Eficiente Producción de Pollos de Engorde con Iluminación

Por HATO Agricultural Lighting, Sittard, Países Bajos. www.hato.lighting

Una producción eficiente de pollos de engorde requiere un ambiente óptimo y, por tanto, las mejores condiciones lumínicas posibles. El ambiente ideal para los pollos de engorde incluye una ventilación correcta, así como las condiciones de humedad y temperatura adecuadas a cada fase. La iluminación, sin embargo, generalmente se subestima en el manejo de los pollos, a pesar de que controla el reloj biológico.

El crepúsculo y el amanecer, el día y la noche forman parte de un biorritmo normal que es necesario para el bienestar de los animales y una producción eficiente.

a estimulación de un biorritmo óptimo sólo es posible mediante un manejo adecuado de la iluminación. Gracias a nuestros más de 40 años de experiencia, HATO BV es una firma experta en iluminación para el sector agrario. Nuestro cúmulo de conocimientos, recopilados en nuestra Academia de Iluminación, nos permiten ofrecer soluciones para, literalmente, todo el mundo. La luz es un poderoso estímulo externo que debe aplicarse eficientemente.

Problemas relacionados con la iluminación

La mala iluminación puede causar diversos problemas en la producción de pollos de engorde. Como resultado indirecto de una iluminación incorrecta, pueden aparecer lesiones plantares y dermatitis, que se producen a causa de una mala cama. La mala distribución de los pollos en la nave de producción puede dar lugar a una mala cama y, a su vez, la distribución de los pollos se ve afectada por la diseminación de la luz y la distribución resultante de la misma. Una mala distribución de la luz aumenta la probabilidad de agrupamiento y puede perjudicar al crecimiento uniforme (figura 1).

Figura 1. Relación entre la distribución de la luz, el agrupamiento y el crecimiento uniforme.

Los puntos intensamente iluminados, las sombras y la agrupación resultante de los pollos dan lugar a una degradación de la cama. La distribución de la luz debe ser siempre lo más uniforme posible. Otros comportamientos indeseados (agresividad) pueden producirse también a consecuencia de condiciones lumínicas inadecuadas, específicamente de un espectro luminoso incorrecto. Así, un programa de iluminación inadecuado puede aumentar involuntariamente las tasas de mortalidad. La optimización de las condiciones lumínicas es absolutamente necesaria para evitar una disminución indeseada de la eficiencia de la producción de pollos de engorde.

La visión de los pollos de engorde

Para evitar problemas relacionados con la iluminación en la producción de pollos de engorde, las condiciones lumínicas proporcionadas deben satisfacer las necesidades de los animales. Uno de los aspectos más importantes en este sentido es el espectro luminoso, que debe adecuarse en todo momento a las necesidades de los pollos.

Los pollos de engorde perciben la luz de manera diferente a los seres humanos e igualmente se ven afectados por ésta de manera diferente. Debido a las diferencias entre nuestros ojos, los pollos ven el mundo de manera distinta a nosotros los humanos. Los ojos contienen conos y bastones, que son células fotorreceptoras. Los conos son responsables de la visión en condiciones fotópicas, de buena iluminación y dan lugar a la visión en color. Las aves de corral tienen cuatro tipos de conos diferentes, mientras que los seres humanos sólo tienen tres tipos. La mayor sensibilidad del ojo humano corresponde al color verde. Sin embargo, los pollos son sensibles a la luz verde, roja, azul y (ultra)violeta. El pico de sensibilidad para el color verde tanto en los humanos como en las aves puede explicarse por su hábitat primigenio, el bosque. El pico de sensibilidad de los pollos para el espectro violeta indica que incluso pueden ver la luz UV-A.

Sensibilidad espectral

La diferencia de sensibilidad espectral que se muestra en la figura 2 indica que la intensidad luminosa percibida por las aves es superior a la percibida por los seres humanos. Las aves de corral perciben prácticamente todas las partes del espectro de manera más intensa que los humanos. Esta es la razón de que los pollos perciban la luz de forma diferente. Ello significa que diferentes espectros resultan en una percepción diferente de la intensidad. Teniendo esto en cuenta, la unidad de intensidad luminosa, el lux, no resulta adecuada para medir la intensidad luminosa para los pollos. Dos espectros distintos pueden conducir a medidas de 40 lux, pero uno de ellos puede ser percibido por los pollos como 40 lux, mientras que el otro puede ser percibido por éstos como 50 lux. Por consiguiente, el gallilux es una unidad más apropiada para la medida de la intensidad luminosa como las aves la perciben.

Figura 2. Sensibilidad espectral relativa de las aves de corral.

Fotorrecepción

Los pollos reciben la luz a través de los ojos y ésta incide sobre los fotorreceptores de la retina. La luz que penetra por los ojos afecta al comportamiento y los procesos internos. La luz pasa también a través del cráneo para llegar a los fotorreceptores del hipotálamo, la glándula pineal, la zona preóptica y el órgano septal lateral. La luz que alcanza estos fotorreceptores en las estructuras encefálicas profundas afecta a los procesos biológicos de los animales. La luz regula el reloj biológico y la hipófisis, a su vez, influye en la regulación de la hormona del crecimiento y el metabolismo de los pollos a través de las glándulas tiroideas. La iluminación afecta tanto al comportamiento como a los procesos internos y, por tanto, es un elemento extremadamente importante del entorno proporcionado.

Adaptación

Para evitar los problemas relacionados con la iluminación, el primer paso es conseguir la mejor adaptación posible al nuevo entorno. La iluminación es un estímulo externo que ayuda a los pollos a adaptarse a dicho nuevo entorno. Un entorno bien iluminado contribuye a que puedan encontrar agua y alimento durante las primeras 24 a 48 horas. Encontrar agua es realmente importante durante las primeras 24 horas, debido a la falta de acceso a la misma durante el transporte. Un entorno bien iluminado conlleva, además de un nivel adecuado de intensidad luminosa, un espectro luminoso enfocado a las necesidades de las aves. Teniendo en cuenta la visión de los pollos, un espectro luminoso similar a la luz natural será lo más apropiado. Un espectro luminoso para satisfacer las necesidades de la visión de los pollos se compone de todas las longitudes de onda visibles (para los animales) y de la proporción adecuada de dichas longitudes de onda.

Si se consideran los fotorreceptores de las estructuras encefálicas profundas y las correspondientes necesidades de iluminación, puede aplicarse una fuente de luz blanca cálida o de luz blanca fría.

Temperatura de color

Los pollos de engorde no necesitan una elevada proporción de longitudes de onda rojas –fuente de luz blanca cálida– durante todo el ciclo para alcanzar una producción óptima, a diferencia de las gallinas ponedoras, que requieren una estimulación sexual. Se piensa que los pollos de engorde necesitan una cantidad idónea de longitudes de onda rojas durante el periodo de cría para su crecimiento temprano. Generalmente, esto se compensa aplicando una elevada intensidad luminosa durante las primeras 24 a 48 horas. Por lo tanto, una fuente de luz blanca fría, con menor proporción de longitudes de onda rojas, también puede ser suficiente. No obstante, en la práctica se observa que los pollos que alcanzan pesos elevados, de más de 3 kg, pueden desarrollarse mejor con fuentes de luz blanca cálida en algunos casos. Una fuente de luz capaz de producir fluctuaciones en su temperatura de color, de forma parecida al sol, sería una solución adecuada para simular la luz natural del día.

Manejo de la luz

Para conseguir la mejor adaptación y producción posibles se necesita algo más que la fuente luminosa adecuada y un buen espectro. Un buen sistema de iluminación debe estar acompañado de un buen manejo de la luz. El buen manejo de la luz consiste en suministrar el fotoperiodo correcto y la intensidad luminosa adecuada durante el ciclo de producción.

La investigación (2012, Schwaen-Lardner, K.) mostró que la tasa de crecimiento más alta a diferentes edades se alcanzó a las 20 horas de luz. Tanto la duración más corta del día (14L) como la duración más larga del día (23L) tuvieron un impacto negativo en la tasa de crecimiento (tabla 1).

Tabla 1. Efecto de la longitud del día sobre el peso corporal.

La misma investigación mostró que desde el punto de vista del bienestar del pollo de engorde, la duración más largas de los días son inaceptables. El mejor bienestar se logra con 17 horas de luz (tabla 2).

Tabla 2: los efectos de la duración del día en el bienestar de los pollos de engorde.

14 horas
de luz

17 horas
de luz

20 horas
de luz

23 horas
de luz

Descanso inactivo

+

++

Caminando

+

++

Corriendo

+

++

Alimentación

++

++

Buscando alimento

+

++

Acicalamiento

+

++

Baño de polvo

++

++

Cuando se tiene en cuenta la información sobre el bienestar y los resultados de producción, la duración óptima del día para los pollos de engorde parece ser de entre 17-20 horas de luz. Se recomiendan entre 17 y 18 horas de luz durante el período de crecimiento. Un fotoperiodo mayor aumentará la mortalidad, el bienestar de los animales y la factura de la luz. Un fotoperiodo más corto disminuirá el crecimiento.

Durante el periodo de cría, debe aplicarse una intensidad luminosa de al menos 40 lux para contribuir, junto con el largo foto- periodo, a ayudar a los polluelos a encontrar agua y alimento. Después del periodo de cría puede disminuirse la intensidad luminosa hasta unos 5 a 10 lux, que son suficientes para un crecimiento óptimo. Sin embargo, hay otros programas de iluminación que también pueden ser eficaces. El manejo de la iluminación está sometido en todo momento a la legislación local.

Conclusión

Dado que la luz es un estímulo externo extremadamente poderoso, es absolutamente necesario proporcionar a los pollos de engorde las mejores condiciones lumínicas posibles. La simulación de la luz del día natural permitirá una buena visión y proveerá las longitudes de onda necesarias para los procesos biológicos. Al tener cuidado de que la distribución de la luz sea uniforme se ayuda a evitar malas camas y, en consecuencia, problemas de salud. La aplicación de un manejo adecuado de la luz es importante. El programa de luz apropiado, incluida la intensidad luminosa adecuada y el fotoperiodo que corresponde en el momento debido, es necesario para optimizar la producción general y asegurar el bienestar de los animales.

⌔ Recuerde: La luz ha demostrado ser un recurso valioso para el manejo de las condiciones ambientales.

Artículo publicado en Los Avicultores y su Entorno Junio-Julio 2018

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