PMVZ. Eloísa A. Largo Fernández.

MVZ. MC. Rosalba Carreón Nápoles.
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Introducción

La peste porcina africana (PPA) es una enfermedad muy contagiosa provocada por un virus ADN de la familia Asfaviridae, icosaedro, con envoltura, género Asfivirus que afecta a cerdos y jabalies (OIE 2018). Es endémica en algunos países de África subshariana. Fue descubierta por primera vez en 1921 en Montgomery, Kenya, ya que causaba muertes entre cerdos europeos recién llegados, y más tarde en Portugal (1957) se describió un brote que causó la muerte del 100% de la piara de cerdos europeos, después de este suceso se logró extender por toda la península ibérica y es hasta 1995 cuando se logró su erradicación en la Unión Europea.

Epidemiología

El cerdo es la única especie animal que es infectada por este virus de manera natural, pues los cerdos salvajes son reservorios de la enfermedad, mientras que los jabalíes europeos presentan una infección subclínica. La entrada del virus es vía oronasal aunque de igual manera puede ser vía contacto directo (cutánea), intramuscular, intravenosa o incluso por piquete de garrapata (Ornithodoros).

La replicación del virus se realiza en los ganglios linfáticos que están cercanos al lugar donde entró el virus y posteriormente se disemina a todo el organismo por vía venosa o linfática llegando a órganos como hígado, bazo y pulmón, donde realiza una segunda replicación que provoca la destrucción de los vasos sanguíneos y hemorragias.
Signos

El periodo de incubación varía desde 4 a 19 días dependiendo de la vía de entrada y los signos dependen de la raza, estado físico del cerdo y la virulencia del virus.

Entre ellos se encuentran:

  • Fiebre alta.
  • Hemorragias en piel y órganos internos.
  • Pérdida de apetito.
  • A diferencia de la Fiebre porcina clásica no presenta signología nerviosa.

Se presenta muerte entre el 2 y 10 día. La mortalidad y morbilidad es del 100% (CFSPH 2018).

Esta enfermedad se puede presentar de diferentes formas según su severidad:

a) Forma aguda: 100% mortalidad, fiebre (40.5-42°C), hemorragias generalizadas, anorexia, cianosis, apatía y falta de coordinación.

b) Forma subaguda: Signos menos intensos que los del punto anterior, fiebre, anorexia, letargo, equimosis en piel, diarrea, dificultad para respirar y úlceras cutáneas. Aborto en hembras y mortalidad cercana al 100%.

c) Forma crónica: Sin signos, baja mortalidad, pérdida de peso, necrosis en zonas de piel, úlceras cutáneas y artritis. Mayormente se presenta de 2 a 15 meses después de la exposición al virus.

Hay que señalar que la mayoría de los animales que se recuperan quedan infectados, actúan como portadores del virus y por esto es de gran importancia el diagnóstico eficaz del virus en la piara.

La mejor estrategia de lucha contra la PPA debe basarse en la detección temprana de la enfermedad y en las decisiones adecuadas y efectivas para el control de la misma y la bioseguridad estricta, por lo que este artículo se basará en las herramientas diagnósticas para esta enfermedad (OIE 2018).

Figura 2. Lesiones macroscópicas de la PPA. CFSPH. Peste Porcina Africana. USA; 2018.

La sospecha de la presencia de la enfermedad, inicialmente está basada en la signología previamente mencionada, la cual debido sobre todo a la alta morbilidad y mortalidad pueden ser sugestivos a PPA, sin embargo, debido a la existencia de otras enfermedades que tienen signos y lesiones similares, el diagnóstico deberá confirmarse con pruebas de laboratorio, según el Código Sanitario para los Animales Terrestres y Manual de Pruebas de Diagnóstico y Vacunas para los Animales Terrestres de la OIE (CResa 2010).

A) Diagnóstico clínico.
No es posible diferenciar entre la PPA y la Peste porcina clásica mediante un examen clínico o una necropsia e incluso se debe tener en cuenta otras enfermedades hemorrágicas presentes en el cerdo. En el examen clínico se puede observar descargas nasales espumosas, de igual manera se puede observar áreas de hemorragia bien delimitadas e hiperemia perianal y exudados necróticos (FAO, 2016).

El diagnóstico diferencial incluye Peste porcina clásica, Síndrome respiratorio y reproductivo, salmonelosis, erisipelosis y pleuropneumonia (enfermedades rojas), entre otras (Sánchez, 2010).

B) Diagnóstico de laboratorio.
Debido a las desventajas mencionadas, es necesario utilizar las pruebas de laboratorio para confirmar o descartar el diagnóstico de PPA. Las muestras que se pueden enviar al laboratorio son: sangre completa con anticoagulante (EDTA), bazo, ganglios linfáticos, tonsilas y riñón. Durante el transporte las muestras deben permanecer lo más frías posibles sin congelar y ya en el laboratorio si el proceso para realizar el diagnóstico tardará, se guardan a -70°C (Sánchez, 2018).

Pruebas para la Detección del virus

1) Aislamiento del virus
Se inoculan muestras de cerdos en cultivos de leucocitos o médula ósea de cerdo principalmente, aunque de igual manera se pueden utilizar cultivos de macrófagos, algunas cepas producen hemoadsorción de los eritrocitos porcinos en la superficie de las células infectadas, la mayoría de estas cepas de virus no son virulentos, aunque producen la enfermedad con síntomas. La desventaja de esto es obtener los cultivos y el proceso es sumamente lento para la obtención del resultado.

Figura 3. Aislamiento viral de PPA. FAO. Recogizing african swinw fever a field manual. IFAO, Italia; 2018.

2) Hemoadsorción
De igual manera se puede detectar el virus en leucocitos de la sangre periférica de cerdos infectados por medio de una prueba de hemoadsorción. Se observa al microscopio una forma de mórula o corona de eritrocitos alrededor de los leucocitos. Este es el método más eficaz, más sensible y específico, pues ninguno de otros virus porcinos produce este efecto por lo que un resultado positivo es definitivo, aunque la desventaja es que es lento de obtener un resultado en comparación de otros métodos de diagnóstico, pues se necesitan de al menos 5 a 10 días para obtenerlo, aunque como se mencionó anteriormente existen algunas cepas de PPA no hemoadsorbentes y si es el caso deben realizarse pruebas como sedimento celular, mediante PCR o inmunofluorescencia directa, para confirmar la presencia del virus.

Figura 3. Hemoadsorción de PPA. CRe Sa. African swine fever. CReSa. Italia; 2016

De acuerdo a la OIE existen dos métodos por lo que se puede llegar a obtener el diagnóstico:

  • Hemoadsorción en cultivos primarios de leucocitos.
  • Hemoadsorción en auto-rosetas con leucocitos de sangre periférica de cerdos infectados.

3) Inmunofluorescencia
Con esta técnica se utiliza un conjugado fluorescente anti-virus PPA, con el cual se detecta al virus a partir de un frotis de tejido o en un corte con criostato y/o en la capa leucocitaria, de igual manera se puede utilizar sobre cultivos celulares infectados. Se observa al microscopio la presencia de células infectadas con inclusiones citoplasmáticas de fluorescencia y cuando la infección es crónica, la fluorescencia puede observarse con un aspecto granular, es importante señalar que si la infección ya ha sobrepasado los 10 días y aún existan anticuerpos, éstos pueden bloquear el conjugado y por ende obtenerse un resultado falso negativo, por lo que puede realizarse una prueba de Inmunoblotting (detección de proteínas específicas del virus) (OIE 2018).

Figura 3. Inmunoflorescencia de la PPA. FAO. Recognizing african swine fever a field manual. FAO. Italia; 2016.

4) PCR.
Esta es una técnica muy eficaz y específica donde se detecta la presencia del virus por la amplificación del ADN viral en la muestra, utiliza iniciadores dirigidos a la zona más conservada del genoma y así diferenciar cepas que hemoadsorben de las que no, además de cepas de baja virulencia. Por esta técnica se puede obtener un resultado con muestras de sangre completa a partir del segundo día de la infección y durante semanas más tarde, y sobre todo puede detectar el virus algunos días antes de la aparición de los síntomas.

Existen dos procedimientos por los cuales se pueden obtener los resultados:

  • PCR convencional.
  • PCR con Taq Man (OIE).

Aunque debido a la importancia de PPA, existen diversas pruebas de PCR que se han utilizado evaluando su sensibilidad y especificidad de acuerdo a diferentes proteínas del virus de PPA al que se dirigen, como lo muestra la figura 3.3.

5) ELISA.
Actualmente, de manera comercial, existen pruebas adaptadas para la detección del antígeno como la ELISA sándwich o el Immunodot, pero son menos utilizadas pues su sensibilidad disminuye notablemente después de unos días de ocurrido el ingreso del virus al cerdo.

Pruebas para la detección de anticuerpos.

Los anticuerpos contra el virus de PPA, persisten durante períodos prolongados después de la infección, se han desarrollado muchas pruebas serológicas para el diagnóstico, pero sólo unas pocas se han estandarizado para el uso de rutina en laboratorios de diagnóstico. Las más utilizadas son las siguientes:

1) Ensayo por inmunoabsorción ligado a enzimas (ELISA).
ELISA se emplea actualmente utilizando un antígeno soluble que contiene gran parte de las proteínas del virus, esta técnica es sencilla rápida y económica, y actualmente en el mercado se han desarrollado nuevos métodos de ELISAs con reactivos no infecciosos, donde se utilizan las proteínas recombinantes p32, p54, y pp62 como antígeno viral. Las muestras que salen positivas en esta prueba, deben de confirmarse con otras como inmunofluorescencia o inmunoperoxidasa.

2) Inmunofluorescencia indirecta (IFI).
Es una técnica relativamente rápida en comparación a otras, tiene una alta sensibilidad y especificidad, donde se utilizan los anticuerpos específicos en el suero o exudados se hacen reaccionar sobre una monocapa celular infectado con el virus y la reacción puede ser visualizada porque se añade una proteína A marcada o un segundo anticuerpo anti IgG de cerdo conjugado con fluoresceína. Si es positiva la muestra, sobre la monocapa celular se encontrarán fluorescencias en puntos cercanos al núcleo y éstos serán los centros replicativos del virus. Se utiliza como prueba confirmatoria sobre todo para zonas libres.

Comparación de PCR de PPA. Oura C.A. Diagnóstico virológico de Fiebre Porcina Africana. Estudio comparativo de pruebas disponibles. Elsevier. Trinidad y Tobago 2012.

3) Inmunoblotting.
Es una técnica inmunoenzimática que realiza reacciones del suero sospechoso, realizando la detección de anticuerpos específicos con proteína A/peroxidasa, permite determinar la reactividad de los anticuerpos en el suero poniéndolos a prueba contra distintas proteínas del virus de la PPA. Esta es una técnica ideal para el diagnóstico serológico de confirmación de la PPA por su alta sensibilidad.

4) Inmunotransferencia.
Se puede utilizar como alternativa de la inmunofluorescencia indirecta para confirmar los resultados dudosos, esto gracias a polipéptidos en las tiras de antígeno que reaccionan con anticuerpos específicos a partir del 9 día de la infección, por lo que es muy útil en muestras débilmente positivas.

Con lo anteriormente descrito se debe señalar que la OIE y la FAO únicamente recomiendan PCR ya sea Taq Man o convencional por ser una prueba molecular precisa con alta sensibilidad pues al amplificar en el material genético viral no necesita ser la muestra con alta carga viral, ELISA indirecta por ser una prueba serológica eficaz, rápida, y relativamente de bajo costo, IFA e inmunotransferencia por ser pruebas serológicas estandarizadas y que de igual manera tienen alta sensibilidad y el resultado se obtiene relativamente rápido (Sánchez, 2010).

El diagnóstico debe de ir paralelo a las medidas de bioseguridad y/o los programas de control que se establezcan en cada región con el fin de impedir la introducción del virus de Peste Porcina Africana (VPPA).

Hay que señalar que la erradicación sólo puede ser colocando en cuarentena a la producción y si el resultado de laboratorio resulta positivo se sacrifica a los animales infectados, los animales en contacto con ellos y la eliminación de los cuerpos por medio del entierro o incineración pues el VPPA puede sobrevivir por mucho tiempo en fomites y en el medio ambiente, y sobre todo en la carne donde persiste largo tiempo, por lo que es importante una buena desinfección, entre los desinfectantes recomendados están el hipoclorito de sodio compuestos de yodo y de amonio cuaternario y se recomienda utilizar acaricidas para el control de garrapatas que como se dijo anteriormente es un vector importante en la diseminación de esta enfermedad (CResa 2010).

Normatividad

Esta enfermedad está enlistada en el Código Sanitario para los Animales Terrestres de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y es de declaración obligatoria a la OIE ¿Pero cómo hacer la declaración? Todos los requisitos para la notificación de la enfermedad pueden consultarse en el Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OIE (OIE 2018)

La 87a Sesión general de la OIE (24 de mayo 2019) fue de gran oportunidad para la presentación de la situación de la sanidad animal mundial, esta sesión además de describir la situación de otras enfermedades, se habló de la PPA, pues es de alta preocupación para ciertas regiones mundiales pues causa grandes pérdidas, económicas y ocasiona barreras sanitarias que afectan el comercio, la OIE recomienda la mayor bioseguridad con procedimientos adecuados.

Actualmente se están evaluando algunas vacunas experimentales para la PPA.

BIBLIOGRAFÍA

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    https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S016817021200411X

Artículo publicado en Los Porcicultores y su Entorno