Mtro. Francisco Alejandro Alonso Pesado
Mtra. Elizabeth Rodríguez de Jesús.
:: RESUMEN ::
En México, el volumen de producción de leche de bovino creció 1.73 por ciento en 2023 con respecto a 2022, al colocarse en un máximo histórico de 13,333 millones de litros. El SIAP-SADER proyectó que en 2024 el volumen de producción de leche de incrementó 1.86 por ciento con referencia a 2023. El volumen de producción de leche de vaca en 2024 fue de 13,581 millones de litros como proyección. El volumen de producción de leche de vaca en el país durante 2025 creció un 1.79 por ciento con respecto a 2024 alcanzando un total estimado de 13,825 millones de litros.
Por otro lado, el consumo nacional aparente de leche de bovino en el país se colocó en 17,464 millones de litros, en su equivalente en leche líquida, en 2023, lo que significó un incremento de 2.1 por ciento con respecto a 2022. El 75.7 por ciento de dicho volumen fue aportado con producción nacional y el resto fue ofertado por producto importado. En México se estimó en 2024 un consumo nacional aparente de 17,507 millones de litros de leche, es decir, un aumento de 0.24 por ciento con respecto a 2023.
En México la agroindustria de productos lácteos, que comprende la elaboración de leche líquida (entera, rehidratada, descremada y de sabores), leche en polvo y otros derivados lácteos como yogur, queso y mantequilla, es una agroindustria de las más importantes en la industria alimentaria del país. La producción y el consumo nacional de este tipo de mercancías se mantienen al alza. El consumo de lácteos en el país ha experimentado constantes fluctuaciones y adecuaciones en las últimas décadas, impulsadas por cambios en los hábitos alimenticios, preocupaciones de salud y avances tecnológicos en el sector lechero del país.
:: INTRODUCCIÓN ::
La producción de leche en México representa una actividad de gran relevancia en la economía pecuaria del país. De hecho, este sector contribuye con el 20 por ciento del valor total de la producción pecuaria de la nación. Asimismo, la leche y sus derivados se han consolidado como alimentos esenciales en todas las etapas de la vida, gracias a su muy importante aporte nutricional. Sus nutrientes ayudan a prevenir diversas enfermedades y fortalecen el sistema óseo, ofreciendo al mismo tiempo un bajo contenido calórico (responsabilidadsocial.net, 2025).
Los productores lecheros del país asumen una responsabilidad social de primer orden para asegurar la óptima calidad en cada vaso de leche y de los productos que de ella se derivan. Su labor es trascendente y fundamental para garantizar la seguridad alimentaria en México. En ese sentido, la Cámara Nacional de Industriales de Leche (CANILEC) define una mercancía de calidad como aquella que cumple con las expectativas de los consumidores en términos de conformidad, accesibilidad económica y consistencia en sus características.
Por lo tanto, la leche satisface los requerimientos nutricionales, organolépticos y sanitarios, abarcando aspectos como textura, olor, sabor, color y temperatura (responsabilidadsocial.net, 2025). El país es uno de los principales productores de leche en el planeta, ocupando el lugar número 14°, con un volumen de producción en 2024 de 13,581 millones de litros.
Jalisco es el estado líder, seguido por la región de la Comarca Lagunera (Durango y Coahuila), Chihuahua, Guanajuato y Aguascalientes. La Comarca Lagunera es el “centro lechero” del norte, destaca por sus unidades de producción altamente tecnificadas. La región de los Altos de Jalisco es fundamental, con un sistema de producción sustentado en productores medianos y pequeños. El hato lechero bovino del país supera los 2.4 millones de cabezas. Además, se utiliza tecnología de punta en grandes establos, especialmente en el norte del país, y sistemas de producción familiares o mixtos en el occidente de México. El sector lechero mexicano generó más de 200 mil empleos directos, permanentes y remunerados en 2017 (Gobierno de México, 2018).
En 2025, el consumo de leche y productos lácteos en México se ubicó en 145 litros por persona, una cifra muy por debajo a los 180 litros anuales recomendados por la FAO. El consumo relativamente bajo de leche en el país obedece a incremento de precios de la mercancía que aumentaron un 12.7 por ciento entre inicios de 2025 y principios de 2026, y un cambio de tendencia donde el consumo de derivados lácteos (quesos y yogur) se ha incrementado notablemente (Carrasco, 2025). Ante este escenario se elaboró el artículo “Sector Lechero Mexicano: Producción y Consumo” con el fin de presentar un panorama general de la oferta y demanda de la actividad lechera del país.
:: MATERIAL Y MÉTODO. ::
Para elaborar el artículo “Sector Lechero Mexicano: Producción y Consumo”, se realizó una revisión amplia y exhaustiva de fuentes secundarias, obteniéndose información importante y relevante, esta información se seleccionó y se analizó. Es así como el trabajo presentado en el artículo se integró por resúmenes de datos y de información relevante e importante. Algunos datos se incluyeron a las siguientes fórmulas:
TMCA= √(n&VF/VI)-1 x 100
Ó
TMCA= (VF/VI)^(1⁄n)-1 x 100
Siendo:
TMCA = Tasa Media de Crecimiento Anual.
VF = Valor Final del periodo de estudio.
VI = Valor Inicial del periodo de estudio.
n = Periodo de estudio (años).
1 = Constante.
100 = Datos expresados en porcentaje.
:: DESARROLLO DEL TEMA ::
Producción de leche de vaca en México. El volumen de producción de leche de vaca en el país durante 2023 presentó un máximo histórico de 13,333 millones de litros, volumen que representó un aumento de 1.73 por ciento con respecto a 2022. En 2022 el volumen de producción de leche de vaca se colocó en 13,105 millones de litros (FIRA, 2024). De 2013 a 2023 la Tasa Media de Crecimiento Anual (TMCA) de la producción de leche en México fue de 1.97 por ciento, y la tasa acumulada en ese mismo periodo (2013 a 2023) se colocó en 21.58 por ciento. En 2013 el volumen de producción de leche de vaca en el país fue de 10,966 millones de litros, en 2023 el volumen de ubicó en 13,333 millones de litros de leche (véase cuadro 1) (FIRA, 2024).
De acuerdo con datos del SIAP-SADER, el valor de la producción primaria de leche de vaca se colocó en 112,820 millones de pesos, cifra que representó 18.0 por ciento del valor total generado en el subsector pecuario. En este rubro (valor de la producción primaria), la leche de bovino se colocó en la tercera posición por detrás del valor de la producción de carne de bovino y de la carne de pollo, actividades que participaron con 27.4 por ciento y 23.6 por ciento del valor total de la producción ganadera, respectivamente (FIRA, 2024). El SIAP-SADER proyectó que en 2024 el volumen de producción nacional de leche se colocaría en 13,581 millones de litros, lo cual significaría en un aumento de 1.86 por ciento con respecto a 2023 (FIRA, 2024).
El volumen de producción de leche de vaca en México durante 2025 creció un 1.79 por ciento con respecto a 2024 alcanzando un total estimado de 13,825 millones de litros, impulsado por un mayor consumo de derivados lácteos. Aunque fue un aumento, se mantuvo por debajo del ritmo histórico de 1.97 por ciento del periodo 2013-2023, enfrentando desafíos como la sequía, la dependencia del 30 por ciento de importaciones y excedentes estacionales de la mercancía que presionan hacia la baja los precios al productor (Ganadería.com, 2025). En razón a la combinación de precios estables de los alimentos para el ganado productor de leche, además, de una fuerte demanda del mercado interno mexicano y la ausencia de graves problemas sanitarios que afectan al hato lechero, los productores de leche de vaca observaron mejores niveles de rentabilidad económica en 2023 (FIRA, 2024).
Por otro lado, la fortaleza del peso mexicano con respecto al dólar estadounidense determinó que los insumos e ingredientes alimenticios más importantes en el sector lechero bovino presentaron precios relativamente bajos, lo que arrojó cierta rentabilidad económica (FIRA, 2024). La revaluación del peso mexicano con respecto al dólar estadounidense abarata (en pesos mexicanos) las importaciones de los insumos e ingredientes alimenticios, por lo tanto, los costos de producción de un litro de leche disminuyen, lo que posibilita un margen de ganancias. Sin embargo, los productores de leche de vaca mexicanos enfrentaron costos extras (altos costos) asociados a la sequía, debido a la afectación en la disponibilidad de forraje.
El volumen de producción de leche en el país, por lo regular crece durante los meses de primavera y verano, y se desploma hacia los meses de otoño e invierno. La estacionalidad de la producción de leche en México es más marcada en los estados del sur-sureste que en las entidades de clima templado (véase cuadro 2) (FIRA, 2024).
A pesar de las prolongadas e intensas condiciones de sequías en el país en el año 2023, el volumen de producción de leche no presentó afectaciones mayores (FIRA, 2024). En la región norte de México se produce el 32 por ciento del volumen de producción de leche, en el occidente del país se produce el 29 por ciento de la leche, en el centro de la República Mexicana se oferta el 23 por ciento y el trópico mexicano aporta el 11 por ciento del volumen total de producción de leche; el restante 5 por ciento se distribuye en otras áreas (FIRA, 2024).
Asimismo, en México se distingue un amplio rango de sistemas de producción de leche, desde pequeños productores que manejan sus animales en pastoreo, hasta empresas de producción lechera altamente tecnificadas con escalas de planta muy grandes, integradas, con costos medios de largo plazo descendentes (FIRA, 2024). En el país se produjo la mercancía (leche) en 2,156 municipios en 2023. En los diez mayores municipios productores se concentró 31.1 por ciento del volumen de producción nacional (FIRA, 2024). Los municipios de los estados de Coahuila y Durango que conforman la Región Lagunera participaron en conjunto con 21.7 por ciento del volumen de producción de leche nacional en 2023: 11.3 por ciento los municipios de la Región Laguna de Coahuila y 10.4 por ciento los municipios de la Región Laguna de Durango (véase cuadro 3) (FIRA, 2024). Con respecto a los municipios de Jalisco, éstos en 2023 participaron en conjunto con el 9 por ciento del volumen de producción de leche del país (véase cuadro 3).
Elaboración de leche líquida: Entera, descremada, de sabores y rehidratada, en México.
De acuerdo con la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM), la elaboración de leche líquida en 2023 registró un volumen de 2,706.57 millones de litros de leche, de los cuales 58.0 por ciento de leche entera (1,577.7 millones de litros), 22.7 por ciento de leche descremada (617.48 millones de litros), 11.8 por ciento de leche rehidratada (320.98 millones de litros) y 7.0 por ciento de leche de sabores (190.41 millones de litros) (FIRA, 2024).
Elaboración de derivados lácteos, fermentos lácteos y leche en polvo en México.
En México, en 2023 se produjeron 1.59 millones de toneladas de derivados lácteos (queso, yogur, mantequilla, margarina y crema dulce tipo chantilly), es decir, 4.4 por ciento más que en 2022. El yogurt participó con 48.2 por ciento (766.38 mil toneladas), el queso con 39.7 por ciento (631.23 mil toneladas), la mantequilla con 2.5 por ciento (39.75 mil toneladas) y otros productos lácteos (151.00 mil toneladas) (FIRA, 2024). En México, el volumen de leche en polvo en 2023 fue de 273.9 mil toneladas, de las cuales 52.0 por ciento del volumen total correspondió a leche entera (142.4 mil toneladas). La leche descremada en polvo participó con 25.7 por ciento (70.4 mil toneladas) y la leche para lactantes con 22.3 por ciento del total (61.08 mil toneladas) (FIRA, 2024).
Consumo nacional.
El consumo nacional aparente de leche de vaca en 2023, en el país, se colocó en un máximo histórico de 17,464 millones de litros, lo que significó un incremento de 2.1 por ciento con respecto a 2022.
El 75.7 por ciento de dicho volumen correspondió al aporte de producción nacional y el restante 24.3 por ciento fue ofertado por producto importado (FIRA, 2024). La TMCA en el periodo 2013-2023 fue de 2.79 por ciento, y la tasa acumulada en el mismo periodo se ubicó en 31.79 por ciento. En 2013 el volumen de consumo nacional aparente en el país fue de 13,284 millones de litros del lácteo, en 2023 el consumo nacional aparente en México se colocó en 17,464 millones de litros de leche (véase cuadro 4) (FIRA, 2024).
En México se estimó en 2024 un consumo nacional aparente de 17,507 millones de litros de leche, es decir, un incremento de 0.24 por ciento con respecto a 2023 (FIRA, 2024). Aunque el volumen de producción de leche en México ha crecido a un ritmo continuo (de 2013 a 2023 a una TMCA 1.97 por ciento), aún este volumen de producción ha sido insuficiente para cubrir la totalidad de la demanda interna (FIRA, 2024). El consumo nacional aparente aumentó a una TMCA de 2.79 por ciento en el periodo 2013-2023, tasa superior a la TMCA de la producción (1.97 por ciento) en ese mismo periodo, por lo tanto, se explica el déficit del volumen de producción con respecto al consumo de leche. El país para cubrir ese déficit recurre a importaciones de la mercancía. De acuerdo con datos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), el consumo de queso en el país presentó un máximo histórico de 634 mil toneladas en 2023 y se proyectó que en 2024 podría crecer 5.5 por ciento (668.9 mil toneladas) (FIRA, 2024). De 2019 a 2023 la TMCA del queso fue de 3.57 por ciento y una acumulada de 15.06 por ciento, en el mismo periodo. Se aprecia un consumo acelerado de queso en México.
Con relación a la leche en polvo, el consumo nacional de este derivado lácteo se situó en un máximo histórico de 513 mil toneladas en 2023. El 75.2 por ciento de este volumen correspondió a leche descremada en polvo (LDP) y el restante 24.8 por ciento a leche entera en polvo (LEP). El USDA estimó que en 2024 el consumo total de leche en polvo en México disminuyó 7.4 por ciento, colocándose en la cifra de 475 mil toneladas (FIRA, 2024). De acuerdo con datos estimados por el USDA, en 2023 el 93.2 por ciento del consumo nacional de mantequilla se abasteció del volumen de producción del país, así como el 73.3 por ciento del consumo interno de queso y el 98.4 por ciento del consumo de leche entera en polvo.
En contraste, el 87.6 por ciento del consumo nacional de leche descremada en polvo provino del exterior (FIRA, 2024). El consumo de leche y de productos lácteos por persona en México, en 2025, se ubicó en 145 litros, aun por debajo del mínimo de 180 litros. Esta cifra (180 litros por persona anuales) está determinada por la recomendación de la FAO de consumo diario de 500 mililitros por persona (Ganadería.com, 2025). Por otra parte, el consumo por persona de productos lácteos en el país se colocó en niveles reducidos en comparación con consumos por persona con los promedios mundiales. De acuerdo con datos de la FAO y la OCDE, el consumo de productos lácteos frescos en 2023, en México, se situó en 25 kilogramos anuales, mientras que el promedio en el planeta fue de 58.6 kilogramos (FIRA, 2024).
Con respecto al consumo por persona de mantequilla y queso en el país, en el 2023, se situó en niveles que superaron el promedio del orbe, para el queso en el mundo fue de 3.0 kilogramos promedio, mientras que para México se ubicó en 3.5 kilogramos, para el caso de la mantequilla el consumo per cápita mundial fue de 1.6 kilogramos promedio, mientras que para México fue de 1.74 kilogramos promedio (FIRA, 2024). El consumo per cápita de leche entera en polvo en el territorio mexicano en 2023 se situó en 1.86 kilogramos anuales, en cambio a nivel del globo terráqueo registró un promedio de 580 gramos. Con respecto al consumo por persona de leche descremada en polvo, este se ubicó entre los niveles más altos del planeta con 2.6 kilogramos promedio, que superó ampliamente el promedio mundial de 460 gramos (FIRA, 2024).
Evolución del consumo de lácteos en México.
El consumo de lácteos en el país ha experimentado diversas fluctuaciones y adecuaciones en las últimas décadas, impulsadas por cambios en los hábitos alimenticios, preocupaciones de salud y avances tecnológicos en el sector lechero (García, 2025). Históricamente, la leche ha sido la mercancía láctea más consumida en México, con una producción significativa de leche pasteurizada, ultrapasteurizada y en polvo (García, 2025).
Sin embargo, y de acuerdo con datos recientes muestran una ligera disminución en el consumo de leche fluida entre 1.3 por ciento y 2.8 por ciento en los últimos diez años, en tanto que otros derivados lácteos como la crema, los quesos y la mantequilla han visto incrementos en su demanda del 4.7 por ciento, 6.5 por ciento y 7.1 por ciento, respectivamente (García, 2025). Las preferencias de consumo de lácteos en el país están influenciadas por una serie de variables que van desde la salud y la nutrición hasta las innovaciones tecnológicas y las tendencias culturales (García, 2025).
La preocupación de la población por una dieta saludable ha impulsado el consumo de satisfactores como el queso fresco y el yogurt, que son productos percibidos por los consumidores como opciones más saludables. Además, la introducción de productos alternativos, como la leche de almendra (que no es leche) responde a la creciente demanda de opciones vegetarianas y veganas, así como la conciencia ambiental (García, 2025). El crecimiento y desarrollo económico, así como el crecimiento de la población también juegan un papel relevante en la configuración de las tendencias de consumo (García, 2025). Los hogares mexicanos canalizan aproximadamente el 9 por ciento de su gasto en la leche y sus derivados (García, 2025).
La digitalización y la automatización han permitido procesos más eficientes en la recolección, pasteurización y envasado de leche, reduciendo costos y mejorando la calidad del producto final (García, 2025). La innovación tecnológica continuará siendo un motor central para el crecimiento del sector lechero, con un enfoque en el desarrollo de productos diferenciados que respondan a las necesidades y preferencias específicas de los consumidores. La inversión en investigación y desarrollo seguirá siendo central para mantener la relevancia y competitividad de la actividad láctea nacional en el escenario internacional (García, 2025).
:: CONCLUSIONES ::
I) El sector lechero en el país es un pilar fundamental de la ganadería mexicana y la seguridad alimentaria, caracterizada por un volumen de producción creciente, pero enfrentando retos estructurales significativos en sostenibilidad y competencia global.
II) México es uno de los principales productores de leche en América Latina, con un volumen de producción en 2023 de 13,333 millones de litros de leche anuales. Los estados de Jalisco, Coahuila, Durango, Chihuahua y Guanajuato concentran la mayor parte de la producción.
III) A pesar del crecimiento continuo en la producción de leche en México, el país no es autosuficiente y depende de la importación de leche en polvo para satisfacer la demanda interna, un tema para reflexionar para la soberanía nacional.
IV) El sector lechero mexicano se desarrolla en condiciones muy diversas, desde sistemas intensivos de alta tecnología en el norte hasta pequeños productores familiares y de doble propósito en el sur-sureste, lo que dificulta la estandarización y eficiencia.
V) La tendencia de consumo en el país muestra que los derivados lácteos (quesos, yogur), están superando a la leche fluida. Además, se observa un auge de productos veganos y orgánicos lo que diversifica la demanda.
VI) A pesar de ser un producto básico, el consumo de leche anual por persona en México es de 145 litros, cifra inferior a la recomendada de 180 litros per cápita anual. La FAO recomienda esos 180 litros anuales por persona.
VII) Entre enero de 2025 y enero de 2026, el precio de la leche entera aumentó 12.7 por ciento, presionando el gasto de los hogares mexicanos de menores recursos económicos.
VIII) El consumo de lácteos en México ha experimentado diversas fluctuaciones y adecuaciones en las últimas décadas, impulsadas por cambios en los hábitos alimenticios, preocupaciones de salud y avances tecnológicos en el sector lechero del país.
BIBLIOGRAFÍA.
• responsabilidadsocial.nel., (2025). Producción lechera en México: Un pilar fundamental para la seguridad alimentaria y la salud pública. Editorial RS y S. Disponible en: https://responsabilidadsocial.net
• Gobierno de México, (2018). Crece la producción de leche en México: SAGARPA. Gobierno de México. Disponible en: https:// www.gob.mx
• Carrasco, P., (2025). Cada mexicano consume 130 litros de leche al año, FAO recomienda 180. El Sol de México. Disponible en: https://oem.com.mx
• IRA, (2024). Panorama Agroalimentario. 2024. Leche y Lácteos. FIRA. Dirección de Investigación y Evaluación Económica y Sectorial. Subdirección de Análisis del Sector. Disponible en: https:// www.fira.gob.mx
• Ganadería.com., (2025). CANILEC: Producción de leche aumentó 2% en 2025; lidera el consumo de derivados lácteos. Ganadería. com. Disponible en: https://www.ganaderia.com
• Ganadería.com., (2025). Por día Mundial de la leche, Canilec llama a impulsar el consumo a 180 litros per cápita. Ganadería.com. Disponible en: https://www.ganaderia.com
• García, G., (2025). Tendencias del consumo de lácteos en México: un análisis detallado de las preferencias del consumidor y su impacto en la industria. The Food Tech. Disponible en: https:// thefoodtech.com
Artículo publicado en “Entorno Ganadero Abril Mayo 2026“















