Jesús Morales Barbosa.
Gerente de Unidad de Negocio Monogastricos.
Elanco Salud Animal.
El conflicto reciente que involucra a Irán está generando un impacto económico significativo a nivel global, con repercusiones directas en el sector agropecuario y la nutrición animal, marcadas principalmente por el aumento de los costos de producción y la disrupción de las cadenas de suministro.
Impacto Económico General:
Aumento del Petróleo: La guerra ha provocado una subida rápida de los carburantes, con analistas señalando incrementos sustanciales en los precios del petróleo al tratarse de una zona crucial para el transporte de crudo.
Cierre de Rutas Comerciales: El cierre virtual del Estrecho de Ormuz paraliza el tráfico marítimo hacia el Golfo Pérsico, complicando la importación y exportación de materias primas esenciales para la alimentación animal.
Costos de Producción: Se registra al menos un 12% de aumento en los costos por fertilizantes, gasolina y energía en el sector agrícola, lo que eleva el precio final de materias primas para forrajes.
Impacto en la Nutrición Animal:
Desabastecimiento de Forraje: La paralización del comercio está afectando el suministro de forraje de alto valor hacia los países del Golfo, esenciales para la alimentación de ganado Incremento en Costos de Alimentos Balanceados: El encarecimiento de la energía y los fertilizantes aumenta el costo de fabricación de alimentos compuestos para animales.
Crisis en Sectores Ganaderos
La volatilidad en los precios de las materias primas (commodities) está generando presiones en los márgenes de beneficio de las granjas, afectando la producción avícola y lechera, con casos reportados de alto impacto económico en la nutrición de ganado lechero.
En resumen, la inestabilidad en la región de Oriente Medio actúa como un multiplicador de costos para la producción de alimentos animales, lo que amenaza con encarecer la producción ganadera mundial y alterar la seguridad alimentaria en la región.









