Existen alrededor de 20 mil especies de abejas a nivel mundial que están agrupadas en siete familias. Una de éstas se llama Apidae y contiene a la subfamilia Apinae, en donde se ubican diferentes tribus, como la de las abejas sin aguijón (Meliponini), la de los abejorros (Bombini), la de las abejas melíferas (Apini), la de las abejas orquídeas (Euglossini) y otras que son menos conocidas.
Entre las abejas sociales destacan dos grupos: las que son primitivamente sociales (como los abejorros) y las altamente sociales, como las abejas melíferas (género Apis) y las abejas sin aguijón.
La abeja melífera (Nombre científico: Apis mellifera) presenta en su cuerpo color negro con amarillo y con un aguijón.
Sólo este último grupo (las que son altamente sociales) forma colonias permanentes en donde almacenan miel y polen en grandes cantidades.
Figura 2.1. Agrupación jerárquica de las abejas
En México se reportan 46 especies de abejas sin aguijón, seis agrupadas en 16 géneros. Los estados que tienen mayor número de especies son: Oaxaca, Chiapas, Veracruz y Quintana Roo.
Una colonia de abejas se conforma por tres castas: reina, zángano y obrera; específicamente una del género Apis puede llegar a tener hasta 60 mil abejas, de las cuales una es reina, cientos son zánganos y miles son obreras. Cada casta presenta diferentes características y cumple con funciones específicas:
Reina. Es la encargada de poner los huevos de donde nacerán todas las obreras y zánganos de la colmena. Presenta una metamorfosis de 16 días, proviene de un huevo fecundado y es alimentada con jalea real durante todo el tiempo que permanece en estado larval. Se estima que puede llegar a vivir hasta 5 años en vida silvestre.
Zángano. Su función principal es fecundar a la reina, presenta una metamorfosis de 24 días, proviene de un huevo sin fecundar (partenogénesis) y en etapa larvaria se alimenta con jalea real solo por tres días, después recibe néctar y polen de las abejas obreras; su tiempo de vida es variado, ya que después de fecundar a la reina se muere, y aquellos que no se reproducen viven el mismo tiempo que dura el periodo de floración, ya que dejan de ser alimentados al término de dicho periodo.
Obrera. Realiza diversas actividades de acuerdo con su desarrollo fisiológico. Presenta una metamorfosis de 21 días, su origen es a partir de un huevo fecundado y en etapa de larva es alimentada con jalea real por tres días, y después recibe pan de las abejas, alimento elaborado a base de miel y polen. Su tiempo de vida en época de floración se estima en 45 días, o hasta 3 meses si no hay actividades de pecoreo.
Figura 2.2. Castas de abejas melíferas: a) obrera (hembra no
reproductiva), b) reina (hembra reproductiva), y c) zángano (macho)
Imagen: Mike Bentley, University of Florida / Institute of Food and
Agricultural Sciences (UF/IFAS)
Comportamiento
Las abejas se pueden clasificar, según sus rasgos de sociabilidad, en abejas solitarias y abejas eusociales. Las de este último tipo se caracterizan por división reproductiva del trabajo, cooperar en el cuidado de la cría mediante un sistema de castas y tener generaciones superpuestas donde las crías ayudan a los adultos.
Las abejas melíferas son consideradas como uno de los mejores insectos eusociales y su comportamiento es determinado por un conjunto de substancias químicas llamadas feromonas, las cuales son secretadas por diversas glándulas presentes en su cuerpo, como son: la glándula hipofaríngea, mandibular y cerígena, entre otras. Cada feromona origina un comportamiento específico en las abejas. Por lo general, las feromonas contienen más de un componente químico y se pueden sintetizar en cualquier momento, ya sea durante un periodo de tiempo o solo por algún evento esporádico.
Se pueden identificar feromonas que estimulan un comportamiento inmediato y reversible en cuanto son percibidas (liberadoras). Un ejemplo son las feromonas de alarma, cuya liberación desencadena un comportamiento defensivo entre las obreras. Existen otras feromonas que producen cambios en las respuestas fisiológicas (iniciadoras). Un ejemplo típico es la feromona real, la cual inhibe el desarrollo de los ovarios de las obreras de la colmena.
De forma general, las actividades de las abejas, a partir del día que emergen de la celdilla, son:
- Obreras. Dentro de los primeros cinco días, realizan actividades de limpieza y regulación de la temperatura interna de la colmena; posteriormente, cuando se desarrolla la glándula hipofaríngea, tienen la capacidad de producir jalea real, por lo que se dedican a alimentar a las crías, hasta llegar a los 12 días. Durante un periodo que va de los 13 a los 18 días, pueden realizar diferentes actividades conforme a las necesidades de la colonia. Es posible identificar abejas que se encargan de la construcción de los panales y del opérculo, gracias a la formación de cera mediante las glándulas cerígenas; otras de ellas se encargan de recibir las cargas de alimento, agua y propóleos para depositarlos dentro de las celdillas o en lugares donde son necesarios. Ya más avanzadas de edad (día 19 al 21) y una vez que son capaces de producir veneno a través de ciertas glándulas, realizan actividades de guardia y protección; finalmente, a los 22 días, aproximadamente, y hasta que termina su vida, se dedican a realizar actividades de pecoreo para traer néctar, polen y demás recursos necesarios para la colonia.
- Reina. Durante los primeros 20 días pasa por diferentes procesos hasta alcanzar su madurez sexual y realizar vuelos de apareamiento con varios zánganos; posteriormente se dedica a ovopositar, llegando a colocar de mil a dos mil huevos al día.
- Zángano. Durante los primeros 12 días se reúne en zonas de congregación con otros zánganos donde, tras desarrollar su madurez sexual, puede realizar vuelos de apareamiento con una abeja reina.
Fuente:agricultura.gob.mx
Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán de la UNAM
Coordinación General de Ganadería