Redacción BM Editores.
Luis Francisco Jaraleño Lara, presidente del Consejo Mexicano de la Carne (COMECARNE) señaló que en 2024 el consuno mexicano de carne de pollo arribó a 4 millones 992 mil toneladas que resultó 2.3% mayor en relación con el del año pasado.
El Organismo agregó que aun cuando se observó un avance, este fue limitado por repuntes en los precios de los cárnicos de pollo durante la segunda mitad del año, un crecimiento débil de la producción interna y un incremento en la ingesta de otros productos cárnicos de cerdo y res.
El consumo per cápita mexicano de pollo alcanzó los 38 kilos por año, y por algunos gramos de diferencia ha logrado escalar del 5° al 4° lugar mundial.
Es cierto que la proteína de pollo encabeza la preferencia de consumo de los distintos cárnicos de los mexicanos, no obstante, de continuar el fortalecimiento de los ingresos familiares en el país se prevén en adelante avances mesurados en su ingesta por un efecto sustitutivo hacia cárnicos de mayor precio.
Las importaciones de productos cárnicos de pollo durante 2024 por primera vez rebasaron el millón de toneladas anuales, de ellas principalmente pierna con 398 mil toneladas, pechuga con otras 249 mil, carne mecánicamente deshuesada con 127 mil toneladas.
La continuidad de la exención arancelaria a las importaciones cárnicas durante 2024 ha posibilitado una mayor proveeduría de Brasil, cuyo volumen en las importaciones de México representan 19.6%, en cuyo flujo destacan la pechuga, las alas y la mecánicamente deshuesada.
También durante el indicado año la prevalencia de la influenza aviar en territorio de Estados Unidos limitó la disponibilidad de volúmenes para la exportación, y con ello, en repunte en sus precios de comercialización, lo cual constituyó un factor para una declinación anual del 0.8% en el volumen de la carne de pollo importada por México proveniente del vecino país.









