M.V.Z. Javier Septién Prieto.
Director de Innovación Sephnos
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El girado de los tubos se debe, principalmente, a dos grandes razones:
LA PRIMERA. El tipo de abrazaderas metálicas que comúnmente se suministran por parte de los fabricantes de equipos y que tienen la función de apretar fuertemente los extremos de dos tubos metálicos y así, de manera repetitiva, hasta formar una línea de tubos unidos que en un extremo sostienen al Plato control y en el otro extremo la Tolva de alimento. Se observa en campo que estas abrazaderas metálicas no tienen la suficiente fuerza como para mantener unidas a los tubos y evitar el girado de los mismos.

Al girarse, los tubos ocasionan que los hoyos donde sale el alimento se desplacen de su lugar, lo que ocasiona que la cantidad de alimento que desciende se vaya limitando conforme se agrava el problema. En realidad, el problema no radica en el girado de los tubos sino en la consecuencia, que consiste en un deficiente llenado de alimento a los platos automáticos que por ende, los pollos encontrarán poco alimento, ocasionando un menor consumo, y al final de la parvada, se tendrán pollos de menor peso. Para evitarlo, se tendría que compensar con dejar a los pollos más días dentro de la caseta.

Es común que los caseteros no enteren de este problema a sus superiores por creer que es un problema que se tiene que resolver en la caseta.
La solución a este inconveniente es colocar un colgante dentado “D-HANGER”, diseñado, patentado y fabricado por SEPHNOS, el cual se coloca entre los tubos metálicos para sustituir al sistema de suspensión que se encuentra ya instalado. De esta manera simple, nunca se volverá a encontrar el problema de girado de tubos y evitará problemas de alimentación en los animales.
Artículo publicado en Los Avicultores y su Entorno Junio-Julio 2018









