Georgina Romero Domínguez
Departamento de Medicina y Zootecnia de Aves, FMVZ-UNAM
Correo: [email protected] com.mx

MVZ. Norma Calderón Apodaca
Departamento de Medicina y Zootecnia de Aves, FMVZ-UNAM
Correo: [email protected]

DESCRIPCIÓN DEL HALLAZGO

Durante la realización de sesiones prácticas de los alumnos de licenciatura de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM en el laboratorio de Diagnóstico e Investigación en Enfermedades de las Aves de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia se recibieron aves de combate mayores de 6 meses (Foto 1) provenientes de mercados de aves vivas localizados en distintas delegaciones del Distrito Federal, con lesiones características de ectoparásitos en las extremidades inferiores por lo que se decidió realizar una revisión bibliográfica de los posibles parásitos externos que afectan a este tipo de aves.

En las aves anteriormente mencionadas se observó la piel de los tarsos y las falanges de aspecto rugoso, reseca y engrosada (Foto 2), además al tacto se palpaba hiperémica. Este tipo de lesiones proliferativas y costrosas (Foto 3) son compatibles con las reportadas en las infestaciones por Knemidocoptes sp.

Se realizaron cortes de la piel de las extremidades posteriores de las aves, se fijaron, y procesaron para su evaluación microscópica. Se observó una hiperqueratosis ortoqueratósica severa difusa (Foto 4), en algunas zonas se encontraron ácaros alojados entre la queratina (Foto 5), la epidermis presentó una hiperplasia de moderada a severa (acantosis) (Foto 6), asimismo, las células epiteliales presentaban una tumefacción (edema). En la dermis se observó edema difuso en grado de moderado a severo, además focos de infiltrado perivascular de células linfocitarias en grado moderado.

El diagnóstico morfólógico corresponde a una hiperqueratosis ortoqueratósica parasitaria y una dermatitis edematosa y linfocitaria multifocal moderada.

A la infestación por este tipo de artrópodos se le conoce como dermatitis escamosa y se encuentran implicados los ácaros del género Knemidocoptes mutans, K. laevis gallinae, K. jamaicencis, K. pilae, K. prolificus, porque afecta los tarsos, dedos y comisura del pico de gallinas, aves de ornato, pavos, faisanes y otras aves. Inicialmente las aves afectadas presentan prurito y depresión pero debido a que este ácaro ovoposita sus huevos en profundos túneles en la piel, su presencia estimula la proliferación epitelial en el huésped lo que da como resultado hipertrofia y queratinización de las áreas afectadas; las piernas se adelgazan y distorsionan, y en infestaciones severas pueden sufrir parálisis.

Este ácaro posee un cuerpo redondo carente de sedas verticales en el propodosoma, la abertura genital se abre en una sutura transversa paralela a las estrías ventrales, no presenta apodemas genitales; la abertura genital es terminal y las estrías dorsales son transversas simples y sin rupturas. Las patas son cortas y no terminan en pretarso, los tarsos tienen ganchos y no tiene sedas largas; las sedas del cuerpo son pequeñas y solamente tienen un par de sedas largas en el margen posterior del cuerpo. Presentan una placa prepodosomal, estos ácaros presentan un claro dimorfismo sexual; los machos miden 220 a 250 por 140 a 160 μm con ventosas sobre pedúnculos no articulados, varias sedas laterales y dos especialmente largas en la parte posterior, las hembras son esferoides de 445 a 495 por 340 a 400 μm, con sólo un par de sedas posteriores.

A la infestación por este tipo de artrópodos se le conoce como dermatitis escamosa y se encuentran implicados los ácaros del género Knemidocoptes mutans, K. laevis gallinae, K. jamaicencis, K. pilae, K. prolificus, porque afecta los tarsos, dedos y comisura del pico de gallinas, aves de ornato, pavos, faisanes y otras aves. Inicialmente las aves afectadas presentan prurito y depresión pero debido a que este ácaro ovoposita sus huevos en profundos túneles en la piel, su presencia estimula la proliferación epitelial en el huésped lo que da como resultado hipertrofia y queratinización de las áreas afectadas; las piernas se adelgazan y distorsionan, y en infestaciones severas pueden sufrir parálisis.

Este ácaro posee un cuerpo redondo carente de sedas verticales en el propodosoma, la abertura genital se abre en una sutura transversa paralela a las estrías ventrales, no presenta apodemas genitales; la abertura genital es terminal y las estrías dorsales son transversas simples y sin rupturas. Las patas son cortas y no terminan en pretarso, los tarsos tienen ganchos y no tiene sedas largas; las sedas del cuerpo son pequeñas y solamente tienen un par de sedas largas en el margen posterior del cuerpo. Presentan una placa prepodosomal, estos ácaros presentan un claro dimorfismo sexual; los machos miden 220 a 250 por 140 a 160 μm con ventosas sobre pedúnculos no articulados, varias sedas laterales y dos especialmente largas en la parte posterior, las hembras son esferoides de 445 a 495 por 340 a 400 μm, con sólo un par de sedas posteriores.

El ciclo biológico inicia cuando las hembras se encuentran en la piel y ponen entre 40 y 50 huevos en túneles que ellas mismas forman; los huevos evolucionan en 3 a 5 días y de ellos eclosiona una larva hexápoda. Algunas larvas salen a la superficie de la piel y otras permanecen en los túneles en donde continúan su desarrollo y forman nuevos túneles hasta llegar al estado ninfa. De las que llegan a los túneles muchas se mueren y otras penetran el estrato córneo. Existen dos estados ninfales que poseen cuatro pares de patas y no tienen poro genital, estos se desarrollan hasta formar machos y hembras adultos que copulan para iniciar un nuevo ciclo biológico que durará 17 días. Cuando estos ácaros se encuentran fuera del huésped no resisten la deshidratación y no viven más que un par de días. La infestación se produce por contacto con las larvas, ninfa o adultos.

El tratamiento se lleva a cabo de manera individual desprendiendo de las patas las costras y sumergiendo las extremidades de las aves en solución de malation, 0,0 dietil-s-ditiofosfato o coumaphos al 1% y aplicando polvos de azufre con aceite mineral.

Un aspecto importante a mencionar acerca de la historia clínica con la que se presentan estas aves es que son individuos infectados con más de un agente etiológico, de tal manera que la signología que presentan no sólo refiere a un sistema en particular, siendo común las infecciones mixtas con diferentes microorganismos. Este fenómeno se debe principalmente al estado de desnutrición con el que se mantienen, así como a las condiciones de hacinamiento y escasa higiene en las que se alojan en los mercados públicos, estos factores permiten que la presentación del cuadro clínico propio de la enfermedad se vea notablemente exacerbado.

REVISIÓN DE LA LITERATURA

Los parásitos externos o ectoparásitos son artrópodos que viven en la piel o las plumas usando al huésped como fuente de alimento y asilo. Los ectoparásitos pueden tener un impacto significativo en la productividad y salud de los animales teniendo repercusión económica en los ejemplares empleados para un fin zootécnico redituable. Dentro de un alojamiento en condiciones de hacinamiento las aves presentan adaptaciones físicas, psicológicas y de comportamiento que afectan su susceptibilidad a los parásitos incluyendo la calidad del plumaje, la nutrición y la respuesta inmunológica.

La especificidad del huésped de los ectoparásitos es variable, algunos viven exclusivamente en las aves, otros utilizan huéspedes intermediarios y pueden encontrarse de forma primaria en aves pero desarrollarse completamente en mamíferos, existen algunos que son generalistas, es decir, que pueden habitar en aves y en mamíferos por igual y moverse entre especies durante su ciclo de vida.

Los artrópodos más significativos en aves se agrupan en ácaros, garrapatas, piojos y pulgas. Tomando en cuenta los aspectos antes mencionados se procede a describir los ectoparásitos más frecuentes presentes en las galliformes.

ÁCAROS

Los ácaros Mesostigmata de los géneros Dermanyssus gallinae, Ornithonyssus bursa y Ornithonysus sylviarum, afectan a la mayoría de las aves domésticas y de ornato. Los ácaros se alimentan de sangre por lo que pueden ocasionar anemia, prurito e irritación de la piel, las infestaciones masivas (+50,000 ácaros) pueden disminuir diariamente un 6% el volumen sanguíneo, en los machos puede disminuir el volumen seminal, disminuir la ganancia diaria de peso y la producción de huevo en un 10 a 15%. La infestación inicia en la cloaca pero posteriormente asciende a la cola, el dorso y las piernas. La evidencia más notable de que un ave presenta acarosis es la observación de plumas con puntos negros y costras en el área peri cloacal.

Foto 1. Ave de Combate Recibida en el Laboratorio de Diagnóstico e Investigación en Enfermedades de las Aves.

Dermanyssus gallinae

Se conoce también como coruco o ácaro rojo, se encuentra en zonas cuyo clima es templado, tropical o subtropical en muchos países del mundo. La hembra adulta repleta de sangre mide aproximadamente 1 mm de largo, los otros estados son más pequeños. Se caracteriza morfológicamente porque el escudo dorsal no llega al borde posterior del cuerpo y su margen posterior está truncado. Las sedas son pequeñas y están sobre el tegumento alrededor de la placa dorsal. El ano está situado a la mitad posterior de la placa anal. Los quelíceros son delgados, similares a alfileres.

Ornithonysus sylviarum

Se encuentran principalmente en países de clima templado. Los estados adultos tienen forma oval alargada, miden aproximadamente 1 mm de largo. La forma del escudo o placa dorsal es ancha anteriormente y estrecha en el extremo posterior, continuando en forma de lengua. El ano se encuentra en la mitad anterior de la placa anal.

Foto 2. Fotografía de la Apariencia Macroscópica de la Piel de los Tarsos y los Dígitos Del Ave, es Posible Observar la Apariencia Costrosa.

Ornithonyssus bursa

Se encuentra en países de clima tropical y se distingue de Ornithonysus sylviarum por la forma del escudo dorsal el cual gradualmente se estrecha en su extremo posterior. El ano es semejante al de Ornithonysus sylviarum pero en Ornithonysus bursa el escudo ventral presenta tres pares de sedas; en el Ornithonysus sylviarum y Dermanyssus gallinae solamente hay dos de estas sedas sobre el escudo ventral; el tercer par está sobre el tegumento detrás del escudo.

El ciclo biológico de estas especies inicia cuando la hembra adulta inicia la postura después de haberse alimentado de sangre y baja del huésped para poner aproximadamente 7 huevos a la vez en lugares oscuros. Los huevos evolucionan en condiciones óptimas en el verano en uno a dos días, posteriormente eclosiona una larva hexápoda que no se alimenta. Muda en uno o dos días para llegar al estado de protoninfa que ataca a las aves para alimentarse de sangre y después de uno o dos días muda a deutoninfa que vuelve a alimentarse, y en uno o dos días da lugar al estado adulto. Los adultos copulan y viven de cuatro a cinco días sin alimentarse si es necesario o de lo contrario atacan a las aves periódicamente para alimentarse. En el caso de Ornithonyssus los huevos, los estados ninfales y los adultos, permanecen en el ave alimentándose de sangre de forma intermitente.

Foto 3. Acercamiento del Tarso y las Falanges del Ave en Donde se Aprecia la Presencia de Lesiones Proliferativas (Dermatitis Escamosa) que le dan a la Piel un Aspecto Rugoso y Reseco.

El tratamiento para la acarosis es a base de triclorfon al 96%, coumaphos al 50%, malatión al 50%, cypermetrina, deltametrina. Estos medicamentos pueden utilizarse en baños de inmersión, en diluciones 1:1000 a 1:5000 cuando la infestación es leve.

GARRAPATAS

Las garrapatas se alimentan de sangre por lo que pueden ocasionar anemia en las aves a las que parasitan, asimismo pueden ocasionar retraso en el crecimiento, baja producción de huevo, disminución en el consumo y ganancia diaria de peso así como la muerte del ave cuando se trata de infestaciones masivas, lo anterior puede relacionarse con la pérdida de sangre pero también con la presencia de sustancias tóxicas generadas por las garrapatas que pueden causar paresia o parálisis en pollitos; también intervienen en la transmisión de enfermedades como la piroplasmosis, la anaplasmosis, la dirofilariosis, enfermedades causadas por Rickettsia y Borrelia anserina; así como las virosis incluyendo la encefalitis. Estas garrapatas ocasionan manchas en la piel de las aves lo que reduce su precio en el mercado.

Las especies de garrapatas que parasitan a las aves, se encuentran dentro de la familia Argasidae, de diversos géneros como son: Argas persicus, Argas sanchezi, Argas mineatus y Argas radiatus. Este tipo de ectoparásitos no son estrictamente específicos de especie por lo que pueden alimentarse de una gran variedad de animales incluyendo al ser humano. Carecen de dimorfismo sexual propio de los ixódidos, se caracterizan por un par de poros de forma oval o arriñonada detrás de las coxeas; el hipostoma se encuentra modificado como un órgano perforador provisto de dientes curveados y poseen un órgano sensorial en los tarsos del primer par de patas. Los adultos que no se han alimentado tienen de 2 a 4 mm de longitud aunque las hembras plétoras de sangre pueden llegar a medir hasta 10 mm, las larvas t
enen un tamaño similar al de las garrapatas adultas.

Las garrapatas del género Argas no poseen escudo dorsal y las larvas se alimentan intermitentemente en el resto de las etapas de desarrollo. Su tegumento tiene un aspecto de cuero arrugado y granuloso, la cabeza está colocada ventralmente cerca del borde anterior del cuerpo. Las garrapatas de cuerpo duro (Familia Ixodidae) también se alimentan de las aves aunque éstas lo hacen sólo una vez en cada etapa de su vida permaneciendo sobre el huésped durante varios días.

Los adultos viven escondidos durante el día en lugares obscuros en donde las hembras ovopositan sus huevos (de 500 a 850 en cada periodo de puesta). Cuando concluye el periodo de ovoposición, vuelven a alimentarse y a ovoponer de tal forma que pueden repetir este proce- so hasta 6 veces; después de aproximadamente 21 días nacen larvas incoloras de 0.5 mm de diámetro que salen por la noche a alimentarse de las aves situándose debajo de sus alas y permaneciendo fijas de 6 a 10 días hasta que se encuentran plétoras; En ese momento abandonan el cuerpo del ave y buscan un lugar obscuro en donde se convierten a ninfas después de una o varias semanas, esto dependerá de la temperatura ambiental. Una vez que se encuentran en el estado de ninfa suben al cuerpo del ave para alimentase por un breve periodo de tiempo (5 minutos a 2 horas) y regresan al lugar en el que se esconden hasta que alcanzan la etapa adulta al cabo de 6 a 10 meses. En climas cálidos puede haber más de una generación al año; las larvas pueden sobrevivir en condiciones de ayuno hasta 2 meses y los adultos pueden sobrevivir hasta un año.

Foto 4. Sección De Piel en la que Se Aprecia Hiperqueratosis Ortoqueratósica.

El tratamiento contra las garrapa- tas consiste en la aplicación de clordano al2%,obien demalatiónal2ó3%, también el DDT al 1% o el lindano al 1%.

PIOJOS

Los piojos no causan lesiones graves en sus huéspedes, sin embargo son causa de debilidad en infestaciones masivas porque ejercen un importante efecto irritativo debido a su intensa actividad masticatoria lo que trae como consecuencia deterioro en el plumaje, además puede afectar negativamente los parámetros productivos de las aves. Las actividades masticatorias y el continuo movimiento por el cuerpo del ave producen un intenso prurito y provoca lesiones cutáneas que pueden llegar a infectarse.

Las especies de importancia en las aves pertenecen al orden Mallophaga que corresponden a los piojos masticadores; éstos, se caracterizan por tener mandíbulas masticatorias situadas en la porción ventral de la cabeza, presentan metamorfosis incompleta, carecen de alas, su cuerpo es aplanado dorsoventralmente y poseen antenas cortas con 3 a 5 segmentos. Los piojos más comunes en las aves son: Cuclotogaster heterographa, Goniocotesg gallinae, Goniodes dissimilis, Lipeurus caponis, Menacanthuss tramineus y Menopon gallinae.

El tamaño de los piojos de las aves varía, desde menos de 1 mm hasta más de 6 mm de longitud, estos parásitos desarrollan su ciclo biológico completo que dura alrededor de tres semanas en el huésped, los huevos se fijan a las plumas y requieren de 4 a 7 días para eclosionar, posteriormente se desarrollan tres estados ninfales que duran tres días cada uno. Su periodo normal de vida es de varios meses, pero fuera de las aves pueden permanecer vivos sólo 5 ó 6 días. Los piojos de las aves se alimentan de plumas sin embargo, el piojo Menacanthus stramineus, es capaz de consumir sangre puncionando los cañones de plumas blandas cerca de las bases y mordisqueando a través de las capas de la piel.

Foto 5. Acaros Alojados entre la Queratina

El tratamiento para combatir a los piojos se realiza con baños de inmersión a base de triclorfon al 96%, o malation al 50% o bien dicrotofos al 100%.

PULGAS

La infestación por pulgas en las aves es ocasionada por parásitos del género Echidnophaga que se fijan comúnmente en la cabeza de las aves. Estos parásitos son aplanados lateralmente, con piezas bucales perforadoras-succionadoras, las antenas son cortas en surcos, poseen tres pares de patas largas y espinosas con uñas tarsales y están adaptadas para el salto, son de color café oscuro; miden de 1.5 mm a 5 mm aproximadamente y a diferencia de otras especies se distinguen porque el perfil de la cabeza es casi cuadrado. Pasan por una metamorfosis total, cuando son larvas carecen de piernas y son similares a gusanos dentro de un capullo.

Las hembras depositan sus huevos cada día, estos ruedan separándose del huésped hacia la cama circundante en donde se incuban; las condiciones de alta temperatura y humedad son esenciales para el desarrollo de las larvas. Los huevos eclosionan después de 1 a 2 semanas, liberando a las pequeñas larvas que se alimentan principalmente de heces de moscas hasta alcanzar la etapa de pupa que varía en su duración, de una semana a varios meses dependiendo de la temperatura; al convertirse en pulgas jóvenes buscan un huésped, se alimentan de sangre y están listas para copular, sin embargo, las pulgas jóvenes pueden vivir varios meses sin alimentarse, y las pulgas adultas pueden vivir durante semanas sin alimentarse pero viven hasta un año cuando disponen de huéspedes.

Foto 6. Hiperplasia Epidermal Moderada.

Su tratamiento se realiza de manera individual, mojando la cara del ave con una solución insecticida que puede prepararse a base de triclorfon al 96%, dicrotofos al 100% o malation.

CONCLUSIÓN

Los estudios acerca de la patología y la diversidad de especies que parasita este ácaro es muy limitada, así como la información en cuanto a su prevalencia e incidencia en México, por lo que consideramos necesario la realización de un reporte escrito acerca de la presencia de estos ácaros en una población ampliamente distribuida en el territorio nacional como son las aves de los mercados de animales.

Para realizar el diagnóstico definitivo de dermatitis escamosa por Knemidocoptes mutans debe realizarse la observación directa del parásito en el microscopio óptico, para lo cual se deben colectar las costras que se retiran del ave durante la aplicación del tratamiento y diluirlas con una solución caliente a base de hidróxido de potasio al 10% o bien en alcohol al 70%.

Los ácaros de la subfamilia Knemidocoptes (Acaridae; Astigmata; Epidermoptidae) afectan a una amplia gama de aves incluyendo a las aves de compañía, la subfamilia comprende 15 especies aviares afectadas por 6 géneros distinto, los microhabitats que los ácaros pueden ocupar incluyen:

  • Folículos de las plumas y estrato córneo de la cara y la cera (ácaros de la cara).
  • Tejido debajo de las escamas en los pies y piernas (ácaros de pierna escamosa).
  • Bases de las plumas del cuerpo (ácaros desplumantes).

En este reporte se documenta una infestación severa y prolongada por ácaros de pierna escamosa en galliformes lo que puede predisponer a la presencia de infecciones bacterianas y/o micóticas secundarias y necrosis digital.

Tomando en cuenta las dermatitis escamosa observada en las aves que se presentaron en el Laboratorio de Diagnóstico e Investigación en Enfermedades de las Aves, es posible concluir que el ectoparásito implicado es Knemidocoptes sp. Este parásito se encuentra predominantemente en aves de edad avanzada como lo son las aves de desecho que se expenden en los mercados públicos.

Las estrategias para controlar esta parasitosis consisten en el aislamiento e identificación de las aves afectadas así como el tratamiento a las mismas, adicionalmente deberá realizarse una exhaustiva limpieza y desinfección del área en que se alojan las aves y del equipo que utilizan.

A este respecto es importante tener en cuenta que los ectoparasiticidas pertenecen al grupo químico de los piretroides, organofosforados, organoclorados o carbamatos y que como con cualquier otro medicamento deben tenerse precauciones generales para su uso como son: evitar mezclarlos entre sí para su aplicación, proteger alimento, agua y otras mascotas del contacto con el fármaco empleado y seguir de manera estricta todas las indicaciones de la etiqueta para que no se exceda el marco terapéutico, pues hay que tener en cuenta que los insecticidas son empleados sobre la piel y este órgano no es una barrera absoluta, por lo que puede existir cierto grado de absorción del medicamento, el cual puede ocasionar efectos sistémicos y algunas veces tóxicos.

En cuanto al comercio de aves vivas es bien sabido que éstas contribuyen al mantenimiento y difusión de numerosas enfermedades aunado al hecho de que la ley de protección animal del Distrito Federal prohíbe la venta de animales en establecimientos no autorizados para este fin, así como la venta de animales enfermos.

BIBLIOGRAFÍA

  • Scaly-leg mite infestation associated with digit necrosis in Bantam Chickens (Gallus domesticus). Teresa Y. Morishita DVM, MPVM, PhD, Grant Johnson DVM, Galen Johnson DVM, John Thilsted DVM, PhD, Dipl ACVP, Benjamas Promsopone DVM, MS, and Crystal Newcomer. Journal of Avian Medicine and Surgery. September 2005: Vol. 19, Issue 3 (Sep 2005), págs 230-233.
  • Arends JJ. External parasites and poultry pests. In: Saif YM, Barns HJ, Glisson JR, et al, eds. Diseases of Poultry. Ames, IA: Iowa State University Press; 2003:923.
  • Multidisciplinary analysis of Knemidocoptes jamaicensis parasitising the Common Chaffinch, Fringilla coelebs: proofs for a multispe- cies complex? Dabert J, Dabert M, Gal AF, Miclăuş V, Mihalca AD, Sándor AD. Parasitol Res. 2013 June; 112(6):2373-2380.
  • Cleland JW. A preliminary note on the control of Cnemidocoptes mutans Robin. N Z Entomol. 1953; 1:17–18.
  • Griffiths RB, O’Rourke FJ. Observations on the lesions caused by Cnemidocoptes mutans and their treatment, with special reference to the use of ‘‘Gammexane’.’ Ann Trop Med Parasitol. 1950; 44:93–100.
  • Greiner EC, Ritchie BW. Parasites. In: Ritchie BW, Harrison GJ, Harrison LR, eds. Avian Medicine: Principles and Application. Lake Worth, FL:Wingers Publishing; 1994:1025–1026.
  • http://web.oie.int/esp/normes/mmanual/pdf_es/2.10.04_SARNA.pdf
  • Cordero Del Campillo y col. (1999); Parasitología Veterinaria; Ed. McGraw-Hill Interamericana, España.
  • Ley de protección a los animales del Distrito Federal. Publicado en la Gaceta Oficial del Distrito Federal del 26 de Febrero de 2002.

Artículo publicado en Los Avicultores y su Entorno Febrero-Marzo 2015