Preparación de los gallineros para el clima frío

Cobb-Vantress

Preparar los gallineros para el frío es esencial para mantener la salud, el rendimiento y el bienestar de las aves. Antes de que bajen las temperaturas, los productores deben concentrarse en sellar el gallinero para evitar corrientes de aire y asegurar el correcto funcionamiento de los sistemas de ventilación. Se deben probar los sistemas de energía de emergencia y verificar la precisión de todos los sensores y alarmas.

Las fallas en los equipos pueden ocasionar interrupciones significativas y pérdidas financieras. Los fenómenos meteorológicos invernales pueden dificultar las reparaciones. Por lo tanto, como medida preventiva, mantenga un inventario de repuestos y piezas de repuesto para facilitar las reparaciones. El mantenimiento mayor y las reparaciones mecánicas deben programarse entre parvadas y realizarse antes del inicio de la temporada invernal.

Preparación de la entrada: prueba de presión estática

La preparación del galpón debe incluir una inspección detallada del sistema de entrada perimetral. Preste especial atención al actuador o motor de entrada y al mecanismo de poleas. Verifique que todos los cables estén correctamente colocados en el sistema de poleas y que las cuerdas de nailon estén correctamente ajustadas. Asegúrese de que la tensión de las cuerdas de nailon, cables o varillas metálicas sea la adecuada y confirme que todas las poleas guía de entrada estén colocadas correctamente. Para una inspección precisa, el sistema de entrada perimetral debe estar completamente cerrado.

Inspeccione todas

Las correas, poleas y motores del ventilador, así como las rejillas de ventilación, para detectar desgaste. Reemplace las correas y poleas desgastadas. Una correa que se asienta inusualmente baja en la polea puede indicar un desgaste excesivo de la misma y debe evaluarse para su reemplazo.

La inspección también debe incluir la puerta o cortina del túnel. Una cortina o puerta de entrada con fugas puede ser una fuente importante de fugas.

Tras completar la preparación del galpón, realice una prueba de presión estática para evaluar el nivel de fugas de aire. Asegurarse de que el galpón esté herméticamente sellado es esencial para una ventilación perimetral eficiente y un uso óptimo de la energía de calefacción. Con todas las entradas y puertas completamente cerradas, active los ventiladores para lograr un caudal de aire de 1 CFM por pie cuadrado de superficie. Una lectura de presión mínima de 37,5 Pa (0,15 pulgadas de columna de agua) indica el requisito básico para una hermeticidad adecuada del galpón.

Tenga en cuenta que una lectura baja de presión estática también puede indicar un mantenimiento deficiente del ventilador. Inspeccione todas las correas, tensores y poleas del ventilador para detectar signos de desgaste. Una simple prueba de RPM de las aspas con un tacómetro puede ayudar a evaluar el rendimiento. Si las RPM medidas son un 15 % o más inferiores al valor especificado por el fabricante, es probable que se requiera mantenimiento.

Sellado de viviendas: puertas y ventiladores de túnel

Todos los ventiladores de túnel de verano deben estar cubiertos y sellados. Las compuertas antirretorno con fugas pueden sellarse fácilmente con una lámina de plástico, aunque la solución ideal es una cubierta bien aislada que se ajuste firmemente al ventilador. Si bien las cubiertas exteriores de los ventiladores cónicos ayudan a eliminar las corrientes de aire, su aislamiento es limitado.

Además, todas las puertas de acceso, especialmente las grandes de la parte delantera y trasera de la casa, deben estar herméticamente selladas. Al igual que con los ventiladores de túnel, cualquier puerta con fugas puede cubrirse con una lámina de plástico en el exterior. Este sello temporal puede enmarcarse en la parte superior y los laterales, y asegurarse en la parte inferior con materiales de lastre como sacos de arena.

Comprobación del sensor de temperatura y humedad relativa

Para verificar la precisión del sensor, utilice un termómetro para alimentos de alta precisión y un cubo de agua de 20 litros (5 galones) lleno hasta la mitad. Primero, mida la temperatura del agua con el termómetro. Luego, con alguien supervisando las lecturas del controlador, sumerja la punta del sensor de temperatura de la casa en el agua. Si la lectura del sensor difiere de la del termómetro para alimentos en más de 0,5 °C (1 °F), es necesario recalibrarlo.

Repita esta prueba para todos los sensores de la casa, incluido el sensor exterior. Asegúrese de que el sensor exterior esté protegido de la luz solar directa para evitar lecturas inexactas debido a la radiación solar.

Si se instala un sensor de humedad, también debe comprobarse su precisión. Tenga en cuenta que los sensores de humedad relativa pueden ser muy imprecisos y, por lo general, no se recomiendan para controlar sistemas de ventilación.

Mantenimiento del calentador

Revise si hay acumulación de hollín en las cubiertas de las criadoras y llamas amarillas o anaranjadas, lo cual puede indicar niveles potencialmente altos de monóxido de carbono. Si detecta alguna, revise cada criadora individualmente. Esto no se debe a un problema de ventilación, sino a la falta de mantenimiento.

Equipo de emergencia

Realice pruebas periódicas del generador para garantizar que pueda suministrar energía de respaldo inmediata en caso de emergencia. Opere el generador con carga al menos una vez al mes para verificar su funcionamiento. Además, programe una inspección completa por parte de un electricista o técnico de generadores cualificado cada seis meses. Confirme que todos los sistemas de alarma, incluidas las alertas sonoras y las notificaciones automáticas, funcionen correctamente y estén programados para contactar al personal correspondiente en caso de fallo del sistema.

Alarmas y planificación de emergencias

La planificación proactiva ayuda a proteger el bienestar de las aves y a mantener las operaciones de la granja durante fenómenos meteorológicos severos. Los fenómenos meteorológicos invernales graves pueden causar daños a las instalaciones y limitar o impedir el acceso a los recursos necesarios, como el alimento y el agua. Se deben almacenar con antelación suministros de emergencia, como alimento, combustible y agua. Se debe contar con un suministro de agua secundario en el sitio y comprobar su accesibilidad, incluso cuando la temperatura desciende por debajo del punto de congelación. Monitoree el clima y tome las medidas necesarias antes de los fenómenos meteorológicos para minimizar el impacto en las aves.

Conclusiones

Preparar las naves de pollos de engorde para el frío es fundamental para optimizar el rendimiento y prevenir pérdidas económicas. Una nave bien sellada y un equipo de ventilación que funcione correctamente ayudarán a reducir los costos de energía. La monitorización constante y la planificación proactiva son clave para prevenir interrupciones y proteger el bienestar animal y la productividad de la granja durante los meses más fríos.

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