Portada Otras especies Cunicultura Plan de manejo en una granja familiar industrial de conejos para carne...

Plan de manejo en una granja familiar industrial de conejos para carne en América Latina

0

Con un total de 182 hembras y 22 machos presentes en la granja, se establece la unidad productiva a base de 160 hembras reproductoras y 20 machos que se alojarán en 180 jaulas de 0,36 a 0,50 m 2, cada una. Los demás reproductores serán alojados en una jaula de gestación de 0,15 m 2 por hueco.

Se constituyen lotes de 40 hembras que se presentarán a los machos en un mismo día (1 salto del macho por hembra). Para asegurar la receptividad (aceptar al macho) de las hembras se optará por un manejo de apoyo alimenticio asegurando que desde el parto hasta la cubrición la hembra esté bien alimentada (no le falte comida) y le suministraremos durante los 3 días antes de la cubrición, dos ramitas diarias de perejil o un puñado de alfalfa verde.

También se asegurará la receptividad mediante el manejo de la lactación controlada provocando el bioestímulo. Para ello, desde el día después del nacimiento de los gazapos (parto) hasta el día 9 después del parto se evitará que la hembra pueda acceder al nido. Para ello se cerrará su abertura o se sacará de la jaula a diario. Sólo se permitirá a la hembra un acceso controlado diario de unos 10 a 20 minutos de preferencia por la mañana. El día 10 post-parto, la hembra no amamanta a sus crías. Y el día 11, después de amamantar, la hembra se presenta al macho para su cubrición.

Con este manejo se consigue mejorar la receptividad y además se asegura la viabilidad de las crías en los nidos evitando mortalidades, siempre y cuando los nidos estén bien protegidos y sin exceso de humedad.

Las hembras se cubren a los 11 días después del parto

Presentando 40 hembras a los machos en el mismo día, no todas van a resultar siempre gestantes, obtener un 75-80% de palpaciones positivas será un buen resultado, así pues de cada 40 hembras cubiertas, 30 de ellas deberían resultar gestantes y prácticamente también deberían llegar al parto.

Si disponemos de 182 hembras y 40 de ellas se cubren, nos quedan 142 hembras por cubrir. A los 7 días (1 semana) podemos repetir la operación, presentando otras 40 hembras a los machos.

Teniendo en cuenta que 10 hembras del lote anterior resultaron vacías, disponemos de ellas para presentarlas a los machos en semanas sucesivas.

Pasados otros 14 días (2 semanas) repetimos la operación con 30 hembras + las 10 que resultaron vacías del lote anterior, o sea, presentamos de nuevo 40 hembras a los machos. Y así sucesivamente… hasta completar el ciclo de 6 semanas.

Estamos realizando un manejo en bandas lo cual significa que si cubrimos hembras los lunes cada semana, el mismo día podemos realizar, antes de las cubriciones, las palpaciones (14 días) del lote anterior y se pondrá el nidal al lote ante-ante anterior (28 días).

Los partos deberían ser observados y controlados el día 31 después de la cubrición. Si ésta se realizó un lunes, los partos deberán ser los jueves.

Desde la Cubrición
a los 14 días PALPACIÓN
a los 28 días PONER NIDO
a los 31 días PARTO
Desde el Parto
a los 11 días CUBRICIÓN
a los 28 días SACAR NIDO
a los 39 días DESTETE

Las hembras parirán un promedio de 6 a 9 gazapos nacidos vivos por parto. Es bien conocido que la prolificidad no es matemáticamente exacta, por lo que habrá una hembra con 10 gazapos, otra con 5 y otra con 6…, por ejemplo. En este caso, separamos 3 gazapos de la que tuvo 10 para repartirlos entre las otras dos a razón de un gazapo a la que tuvo 6 y dos gazapos a la de 5. De esta manera todas las hembras podrán amamantar un número más o menos igual de gazapos. Es muy importante que la adopción de gazapos se realice asegurando que éstos estén bien calientes.

En el supuesto que una hembra no tuviera leche o presentara algún problema, su cría también podría ser repartida entre las otras paridas. De cualquier forma, consiguiendo más de dieciséis partos a la vez, garantizamos mucho más la viabilidad de las crías y aseguramos una regularidad productiva en la granja.

30 hembras paridas x 7,5 gazapos = 225 gazapos cada semana.

Un buen nidal con pelo y cama (material), sin humedades y limpio, asegurará la cría. No obstante vamos a considerar una mortalidad del 15% en la etapa que va desde el nacimiento hasta el destete. Así pues, de los 225 gazapos nacidos vivos, aceptaremos en el peor de los casos que 35 gazapos se quedarán por el camino y sólo destetaremos 190 gazapos cada semana.

Al destetar los gazapos a los 38 días después del parto se asegura muchísimo su vida, reduciendo las mortalidades post-destete debidas a simples desequilibrios digestivos. Al procurar un destete tardío, se separan los gazapos de las madres a un peso superior a los 800 gramos y además llevan consumiendo alimento sólido (alto en materia seca) desde unos 20 días. Todo ello es una garantía de vida y seguridad.

De los 190 gazapos destetados, sólo 175 llegarán con éxito al peso de sacrificio ya que se deberán prever unas bajas durante el período de engorde. Vamos a ser realistas en esta estimación y para ello aceptaremos un máximo del 8% de mortalidad en esta etapa del destete al sacrificio que será de 5 semanas a 6 semanas como máximo y en función al tipo de alimentación, a la genética de los animales, también a la sanidad del colectivo y al peso vivo requerido. Conviene ser prudentes en las estimaciones puesto que interesa asegurar la producción. Trabajamos en minifundio, con pocos animales y un error provoca un aumento o una disminución considerable en los parámetros.

Disponemos de 175 gazapos de 2,0 Kg. de peso vivo cada semana.

Manejo
Servicio 11 días post parto
Palpación 14 días post servicio
Poner nido 28 días post servicio
Sacar nido 25 días post parto
Destete 35-40 días post parto

Granja con 180 jaulas para los reproductores y 180 jaulas para el engorde

El engorde precisará de un máximo de 180 jaulas polivalentes que pueden ser idénticas a las de los reproductores. Así pues, con 360 jaulas totales se puede organizar la pequeña y rentable granja que va a constituir la granja familiar industrial.

Para regularizar la producción se debe prever la reposición. Para ello se dispondrá de una unidad de 32 huecos. En esta unidad cada semana deben llegar tantas conejas jóvenes como sea necesario para evitar que nunca quede ningún hueco vacío. De esta manera se consigue mantener en la granja a todas las hembras presentes sin fallos.

Si se desea optimizar la producción, cabe optar por una nueva distribución de las jaulas para hembras reproductoras. Realmente se precisará de 160 jaulas-hembra o jaulas con posibilidad de nidal para albergar a las realmente productivas (120 nidales útiles). Se puede disponer de una unidad con 24 huecos (*gestación*) en la que se alojarán las conejas que no precisen de nidal por fallos en la receptividad, palpación o al parto. En dos de estos huecos pueden alojarse también 2 machos de repuesto.

Con esta mejora en la distribución, la cantidad de jaulas definitiva es:

Cantidad de jaulas
160 jaulas 160 hembras
20 jaulas 20 machos
180 jaulas 1120 gazapos
1 jaula 32 reposición
1 jaula 22 hembras y 2 machos

La alimentación de los animales

Es evidente que para obtener una producción rentable y segura, se deberán establecer unas pautas básicas en el manejo de la alimentación.

Varias empresas de alimento mexicanas han demostrado ser, durante los últimos años, una referencia en la nutrición de los conejos y un hito para todo cunicultor que precie su negocio productivo.

Las nuevas líneas de formulación que se presentan siguen los mismos criterios básicos de su composición química, mantienen regular y constante la calidad de las materias primas y aditivos, evitando siempre cualquier variación en el aporte proteínico, fibroso y energético. Estamos convencidos que los reajustes, cualitativo y cuantitativo, de las fórmulas serán prontamente apreciados tanto por su buen precio (relación precio/calidad) como por sus resultados en las explotaciones.

Está claro que la función de una hembra en producción y un gazapo en etapa de engorde es muy diferente, por consecuencia también lo será su alimentación.

Mientras que la función de una madre reproductora será la de gestación y posterior lactancia de su camada, un gazapo, cuyo destino será el consumo de su carne, requerirá una alimentación adecuada para ganar peso rápidamente.

Es por estos motivos que la alimentación se especializa según la función del animal dentro de la explotación. Suministrando los alimentos balanceados de manera correcta, lograremos mayor eficiencia en cada tarea.

Maternidad

La industrialización en cunicultura supone, entre otros factores, una intensificación productiva de los animales. Se están creando nuevas explotaciones en distintos climas, ambientes y diseños. Los animales que se utilizan son híbridos, cruces o razas puras sujetos a programas de mejora zootécnica. Se tiende a incrementar la productividad de las hembras (número de gazapos destetados) y para conseguirlo es necesario que se cumplan toda una serie de requisitos (parámetros productivos) en cadena.

Las explotaciones industriales están sujetas a diversas problemáticas debidas a los factores ambientales; a la genética animal; a los aspectos poco cuidados en el manejo y a la patología mutable y creciente. En las maternidades, además de problemáticas respiratorias, se suceden, de forma periódica, fallos reproductivos un tanto inexplicables pudiendo aparecer, ocasionalmente, enfermedades entéricas, hidrocefalias, diarreas… y un largo etcétera en los recién nacidos.

Tipo de alimento recomendado: Maternidad

Por todo ello conviene estudiar una fórmula capaz de mantener un estadio sanitario y productivo óptimos en los reproductores mediante un buen aporte energético en el alimento y un ajuste preciso de la proteína a través de los aminoácidos esenciales y todo ello, además, bien condimentado con unos aditivos que aseguren el nivel sanitario y reproductivo.

La cantidad a suministrar no debe ser restringida, ya que las necesidades de la madre son modificadas con el crecimiento de sus gazapos y estos comenzarán a compartir la comida a partir de los 16 días. No debe olvidarse que en ritmos de producción semi-intensivos, las hembras son servidas a los 11 días del parto, entonces existen 20 días en que una madre se encuentra gestando y amamantando simultáneamente y sus requerimientos nutricionales serán muy elevados. En esta etapa se consume un promedio de 310 a 380 gramos por día.

Este tipo de alimento se puede suministrar a los machos reproductores, a las conejas instaladas en las jaulas de gestación y a la reposición a razón de 150 gramos por día. Es importante racionar la comida a este conjunto de animales para evitar engrasamientos que conllevarían a fallos productivos.

Engorda: El engorde se alimentará principalmente con balanceado, evitando el suministro de forrajes verdes los cuales presentarían más problemas que ventajas: trastornos digestivos, desarrollo del aparato digestivo y falta de rendimiento, retraso en el crecimiento, etc.

Durante el engorde las necesidades nutricionales de los conejos difieren según la edad de los mismos, es por ello que existen dos categorías de alimentos para esta etapa: conejo de crianza y conejo adulto producción.

Tipo de alimento recomendado: Conejo de cría

Debido a todas las consecuencias que pueden derivarse de la producción intensiva, los gazapos que se destetan están sujetos a nuevos motivos de estrés. Un estrés que, apoyado en el ambiente y en el alimento, puede conducir a los gazapos hacia graves desequilibrios digestivos y posteriores diarreas y muerte.

Este alimento está especialmente formulado para gazapos en la primera etapa de engorde, es decir a partir del destete (35 días) hasta los 50-70 días de edad.

Los gazapos, al momento de la separación de la madre, sufren un gran estrés debido a diversos cambios. Los conejos jóvenes son animales particularmente sensibles en su aparato digestivo y por lo general manifiestan cualquier alteración con diarreas que provocan la deshidratación inmediata y muerte en dos o tres días. Para evitar estos inconvenientes el conejo de cría debe ser formulado meticulosamente no habiéndose descuidado ningún parámetro que pudiera desviar, digestivamente hablando, a los gazapos: calidad de las materias primas; calidad de los glúcidos y determinación de valores máximos en la fibra ácido detergente y en lignina; coeficiente óptimo entre energía digestible y proteína digestible, y un largo etcétera, en el que cabe indicar los ajustes de aminoácidos, vitaminas y minerales, así como la incorporación de aditivos orientados hacia dos caminos: uno, que aseguren un buen crecimiento y conversión y otro, que modifiquen el pH intestinal y actúen como agentes antimicrobianos, amén de promotores del crecimiento.

La cantidad a suministrar no debe ser restringida, ya que los animales se encuentran en fase de crecimiento. En esta etapa se consume un promedio de 105 a 130 gramos por día.

Tipo de alimento recomendado: Conejo adulto

Es la alimentación por excelencia para el engorde de gazapos de más de 2000 gramos de peso vivo. Debe ser suministrado a partir de los 50 a 70 días de edad. En esta etapa se consume un promedio de 130 a 250 gramos por día. Este alimento no precisa ni acepta una complementación alimenticia y su racionamiento puede ser, o no, establecido en función al programa de manejo seleccionado. Su contenido energético asegura máximas producciones y gracias al control de su aporte en componentes de membrana y glúcidos celulares, así como la adición de productos que regulan el tránsito digestivo, cabe esperar del conejo adulto óptimos crecimientos y conversiones, con muy bajas mortalidades.

Este alimento no es recomendado para ser administrado a Machos reproductores ya que es muy rico en energía y no sería conveniente engordarlos en exceso.

Siempre agua limpia y a voluntad para todos los animales.

Cómo renovar a los reproductores

Otra pauta básica se centra en asegurar la reposición de los reproductores evitando la consanguinidad y garantizando al máximo su productividad. Debe interesar guardar hijas de buenas madres con cierta garantía en sus resultados productivos.

Se sabe que la consanguinidad en cunicultura es peligrosa pero también conocemos la poca transmisión que existe de padres a hijos de los caracteres hereditarios, lo que se conoce como heredabilidad.

Así pues, guardar hijas de madres prolíficas, o sea, que paren muchos gazapos no es sinónimo de garantizar futuras hembras con abundantes gazapos en el parto. El cunicultor deberá seleccionar a las hembras que sean tranquilas (que se asusten poco y mantengan una actitud dócil) y que realicen un buen nido (se arranquen pelo y construyan un buen refugio a su cría). A partir de esta primera condición, sea cual fuere el orden del parto, se les observará un buen desarrollo entre sus gazapos durante la lactación no estando condicionada la cantidad de los mismos.

  1. Hembras poco asustadizas y que construyan un buen nido.
  2. Gazapos lactantes con buen desarrollo corporal.

Los gazapos (hijas) que sean seleccionados se pesarán individualmente, se marcarán (corte en la oreja, tatuaje o crotal) y se les controlará el peso a los 30 días de engorde. Si la ganancia media diaria de peso entre le destete y pasados 30 días es superior a los 32 gramos, podrán ser candidatas a futuras reproductoras.

  • al destetar = pesar (p.e. 950 gramos)
  • a los 30 días = pesar (p.e. 1940 gramos)
  • diferencia peso = 1940 – 950 = 990 gramos
  • GMD = 990 gramos / 30 días = 33 gramos DIA

Las características maternales y la velocidad de crecimiento son más heredables que la prolificidad.

En cuanto a los machos, éstos siempre se adquirirán a terceros para evitar que las hijas sean cubiertas por sus padres, hermanos o parientes cercanos. Así se evitará la consanguinidad.

Al disponer de 22 machos se denominarán según su procedencia como A (A1-A2-A3…), B (B1-B2…), C (C1-C2-C3-C4…) etc. Todas las hijas que se guarden adquirirán la línea de su padre (A, B, C…) que se marcará en su jaula. De esta manera, al llevar una hembra al macho se advertirá cual es su línea y se evitará ser presentada al macho con la misma letra. Al adquirir un nuevo macho, éste adoptará una nueva letra (D) y así sucesivamente.

La sanidad en la granja

En cuanto a sanidad, indicaremos que criar conejos en jaulas metálicas en las que los animales no están en contacto con sus deyecciones es una primera medida o barrera sanitaria. La limpieza debe estar siempre presente, por lo que limpiar bien las jaulas periódicamente, los nidales una vez utilizados, los comederos y los bebederos sistemáticamente serán medidas que asegurarán una profilaxis higiénica. Si se dispone de desinfectantes, una desinfección posterior a la limpieza es muy aconsejable.

  • El vinagre suministrado a razón de 10 ml por litro de agua de bebida puede corregir o evitar algunos desequilibrios digestivos. También es correcto suministrar henos fibrosos o paja, si es necesario.
  • La limpieza del pabellón auricular con azufre + aceitesuele ser una medida casera suficiente para el control de la sarna de las orejas. Si se puede usar un acaricida, mucho mejor.
  • Espolvorear con azufre en flor la cama del nidal (heno, viruta, paja, papel, etc.) de forma sistemática, puede prevenir las dermatomicosis o tiñas, mal llamadas sarnas, de los conejos. Esta enfermedad (zoonosis) está muy presente en climas cálidos y húmedos.
  • Laxar a las conejas cuando se les pone el nido (2, 3 o 4 días antes del parto) evitará su muerte durante el parto (épocas de primeros calores y/o alimentadas con productos ricos en fibra indigestible).
  • Desparasitar a los reproductores es otra práctica muy aconsejable:
    • dos veces al año contra vermes redondos (nemátodos)
    • cuatro veces al año contra coccidios (ooquistes)

Para otros problemas, será el veterinario quien determinará el mejor tratamiento o atención.

Plan sanitario en cunicultura

Atenciones generales

Control diario

  • Verificar el consumo de alimento.
  • Controlar el funcionamiento de los bebederos.
  • Observar el estado de las deyecciones.
  • Evitar corrientes de aire.
  • Eliminar el amoníaco ambiental.

Control semanal

  • Eliminar el pelo en las jaulas.
  • Desinfectar el ambiente pulverizando hacia el techo.
  • Al poner nido: espolvoreo con azufre la cama.

Control periódico

  • Desinsectar con larvicidas las deyecciones.
  • Colocar cebos para los roedores.
  • Limpiar y desinfectar los nidales usados.
  • Limpiar y desinfectar las jaulas y equipos vacíos.

Atenciones a los reproductores

  • Revisión externa de los animales (eliminar, separar o tratar).
  • Pulverizar acaricida en los pabellones auditivos (a la palpación o a la cubrición).
  • Ante un manejo extraordinario, una alteración ambiental o situaciones de estrés: tratar el agua de bebida con Oxitetraciclina vitaminada durante 3 días.
  • Al cambiar la partida del alimento. Al observar cierta suciedad en las jaulas o una liberación de cecotrofos. Cuando llega un frío o calor inesperado… tratar el agua de bebida con fermentos digestivos durante 5 días.
  • Cada 6 meses (2 veces por año), tratar el agua de bebida con Citrato de Piperacina (1 día) para eliminar nematodos intestinales.
  • Cada cambio de estación (4 veces por año), tratar el agua con Sulfaquinoxalina sódica (4 días) para el control de los coccidios.
  • A la palpación: vacunar las hembras gestantes con vacuna Polivalente.
  • A los machos: inyectar vitamina A, D3 cada mes en épocas de calor.

Atenciones al engorda

Muy importante: Si se practican las atenciones descritas para los reproductores, el engorda no debería presentar ningún problema.

En caso de disbiosis (primera edad): No tratar con antibióticos. Retirar el alimento concentrado y suministrar paja de cereal seca. Añadir fermentos digestivos en el agua de bebida.

En caso de colibacilosis (segunda edad): Tratar el agua de bebida con Sulfato de Neomicina (5 días) o consultar al veterinario.

Los registros

Finalmente, sólo nos cabe indicar la necesidad de mantener un control sobre la producción y éste se realizará individualmente a cada coneja reproductora mediante una ficha o tarjeta particular en la que se anotará:

  • El día de la cubrición y el macho que la montó.
  • El día del parto indicando el número de gazapos nacidos vivos y totales que le dejamos (una vez añadidos o trasladados sus excedentes).
  • El día y número de gazapos que se destetan.
CUBRICIÓN PARTO DESTETE OBSERVACIONES
día macho día n. vivos total día número anotación

Si la unión hace la fuerza, nunca mejor empleada esta máxima entre cunicultores de una misma zona, municipio o región. Las reuniones periódicas para exponer sus problemas e inquietudes, así como la divulgación de los resultados obtenidos ayudarán a trazar un buen camino productivo con la colaboración de un técnico supervisor y evitarán que los tabúes hagan mella en el desarrollo de la actividad. Al trabajar unidos se forjan lazos de fuerza frente a solicitudes de ayudas y subvenciones. El cunicultor no sólo debe producir y hacerlo con regularidad sino que debe saber dónde comercializar sus productos. La comercialización está muy sujeta a una oferta continuada tanto en cantidad como en calidad de producto y que éste se consuma.

Parámetros productivos
Nacidos vivos/parto/promedio Mín. 7,5 gazapos
Mortandad lactancia Máx. 15%
Mortandad engorde Máx. 8%
Tiempo engorda hasta 2 Kg 5-7 semanas
Tiempo de engorda hasta 2,5 Kg 7-9 semanas
Receptividad 75-80%
Peso terminación 2.000 a 2.600 Kg.
Ganancia de peso diaria promedio De 30 a 35 gr

Fuente:conejos-info.com
Autor:Toni Roca. Conejologo

SIN COMENTARIOS