impacto emocional en quienes están directamente afectados. Agricultores y trabajadores deben enfrentar el estrés psicológico de presenciar eventos masivos de sacrificio, donde animales bajo su cuidado son eliminados. El trauma, combinado con la incertidumbre financiera, agrava el estrés y los desafíos de salud mental en las comunidades afectadas. La IAAP es más que una crisis de sanidad animal: es una emergencia global que desestabiliza la agricultura, la seguridad alimentaria, el comercio y los ecosistemas. Abordar sus impactos requiere una solución urgente y multifacética para proteger economías, medios de sustento y biodiversidad, mientras se fortalece la resiliencia ante futuros brotes.
¿PUEDE CONSIDERARSE LA VACUNACIÓN COMO UNA HERRAMIENTA PARA FRENAR LA INFLUENZA AVIAR?
La vacunación contra la influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP) se considera cada vez más como una herramienta complementaria en el manejo de la enfermedad, debido al aumento global de brotes y a la creciente diversidad genética de las cepas virales circulantes. Las medidas tradicionales de control sanitario, como el sacrificio masivo, han demostrado ser costosas, tanto económica como socialmente, lo que genera dudas sobre su sostenibilidad a largo plazo. Aunque la bioseguridad, la vigilancia y el control de movimientos siguen siendo esenciales, la vacunación puede complementar estos esfuerzos al reducir la circulación del virus dentro y entre los rebaños, minimizando las pérdidas económicas y disminuyendo el riesgo de transmisión a la fauna silvestre y a los humanos. Además, cuando se implementa adecuadamente, la vacunación cumple con las normas internacionales de comercio, garantizando que los productos avícolas continúen siendo comercializables.

Fomentar el desarrollo de vacunas efectivas también impulsa la innovación en la prevención de enfermedades, reforzando un enfoque anticipatorio en lugar de reactivo para gestionar la IAAP. Según Julian Madeley, Director General de la Organización Mundial del Huevo, “cuando se utiliza junto con la bioseguridad y la vigilancia, la vacunación podría ser una herramienta muy útil para controlar la propagación de la IAAP en gallinas ponedoras. La enfermedad de Newcastle sirve como ejemplo. Una vez que tuvimos estrategias de vacunación efectivas, se volvió un problema manejable. Los brotes aún ocurren, pero ya no devastan la industria como antes. Creemos que lo mismo puede suceder con la IAAP si la vacunación se adopta ampliamente junto con medidas sólidas de vigilancia”. De hecho, muchos países ya han implementado campañas exitosas de vacunación, entre ellos China, el mayor productor mundial de huevos, Francia, Guatemala, Kazajistán y Perú. A medida que más países adoptan la vacunación contra la IAAP, es crucial que tanto la vacunación como la vigilancia se realicen con altos estándares.
“De ahora en adelante, todo se basa en la comunicación y la colaboración”, añadió Madeley. “Debemos seguir promoviendo la vacunación como una herramienta adicional, complementada por la bioseguridad y la vigilancia. Y debemos asegurarnos de que las buenas prácticas sean accesibles para los establecimientos, para que puedan aplicar estas medidas de manera efectiva”.
¿DEBERÍAN VACUNARSE LAS AVES SILVESTRES?
Las enfermedades en la fauna silvestre, incluyendo las aves silvestres, son una preocupación crítica. La sanidad de la fauna silvestre es fundamental para mantener el equilibrio ecológico y la funcionalidad de los ecosistemas. Sin embargo, intentar vacunar a las aves silvestres contra la influenza aviar a gran escala presenta desafíos significativos. Entre ellos están la dificultad para capturar las aves respetando la seguridad y el bienestar tanto de las aves como de los humanos, la selección de cepas y dosis adecuadas de la vacuna, la logística y los recursos necesarios para administrar la vacuna a cada individuo, y cómo rastrear y monitorear de manera confiable a las aves vacunadas.
En lugar de la vacunación, el control de la influenza aviar en aves silvestres se basa en medidas de bioseguridad, monitoreo y la minimización de las interacciones entre aves silvestres y domésticas. La eliminación segura de cadáveres y la protección del hábitat son otras estrategias para mitigar la propagación del virus. No obstante, en diciembre de 2023, la OMSA publicó el documento Consideraciones para la vacunación de emergencia de aves silvestres contra la influenza aviar de alta patogenicidad en situaciones específicas, que indica que la vacunación de emergencia en aves silvestres contra la IAAP debería considerarse en los siguientes casos:
Si un brote de IAAP amenaza especies en peligro de extinción o críticamente amenazadas, la vacunación puede ser necesaria para evitar disminuciones poblacionales o posibles extinciones. Un estudio de caso sobre la vacunación de emergencia de cóndores de California, aprobado por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) en 2023, mostró el potencial de la vacunación para especies en peligro, pero también destacó los retos en el despliegue en campo.
- Si el virus representa un alto riesgo de propagación a otras poblaciones de aves silvestres o aves domésticas, especialmente en áreas con alta densidad de aves o a lo largo de rutas migratorias, la vacunación de emergencia podría tener un papel.
- Si las medidas convencionales como el sacrificio, la vigilancia y la bioseguridad son insuficientes o poco prácticas para reducir el brote, la vacunación puede servir como una herramienta complementaria.
- En casos donde brotes localizados puedan tener efectos devastadores en poblaciones de aves silvestres y otras medidas no sean factibles, se podría considerar la vacunación focalizada.
- Si ciertas especies son particularmente vulnerables a la IAAP, especialmente aquellas con roles ecológicos críticos, la vacunación podría considerarse para prevenir efectos en cascada en el ecosistema.
En tales casos, la vacunación debe ser cuidadosamente evaluada como parte de un plan de respuesta más amplio y coordinado que incluya evaluación de riesgos, vigilancia y consulta con expertos y sectores relevantes. Es fundamental también la alineación con las normas internacionales de la OMSA y el compromiso con el monitoreo continuo al considerar la implementación de vacunaciones de emergencia.

La OMSA en acción
La OMSA desempeña un papel clave en la lucha contra la influenza aviar promoviendo políticas basadas en la ciencia y fortaleciendo la vigilancia global.
- En febrero de 2025, la OMSA y la FAO lanzaron la Estrategia Global para la Prevención y Control de la Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (2024–2033) para reemplazar la estrategia anterior de 2008. Este plan de diez años adopta un enfoque sistémico, abordando la IAAP dentro del contexto más amplio de los desafíos globales. La estrategia busca crear sistemas de producción avícola sostenibles y resilientes, asegurando la protección de los animales domésticos, la fauna silvestre, el medio ambiente y la salud humana. También promueve la selección y actualización de antígenos para vacunas avícolas con el fin de mejorar el control de la enfermedad y la prevención de brotes.
- En diciembre de 2023, la OMSA publicó el informe político Vacunación contra la influenza aviar: por qué no debería ser una barrera para el comercio seguro, destacando la importancia de equilibrar el control de la enfermedad con el comercio internacional.
- Para apoyar un comercio seguro y justo, la OMSA y la Alianza Internacional para la Normalización Biológica (IABS) trabajan en normas de vigilancia para poblaciones avícolas vacunadas. Estas discusiones buscan establecer sistemas robustos de monitoreo que aseguren que la vacunación no genere barreras comerciales innecesarias, manteniendo al mismo tiempo fuertes medidas de prevención de enfermedades. Tras el Foro de Sanidad Animal de la OMSA celebrado en la sesión general de mayo de 2023 y el taller de IABS en octubre de 2022 sobre IAAP, la OMSA e IABS realizaron una reunión de seguimiento en octubre de 2024 titulada “Vacunación y vigilancia para la IAAP en aves: situación actual y perspectivas”.
- La red OFFLU, iniciativa global apoyada por la OMSA y la FAO, reúne a expertos para reducir el impacto de las influenzas animales. OFFLU contribuye a evaluaciones de riesgo y comparte activamente datos críticos con la comunidad científica y responsables políticos. Como parte de su misión, OFFLU participa en la reunión de composición de vacunas de la OMS para la influenza aviar y porcina, colaborando con laboratorios de referencia de la OMSA, programas de investigación y laboratorios veterinarios nacionales. OFFLU también está involucrada en la iniciativa de comparación de datos de vacunas contra la influenza aviar, que tiene como objetivo proporcionar información sobre la diversidad antigénica de los virus IAAP circulantes que pueden afectar la eficacia de las vacunas existentes. Al proporcionar datos genéticos, antigénicos y epidemiológicos esenciales, la red ayuda a desarrollar virus candidatos para vacunas animales y humanas para la preparación ante pandemias. Esto asegura que, en caso de transmisión zoonótica, las vacunas puedan desarrollarse rápidamente para ofrecer la mejor protección posible.
Artículo publicado en “Los Avicultores y su Entorno Diciembre Enero 2026“









