- Crónica de Excelencia: La Academia Veterinaria Mexicana y su Nuevo Horizonte (2026-2027).
En un acto que reafirma la madurez y la visión de género en la ciencia mexicana, se llevó a cabo la ceremonia de toma de protesta de la Dra. Laura Arvizu Tovar, como presidenta de la Academia Veterinaria Mexicana para el periodo 2026-2027.
El momento cumbre del evento fue cuando la Dra. María Elena Trujillo, tomó la protesta de la Dra. Arvizu quien asumió la presidencia de la AVM, del Dr. Rafael Hernández González como secretario y de la Dra. Susana Elisa Mendoza Elvira como tesorera, en la ceremonia realizada en la Sala de Juntas de Consejo Técnico de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM, el pasado 19 de febrero.
“El compromiso de la Academia es ser el faro científico que guíe las políticas públicas de salud animal en un México que exige respuestas basadas en evidencia, no en ocurrencias“, fue en esencia el mensaje de la Dra. Arvizu durante su investidura, y que emitió frente a personalidades como el Dr. Carlos Gutiérrez, director de la FMVZ-UNAM, el Dr. Leopoldo Paash, Dr. Carlos Rosales y la Dra. Norma Calderón, entre otros.
La Dra. Arvizu Tovar no es una desconocida en el ámbito; su trayectoria en la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) de la UNAM y su previa labor en la Federación de Colegios y Asociaciones de Médicos Veterinarios Zootecnistas de México (FedMVZ) la avalan como una estratega nata. Su llegada a la presidencia de la AVM marca un periodo de continuidad académica pero con un renovado impulso en la vinculación internacional.
Este nuevo equipo de trabajo tiene ante sí retos monumentales, incluyendo:
Digitalización del conocimiento: Modernizar los repositorios de investigación veterinaria. Bioética y Bienestar Animal: Establecer posturas académicas firmes ante las nuevas legislaciones nacionales.
Mentoría: Fortalecer el relevo generacional, integrando a jóvenes investigadores bajo la guía de los académicos eméritos.
La Academia Veterinaria Mexicana
La medicina veterinaria en México no es solo una ciencia de campo y clínica; es una estructura intelectual que sostiene la salud pública, la seguridad alimentaria y el bienestar animal. En el centro de este engranaje se encuentra la Academia Veterinaria Mexicana, una institución que ha sabido amalgamar la tradición con la vanguardia científica.
Un Legado de Rigor: Breve Recuentro Histórico
La AVM nació de una necesidad imperativa: elevar el nivel científico de la profesión y crear un órgano consultivo de alto nivel para el Estado y la sociedad.
Fundación y Primeros Años: Fundada formalmente en 1964, la Academia surgió gracias al impulso de visionarios que entendieron que el medico veterinario zootecnista (MVZ) debía trascender la práctica técnica para convertirse en un académico e investigador de peso.
Consolidación: A lo largo de las décadas de los 70 y 80, la AVM se consolidó como el referente para la validación de conocimientos, estableciendo los estándares para el ingreso de nuevos académicos basados en el mérito, la publicación científica y la trayectoria ética.
Evolución hacia “Una Sola Salud”: Con el cambio de siglo, la Academia lideró la transición hacia el concepto global de One Health, integrando la salud animal, humana y ambiental como un solo ecosistema indivisible.












