La ventaja no estará en medir más, sino en convertir origen, exposición, biología y evidencia en decisiones antes de que la pérdida sea visible
La conversación sobre micotoxinas lleva décadas acompañando a la nutrición animal. Precisamente por eso corre el riesgo de volverse predecible: otra prevalencia, otra toxina, otro producto. En avicultura, esa lectura ya es insuficiente. Cuando millones de aves convierten alimento en proteína todos los días, pequeñas desviaciones de conversión, uniformidad, persistencia, salud intestinal o respuesta inmune pueden escalar antes de que el problema parezca clínicamente evidente.
Cuatro dimensiones del riesgo
| Dimensión | Qué considerar |
|---|---|
| Tipo | AFB1, DON, FUM, ZEA, T-2/HT-2, OTA: mecanismos distintos. |
| Intensidad | Concentración analítica + dosis realmente ingerida. |
| Tiempo | Exposición aguda, crónica o intermitente. |
| Ave | Edad, fase, salud, nutrición y co-contaminación. |
El texto propone pasar de medir contaminación a proteger desempeño. Señala que una muestra negativa no cierra el caso; que la mezcla cambia la lectura; que no existe un producto universal; y que los límites regulatorios, operativos y experimentales no significan lo mismo. La inteligencia está en filtrar evidencia, construir memoria local y decidir con juicio antes de que la pérdida sea visible.

Fuente: Artículo firmado por Luis M. Dong Saul, Novraagro, con desarrollo estratégico y editorial de Novraagro para BM Editores.
Consulta el artículo completo en la revista Los Avicultores y su Entorno, edición Octubre-Noviembre 2026.









