DVM MSC. Eduardo A. Vicuña
Poultry Technical Manager. Biomin.
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El estrés por calor causa diversos cambios en el organismo de las aves impactando negativamente su desempeño zootécnico en muchos lugares del mundo. El mecanismo de acción de los probióticos hace de este desarrollo científico una herramienta interesante para la reducción del impacto negativo ocasionado en el resultado económico de una operación avícola.

ESTRÉS POR CALOR

Las altas temperaturas medio ambientales son un factor que con frecuencia afectan el desempeño productivo de las aves. Las aves tienen la capacidad de termorregularse siempre y cuando se encuentren bajo un rango determinado de temperatura ambiental, sin embargo, los mecanismos fisiológicos de termorregulación son insuficientes cuando estas temperaturas son extremas y en este caso se desencadena una serie de respuestas fisiológicas que de manera conjunta se han denominado estrés por calor (Lara and Rostagno, 2013).

El estrés por calor es el factor medio ambiental que más impacta la salud y el desempeño zootécnico de las aves (Ayo et al., 2011). Los cambios ocasionados son numerosos, dentro de ellos se tienen desórdenes electrolíticos, compromiso del sistema inmune, lesiones en la morfología del epitelio intestinal y numerosas anomalías de variados procesos fisiológicos. La severidad de estos desórdenes depende de qué tan alta sea la temperatura y el tiempo al que son expuestos los animales (Boddicker et al., 2014), así como también la edad de las aves y su susceptibilidad genética (Felver-Gant, 2012).

El imbalance electrolítico causado por el estrés calórico (Borges et al.,2004) afecta múltiples funciones y finalmente el resultado zootécnico (Gamba et al., 2015). En ponedoras puede incluso verse afectados los niveles de calcio libre sanguíneos (Odom et al., 1986), siendo este mineral libre en sangre necesario para la formación de la cáscara (Odom et al., 1986), determinante en el peso del huevo y el grosor de su cáscara (Wolfenson et al., 2001). En pollo de engorde puede afectar la calidad de la carne y en casos extremos incluso la supervivencia de las aves (Muiruri and Harrison, 1991). Los desórdenes del sistema inmune más comunes están representados por la reducción del tamaño de órganos linfoides, una menor cantidad de anticuerpos circulantes en sangre (Felver-Gant, 2012), una depresión en la actividad fagocítica de los macrófagos (Niu et al., 2009) y como consecuencia la disminución general de la capacidad de respuesta del sistema inmune ante desafíos de campo (Padgett and Glaser, 2003) incrementando su susceptibilidad a contraer enfermedades.

Cambios anatómicos importantes pueden presentarse como consecuencia de la secreción de corticosteroides y otras sustancias como consecuencia de la exposición a altas temperaturas medio ambientales. Uno de los cambios más significativos en la morfología del epitelio intestinal es la pérdida de la capa más superficial reduciendo la capacidad de digestión de ingredientes y absorción de nutrientes (Karol et al., 2016).

PROBIÓTICOS

Los probióticos son microorganismos vivos con acción biológica benéfica para el huésped al que son suministrados. Por otra parte, los prebióticos son sustancias que pueden ser desdobladas por las bacterias benéficas y ser utilizadas como nutrientes para su actividad y supervivencia. Cuando los probióticos y los prebióticos son incorporados en un mismo desarrollo se le denomina simbiótico. probióticos y prebióticos unidos han mostrado un mayor beneficio que cada uno de estos componen tes por separado incrementando sus efectos benéficos (M. Gmeiner, 2000). Algunos de los beneficios más significativos son la modulación de la secreción de interleuquinas encargadas de desencadenar el proceso inflamatorio (Otte JM, 2004) y la producción de citoquinas benéficas retardando el proceso natural de apoptosis o muerte celular por parte de los enterocitos y favoreciendo la regeneración celular del epitelio (Rakoff-Nahoum, 2004).

PROBIÓTICOS EN ESTRÉS POR CALOR

Conocedores del impacto del estrés por calor en la morfología de las estructuras que conforman los sistemas gastrointestinal e inmunológico y su funcionamiento y, por otra parte, los beneficios que los probióticos generan a nivel local y sistémico, es posible afirmar que estos desarrollos científicos son una eficaz herramienta para reducir el impacto del estrés por calor. Algunos de los efectos benéficos que contribuyen a la disminución del impacto del estrés por calor son la protección del epitelio intestinal, la modulación de la respuesta inmune y por lo tanto de procesos inflamatorios clínicos y subclínicos. Múltiples investigaciones han demostrado una mejor ganancia de peso de animales tratados con probióticos en comparación a grupos control de aves sometidas a estrés por calor (Vicente et al., 2007), también se ha evidenciado que estos desarrollos son capaces de mejorar la morfología del epitelio intestinal, la conversión alimenticia y el perfil microbiológico que ocupa el lumen intestinal (Fuller, 1989).

RESUMEN

Los cambios generados por el estrés por calor incluyen modificaciones morfológicas y fisiológicas en los sistemas inmune y digestivo de los animales expuestos a esta condición. Algunos de los cambios incluyen imbalances electrolíticos, salud intestinal afectada, e incluso comprometimiento de la respuesta inmune. Los probióticos son un desarrollo científico eficaz para la disminución del impacto ocasionado por el calor en los animales expuestos a este agresor. Estos beneficios redundan en una mayor rentabilidad de la actividad avícola bajo condiciones medio ambientales adversas en comparación a aves no tratadas.

ESTUDIO DE CASO

Se desarrolló prueba en granja de pollo de engorde ubicada en Colombia. El seguimiento se realizó en aves desde el día 1 al 35 de edad, las aves fueron divididas en dos grupos. Se suministró PoultryStar® Sol en el grupo tratado durante los días 1, 2, 3, 7, 14, 21, 22, 28 y 35 de edad (nueve aplicaciones en total). La temperatura promedio a lo largo de toda la prueba fue de 30oC.Tanto el control como el grupo PoultryStar® Sol constaban de 5.000 aves cada uno. El peso de las aves (Figura 1), así como el consumo de alimento (Figura 2) fueron medidos cada semana. El peso vivo de las aves del grupo tratado con PoultryStar® Sol fueron superiores a los encontrados en el grupo control. Adicionalmente, el consumo de alimento y la conversión alimenticia fueron mejorados bajo la suplementación de PoultryStar® Sol en comparación con el grupo control. Las figuras 2 y 3 ilustran el consumo de alimento y la conversión alimenticia promedio respectivamente. Los dos gráficos muestran que el grupo tratado con PoultryStar®Sol presentó un peso corporal mayor, un consumo de alimento más elevado y una menor conversión alimenticia durante el tiempo de la prueba.

Artículo publicado en Los Avicultores y su Entorno Agosto-Septiembre

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