Dr. Oscar Vazquez Mendoza
TSM Evonik Mexico
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Dr. Daniel Lopez Aguirre
Universidad Autónoma de Tamaulipas.
Introducción
La crianza de becerras representa una etapa clave dentro de la producción bovina. Los primeros 60 días de vida son críticos para la salud y el desempeño de las becerras, debido al desarrollo incompleto del rumen, del sistema inmune y de la microbiota intestinal. El uso de probióticos, en particular especies del género Bacillus como Bacillus amyloliquefaciens CECT 5940, si bien no sustituyen buenas prácticas (calostro de alta calidad, bioseguridad, higiene del alojamiento), suelen aportar beneficios clínicos y productivos cuando se integran en programas sólidos de crianza, y se han propuesto como alternativas a los antibióticos promotores de crecimiento para mejorar la ganancia de peso, la eficiencia alimenticia y reducir la incidencia de diarreas neonatales (Li et al., 2023; Vazquez‑Mendoza et al., 2020).
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Bacillus amyloliquefaciens en becerras
Bacillus amyloliquefaciens es un probiótico esporulado capaz de sobrevivir tanto a los procesos de peletizado como al tránsito gastrointestinal, lo que facilita su inclusión en alimentos iniciadores para becerras (Ngo et al., 2021). En un estudio con becerras suplementadas con iniciador peletizado inoculado con la cepa H57, la suplementación incrementó la ganancia diaria de peso, mejoró la eficiencia de conversión alimenticia y redujo la duración de los episodios de diarrea; además, las becerras suplementadas se destetaron antes y alcanzaron mayor peso a las 19 semanas en comparación con el grupo control (Callaghan et al., 2017). Estos efectos se asociaron con un mayor consumo de iniciador y con indicadores de mejor desarrollo ruminal, como mayores concentraciones de β‑hidroxibutirato y cambios favorables en el perfil de ácidos grasos volátiles (Callaghan et al., 2017; Ngo et al., 2021). Bacillus amyloliquefaciens se ha evaluado como probiótico en becerras pre-destete, con efectos positivos en ganancia de peso, algunas medidas corporales y costos de crianza, aunque sus efectos sobre inmunidad, fermentación ruminal y microbiota no siempre son consistentes (Küçükoflaz et al., 2025).
Un estudio realizado por Vázquez‑Mendoza et al. (2020), evaluó el efecto de suplementar leche de desecho pasteurizada con B. amyloliquefaciens activo y butirato de sodio, en comparación con un sustituto lácteo no medicado que también contenía ambos aditivos, durante el periodo comprendido entre el nacimiento y los 60 días de edad. Los resultados mostraron que las becerras alimentadas con sustituto lácteo fortificado con B. amyloliquefaciens y butirato lograron un desempeño productivo en la ganancia de peso y conversión alimenticia, así como un estado de salud similar al de los animales que recibieron leche de desecho pasteurizada, con costos de alimentación menores y sin detrimento en la condición sanitaria. Estos resultados demuestran que la combinación de un probiótico esporulado y un ácido graso de cadena corta en el sustituto lácteo puede igualar el desempeño asociado a la leche de desecho, con potenciales ventajas económicas y de bioseguridad (Vázquez‑Mendoza et al., 2020).
De forma complementaria, en terneros de carne con retraso en crecimiento, la suplementación con B. amyloliquefaciens C‑1 mejoró el desempeño, estimuló el eje GH/IGF‑1 y modificó la microbiota intestinal hacia perfiles más favorables (Hu et al., 2018), lo que sugiere efectos sistémicos sobre crecimiento e inmunidad que podrían ser relevantes también en becerras lecheras jóvenes.
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Otros probióticos en los primeros 60 días
Además de B. amyloliquefaciens, en becerras pre‑destete se han evaluado diversos probióticos basados en Lactobacillus, Bifidobacterium, Enterococcus, levaduras (Saccharomyces cerevisiae) y mezclas de diferentes especies de Bacillus. Una meta‑análisis reciente mostró que la suplementación con probióticos en becerras pre‑destete incrementa el peso vivo al destete (≈2 kg en promedio), mejora la ganancia diaria de peso (~40 g/día) y aumenta el consumo de alimento iniciador y de materia seca total, además de generar ligeras mejoras en la eficiencia alimenticia (Li et al., 2023). También se han documentado efectos favorables sobre parámetros inmunológicos y antioxidantes, así como reducción de las puntuaciones fecales y en la incidencia de diarrea, especialmente cuando se emplean mezclas de cepas y dosis suficientemente altas (Li et al., 2023).
Desde el punto de vista tecnológico, las especies esporuladas de Bacillus ofrecen ventajas para su incorporación en el alimento iniciador y en el sustituto lácteo, debido a su estabilidad durante el almacenamiento y procesamiento. En contraste, bacterias ácido lácticas como Lactobacillus y Bifidobacterium se utilizan con mayor frecuencia en la fracción líquida de la dieta (Li et al., 2023; Vázquez‑Mendoza et al., 2020).
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Consideraciones prácticas para la crianza de 0 a 60 días
En conjunto, la evidencia disponible indica que el uso de probióticos en los primeros 60 días de vida tiene como objetivos principales reducir la incidencia y severidad de diarreas neonatales, mejorar la ganancia de peso y estimular el consumo de alimento iniciador y el desarrollo ruminal, contribuyendo a un destete más temprano y seguro (Callaghan et al., 2017; Li et al., 2023; Vázquez‑Mendoza et al., 2020). En este contexto, B. amyloliquefaciens representa una herramienta interesante debido a su estabilidad como probiótico esporulado y sus efectos positivos sobre desempeño productivo y salud intestinal. Además, cuando se combina con butirato, puede aportar beneficios adicionales en términos de viabilidad económica de los programas de alimentación con sustituto lácteo (Hu et al., 2018; Vázquez‑Mendoza et al., 2020).
Aun así, los efectos de los probióticos no siempre son los mismos, ya que pueden variar según factores como la cepa utilizada, la cantidad que se administra, la forma de suministro (en el sustituto lácteo o en el iniciador) y las condiciones de manejo de las becerras. Por eso, es importante elegir productos que realmente hayan sido probados en becerras, usar la dosis adecuada (generalmente ≥10⁸–10⁹ UFC/kg de iniciador, o la indicada en los estudios) y acompañarlos de buenas prácticas de manejo e higiene. Todo esto ayuda a obtener resultados más confiables y consistentes (Li et al., 2023; Vázquez-Mendoza et al., 2020).
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Referencias
- Callaghan, M. J., McNeill, D. M., Lisle, A. T., & Klieve, A. V. (2017). Effect of probiotic Bacillus amyloliquefaciens strain H57 on productivity and the incidence of diarrhoea in dairy calves. Animal Production Science, 57(8), 1470–1478. https://doi.org/10.1071/AN15776publish.csiro
- Hu, L., Geng, S., Li, Y., Cheng, S., Fu, X., Yue, X., … Zhang, H. (2018). Probiotic Bacillus amyloliquefaciens C‑1 improves growth performance, stimulates GH/IGF‑1, and regulates the gut microbiota of growth‑retarded calves. Frontiers in Microbiology, 9, 2006. https://doi.org/10.3389/fmicb.2018.02006pubmed.ncbi.nlm.nih+1
- Küçükoflaz, M., Özbek, V., Güçlü, B. K., Sarıözkan, S., Zaman, C. İ., Aydın, E., Makav, M., Beyzi, S. B., Öztaş, S. Y., & Akın, M. A. (2025). Effects of bacillus amyloliquefaciens FD777 and Macleaya cordata extract on performance, immunity, gastrointestinal system microbiome, and profitability in Holstein calves. Animals, 15(3), 313. https://doi.org/10.3390/ani15030313
- Li, X., Li, J., Yin, J., Zhang, S., Wang, H., & Li, X. (2023). A meta-analysis on the effects of probiotics on the performance of pre-weaning dairy calves. Animal Nutrition, 13, 1–15. https://doi.org/10.1016/j.aninu.2022.10.011pmc.ncbi.nlm.nih+1
- Ngo, T. T., Bang, N. N., Dart, P., Callaghan, M., Klieve, A., & McNeill, D. (2021). Pellets Inoculated with Bacillus amyloliquefaciens H57 Modulates Diet Preference and Rumen Factors Associated with Appetite Regulation in Steers. Animals : an open access journal from MDPI, 11(12), 3455. https://doi.org/10.3390/ani11123455
- Vázquez‑Mendoza, O., Elghandour, M. M. Y., Salem, A. Z. M., Cheng, L., Sun, X., Garcia‑Flor, V. L., Barbabosa‑Pliego, A., Olafadehan, O. A., Rivas‑Jiménez, D. A., & Anele, U. Y. (2020). Effects of sodium butyrate and active Bacillus amyloliquefaciens supplemented to pasteurized waste milk on growth performance and health condition of Holstein dairy calves. Animal Biotechnology, 31(3), 209–216. https://doi.org/10.1080/10495398.2019.1578785uaemex+1









