MVZ. MSPAS. MARCELA VALADEZ NORIEGA.
Docente de la Universidad Autónoma de Querétaro.
CIDAF – Campus Concá, Arroyo Seco.
[email protected]

DR. URSO MARTÍN DÁVILA MONTERO.
Coordinador Responsable Módulo Pecuario.
CIDAF – Campus Concá, Arroyo Seco.
[email protected]

CARLOS RANGEL ARELLANO.
Alumno de la Licenciatura en Producción Agropecuaria.
Sustentable – Campus Concá, Arroyo Seco.

DRA. MARGARITA TERESA DE JESÚS GARCÍA GASCA.
Directora de la Facultad de Ciencias Naturales.
Universidad Autónoma de Querétaro.

DRA. TÉRCIA CESÁRIA REIS DE SOUZA.
Coordinadora Licenciatura de Medicina Veterinaria y Zootecnia.
Universidad Autónoma de Querétaro.

Está bien documentado que la salud, bienestar y productividad del ganado en regiones cálidas y frías puede mejorarse mediante medidas que contribuyan a mitigar los efectos adversos de las condiciones climáticas extremas. Es probable que el estrés térmico se vuelva más común en el futuro debido al calentamiento global y a la reducción de la capacidad del ganado para termoregularse, como consecuencia de la selección orientada hacia una mayor productividad(1).

Debido a lo anterior surge la preocupación por estudiar algunas alternativas de resguardo para ganado que ya son utilizadas por algunos productores en la Sierra Gorda Queretana a la vez de establecer propuestas alternativas que permitan disminuir los efectos negativos de la variabilidad climática sobre el ganado producido en esta región.

CARACTERÍSTICAS CLIMATOLÓGICAS DE LA SIERRA GORDA QUERETANA

La Sierra Gorda de Querétaro está ubicada en el norte del estado entre los paralelos 20° 50’ y 21° 45’ de latitud norte y los meridianos 98° 50’ y 100° 10’ de longitud oeste, con una extensión que representa el 32.02% del territorio total del estado. Se localiza en la porción norte del estado y forma parte de la Sierra Madre(2). Comprende los municipios de Arroyo Seco, Jalpan de Serra, Landa de Matamoros, Pinal de Amoles y San Joaquín. Su paisaje está fuertemente contrastado: tiene las mayores elevaciones y las más profundas depresiones del estado (3), con alturas que van desde los 300 hasta los 3,100 msnm, lo que propicia numerosas variantes climáticas(2).

De manera general, en el estado se distinguen tres áreas climáticas bien definidas: climas templados, climas secos-semisecos y climas cálidos-semicálidos(4), aunque puede distinguirse una diversidad climática mayor en regiones específicas del estado(5) (Imagen 1). Los climas cálidos y semicálidos prevalecen en la región de la Sierra Madre Oriental, en donde las notables variaciones de altitud provocan, la presencia de fenómenos meteorológicos complejos y una variación de temperaturas de cálido a frío. Las temperaturas promedio oscilan de 18°C a 28°C y la precipitación media anual alcanza los 850 mm(4), aunque en los registros del Sistema Meteorológico Nacional se han registrado temperaturas por encima de los 40°C y temperaturas bajo cero.

LA GANADERÍA EN LA SIERRA GORDA

Si bien, en algunos municipios de la Sierra Gorda predomina la participación de la población en actividades agrícolas, la ganadería juega un papel importante para el autoconsumo de los habitantes y en menor cantidad para el abastecimiento de productos pecuarios dentro del estado.

La actividad ganadera más importante para los pobladores de la región, es la cría de ganado vacuno, aunque existe también la presencia de otros tipos de ganado(2). De acuerdo con cifras de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (2015), en conjunto, los municipios pertenecientes a la Sierra Gorda cuentan con una población de 31,086 cabezas de ganado vacuno (ganado cebuino, suizo y criollo); 6,985 cabezas de ganado ovino; 3,918 cabezas de ganado caprino y aproximadamente 17,083 cabezas de ganado porcino distribuidas en zonas rurales y de traspatio(2)(6).

Esta región se orienta, sobre todo, a la producción de pie de cría de bovino bajo sistemas extensivos de libre pastoreo (Imagen 2), con poca tecnología, con la utilización de pastos nativos y, en pequeñas áreas, zacates inducidos tales como estrella de África y Guinea(2).


¿ESTRÉS POR CALOR EN LA SIERRA?

Las prácticas de pastoreo extensivas en esta región podrían tener importantes beneficios para el ganado, de acuerdo a Van et al., (2014) dichos beneficios podrían apreciarse en el estado de salud y bienestar de los animales, así como en la disminución en los problemas podales; por otra parte el ganado tiene la posibilidad de presentar sus comportamientos naturales con menos restricciones, favoreciendo además a la presentación de comportamientos sociales con menor agresión, debido a una mayor cantidad de espacio y disponibilidad de recursos.

Por otro lado, se plantean ciertos inconvenientes, tales como mano de obra adicional para mover los animales (por ejemplo, para el ordeño), una ración más inestable con variaciones nutrimentales a lo largo del año, mayor exposición a parásitos y a condiciones meteorológicas adversas (1).

Una de las ventajas de la Sierra Gorda es que posee un amplio “abrigo natural” para el ganado debido a su riqueza forestal.

Se aprovechan las especies de pino, encino, cedro, oyamel, enebro, mezquita, eucalipto y otras de menor importancia, principalmente ubicadas en esta región (4); estas especies tienen diferentes usos como la obtención de madera, barreras naturales (Imagen 3), aprovechamiento para consumo animal e incluso la capacidad de algunas para brindar sombra y favorecer la termorregulación del ganado. Debe considerarse el proporcionar un refugio o resguardo artificial ya que parece tener un valor añadido para el confort térmico del ganado cuando el abrigo natural es escaso(7).

Actualmente, para la calificación de condiciones calurosas en la investigación y el manejo del ganado se usa el Índice de Temperatura y Humedad (ITH), éste es un buen indicador de condiciones climáticas estresantes y se determina mediante una combinación de humedad y temperatura del aire, es expresado mediante la ecuación de Thom (1959): ITH= [(0.8 x temperatura) + (humedad relativa/100) x temperatura -14.4) + 46.4](8).

Una vez obtenido este índice, se determina que los anima- les se encuentran en un rango termoneutral con ITH<70, estrés calórico leve 70(9).

Durante algunos días de invierno fueron colocados dispositivos para el registro de temperatura ambiente y humedad relativa dentro de un corral para ganado.

Uno de los dispositivos se colocó en el área de sombra que se formaba a partir de un techo de lámina, este dispositivo fue recolocado en el área con sombra conforme ésta se desplazó por diferentes partes del corral a lo largo del día.

El otro dispositivo fue operado de forma similar, siendo colocado en el área soleada dentro del corral. Los datos registrados de temperatura ambiente y humedad relativa fueron analizados y colocados dentro de la ecuación de Thom (1959), para obtener el ITH. En la Imagen 4, se puede observar el comportamiento del ITH para ambas áreas del corral desde las 09:00 hasta las 18:00 h, y puede apreciarse claramente la importancia de la colocación de sombras artificiales para el resguardo de ganado que se ha mantenido en corrales o en áreas desprovistas de sombra natural.

RESGUARDO ARTIFICIAL Y CONFORT DEL GANADO

Aunque el estrés por calor es un problema más común, el estrés por frío también puede afectar a la salud animal, el bienestar y la producción. El diseño adecuado de instalaciones de resguardo para sistemas de confinamiento debe considerar una buena ventilación, así como un buen manejo del área de descanso, echaderos (en el caso de vacas lecheras) y material adecuado para las superficies por donde se desplaza el ganado. En sistemas al aire libre, se debe centrar la atención en proteger a los animales del viento, la lluvia y por ello, deben estar provistos de instalaciones de resguardo artificial, así como el acceso constante a recursos como el agua y la comida (10).

Si se piensa en recurrir a algún tipo de resguardo o refugio artificial para el ganado, deben tomarse en consideración las condiciones climáticas predominantes en la región. En el caso de las áreas bajas de la Sierra Gorda, donde predomina el clima cálido y semiárido las temperaturas promedio oscilan entre los 18°C a 28°C, con una precipitación media anual alcanza los 850 mm y bajo porcentaje de lluvias invernales (menor al 5%) (2)(4).

Es necesaria la correcta orientación de las instalaciones, ésta será determinada por la incidencia de rayos solares y la dirección de los vientos predominantes; por ende, una buena orientación, determinará la cantidad de sombra disponible para los animales.

En esta región, la construcción de sombras cuyo eje longitudinal esté orientado norte-sur, permitirá una mayor cantidad de sombra disponible para el ganado, además de evitar la acumulación de humedad dentro del corral debido al desplazamiento de la sombra (Imágenes 6-15). La sombra ofrece temperaturas más bajas que favorecen a la termorregulación de los animales sobre todo en condiciones de confinamiento (Tabla 1). Es importante mencionar que la inclinación del sol es variable de verano a invierno y este factor también debe ser tomado en consideración (Imagen 5).

En las regiones templadas de la Sierra Gorda se debe prestar especial atención al estrés por frío, a pesar de la “adaptabilidad” del ganado a estos climas, las condiciones climáticas actuales exponen al ganado a temperaturas extremas, pudiendo presentarse heladas que comprometen la salud, bienestar y en ocasiones la vida de los animales, sobre todo en el caso de las crías.

En estas regiones de clima templado, o bien en condiciones de invierno en el resto de la sierra, árboles y arbustos puede servir como rompe vientos y “paraguas”, es decir, un área donde la lluvia no cae de manera directa sobre los animales (7). En el caso de animales mantenidos en corrales pequeños, las barreras naturales, el resguardo artificial o bien las características del sustrato podrían favorecer a la termorregulación de los animales expuestos a bajas temperaturas. Se ha observado que cierta cantidad del forraje ofrecido como alimento cae y se acumula en el piso de los corrales, esta materia orgánica que se deposita como material de cama, cumple una función de aislante; se ha observado mediante termografía electrónica una temperatura más elevada en este material de cama (Imagen 17 y 18).

La tolerancia térmica depende de varias características de los animales y de sus interacciones con factores ambientales (1), sin embargo, se debe procurar la adopción de algún sistema de resguardo para el ganado, ya sea un resguardo natural o artificial. La diversidad de especies en la Sierra Gorda ofrece una amplia variedad de opciones naturales para protección de los animales,
ero al no contar con estas alternativas, se recomienda la adopción de un buen diseño de instalaciones artificiales que ofrezcan una buena protección de la lluvia, vientos, frío y exposición directa a la radiación solar.

LITERATURA CITADA

1. Van L.E., Henri M.C., Soncka B., Tuyttensa A.M., (2014). Importance of outdoor shelter for cattle in temperate climates. Livestock Science: Volume 159, January 2014, Pages 87–101.

2. Secretaria de Medio Ambiente,Recursos Naturales y Pesca (SEMARNAT), Instituto Nacional de Ecología (INE), 1999. Programa de Manejo de la Reserva de la Biosfera Sierra Gorda. 1ra edición, Unidad de Participación Social, Enlace y Comunicación, INE. México, D.F.

3. InstitutoparaelFederalismoyelDesarrollo Municipal (INAFED), 2010. Enciclopedia de los Municipios y delegaciones de México – Regionalización. Disponible en: www.inafed. gob.mx/work/enciclopedia/EMM22queretaro/regionalizacion.html. Fecha de consulta: Enero, 2016.

4. Instituto para el Federalismo y el Desarrollo Municipal (INAFED), 2010. Enciclopedia de los Municipios y delegaciones de México – Medio Físico. Disponible en: http://www.inafed.gob. mx/work/enciclopedia/EMM22queretaro/ mediofisico.html. Fecha de consulta: Enero, 2016.

5. Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), 2014. Infografía Agroalimentaria de Querétaro. Primera Edición, México D.F. ISBN 978-607-9350-02-4.

6. Secretaría de Desarrollo Agropecuario (SEDEA), 2015. Inventario ganadero por muni- cipio, según especie. Disponible en: http:// sedea.queretaro.gob.mx/sites/sedea.queretaro.gob.mx/files/estadisticas/pecuario/ INVENTARIO_2015.pdf. Fecha de consulta: Febrero, 2016.

7. Van L.E., Ampea B., Moonsb C., Soncka B., Tuyttensa A.M., 2015. Wintertime use of natural versus artificial shelter by cattle in nature reserves in temperate areas. Applied Animal Behaviour Science: Volume 163, February 2015, Pages 39–49.

8. Thom E.C., 1959. The discomfort index. Weatherwise, 12: 57-59. Washington D.C.

9. DavisM.S.,MaderT.L.,HoltS.M.,Parkhurst A.M., 2003. Strategies to reduce feedlot cattle heat stress: Effects on tympanic temperature. J Anim Sci 81, 649–661.

10. Bickert W.G., Mattiello S., 2016. Stress in Dairy Animals: Cold Stress: Management Conside- rations. Reference Module in Food Science 11. ESPA, 2015. Movimientos de la Tierra. Disponible en: http://espacientifico.weebly.com/ tema-2—bloque-ii.html, Fecha de consulta: Febrero, 2016.

Artículo Publicado en Entorno Ganadero 78