Redacción BM Editores.
El Ministerio de Agricultura de la República de Chile y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) suscribieron un Acuerdo General de Cooperación Técnico-Científica y un Acuerdo Específico en materia de Sanidad Vegetal; acordaron así, una ruta de trabajo para acelerar proyectos conjuntos, facilitar el comercio agroalimentario y fortalecer la seguridad sanitaria en beneficio de productores de ambos países.
El documento fue signado, por parte de Chile, por la ministra de Agricultura María Ignacia Fernández Gatica y por México, el titular de la SADER, Julio Berdegué Sacristán; el acuerdo establece el marco para colaborar en sanidad animal y vegetal; ciencia y tecnología; eficiencia hídrica; agricultura familiar; sistemas productivos sustentables; cambio climático; y manejo de plaguicidas. Incluye intercambio de información y tecnología, visitas técnicas, capacitación y publicaciones conjuntas.
Al acuerdo sanitario le darán seguimiento el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) y sus contrapartes el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), con trabajo técnico en manejo de plagas, uso de trampas inteligentes para la Mosca del Mediterráneo, alternativas al bromuro de metilo.
Además, ambas delegaciones revisaron el estado de los protocolos sanitarios vigentes y acordaron pasos concretos para seguir facilitando un comercio seguro. Se confirmó la continuidad de los planes piloto de medidas de mitigación de riesgos bajo enfoque de sistemas en uva de mesa y kiwi, los cuales serán objeto de una evaluación técnica conjunta en 2026, con el fin de consolidar aprendizajes recíprocos y fortalecer la confianza mutua.
Asimismo, Chile reiteró su interés en ampliar el acceso del mango mexicano y en dar continuidad al proceso de habilitación de establecimientos cárnicos, mientras que México reconoció el valor de estas gestiones para diversificar y equilibrar los flujos comerciales.
En materia de facilitación, las partes destacaron el buen funcionamiento de la certificación electrónica en productos vegetales y coincidieron en avanzar hacia la implementación en productos pecuarios, en el marco de la Alianza del Pacífico, como un beneficio tangible para exportadores e importadores de ambas naciones.









