Entrevista con el Biologo Rafael Patiño Pérez, de Granjas Carroll

Con más de 25 años de experiencia en temas del sector pecuario, el director de Ambiente y Energía de Granjas Carroll de México, Biol. Rafael Patiño Pérez, destacó que definitivamente el uso de la biotecnología que presentan los productos Geolife, son el camino correcto, porque tiene muchas ventajas, “en principio -expresó- son amigables con el medioambiente, con menores costos operativos, porque tienen la facilidad de que no dejan residuos dañinos, no hay que limpiar nada después de que se utilizan de manera adecuada, racional, y además, su costo es accesible”.

En entrevista vía telefónica para BM Editores, el también experto en temas ambientales en proyectos agroindustriales y mineros señaló que definitivamente en Granjas Carroll le apuestan 100% desde hace muchos años a la utilización de productos biotecnológicos, antes que otros productos, como los químicos en sus procesos productivos.

“Los retos en el sector pecuario, principalmente en los temas ambientales es uno de los más importantes, porque tanto los consumidores como los investigadores de las empresas, están muy al pendiente de que la producción pecuaria se lleve a cabo de la manera más limpia y sustentable posible”, enfatizó.

Y agregó que la sociedad está preocupada por esto y sin duda es el principal desafío que se tiene en el sector pecuario, porque por lo general se sataniza la producción animal por el tema de los olores, desechos, el manejo de todo lo que se produce a partir de la producción pecuaria.

Dijo también que desafortunadamente los consumidores actualmente están desvinculados de lo que significa la producción pecuaria; y que todos quieren disfrutar de los huevos fritos, tocino, hamburguesas y leche, pero no están involucrados en todo lo que esto conlleva y la producción pecuaria implica los olores naturales de los animales, y que nadie se quiere enterar de eso, pero señaló que los que están dentro de la industria y enfocados al manejo ambiental de la parte de la producción animal, es donde encuentran los mayores desafíos, el control y el adecuado manejo de los residuos, principalmente.

Y enfatizó que ante dichos problemas, la biotecnología es el camino adecuado, “nos ha sacado desde hace muchos años adelante, ha permitido ampliar la capacidad de manejo de residuos, principalmente, la utilización de productos y de tecnologías amigables con el ambiente”.

Por otro lado dijo que el 75% de producción de los cerdos es el grano, si bien por unidad, no tiene el mayor precio, pero sí el mayor costo en la formulación de la dieta, y que obviamente se trata de hacer que el grano que se proporciona a los cerdos sea lo más altamente asimilable y digestible para que lo pueda aprovechar con todo su potencial.

Respecto al aprovechamiento de los desperdicios del cerdo expuso que si bien en el pasado los residuos que generaban los animales, se incorporaban al ciclo de producción agrícola; posteriormente con la tecnificación de las granjas, de los procesos productivos, de la gran concentración de los animales en pequeños espacios, se han tenido que implementar nuevas formas, creativas e importantes para el manejo de los residuos y una de ellas, que actualmente, al menos en Grajas Carroll tiene, -y que se debería tener en todas las explotaciones intensivas, en el manejo de los residuos-, es la generación de bioenergía, a partir de las excretas de los animales. “Para facilitar las condiciones idóneas y para que los microbios hagan la degradación de la materia orgánica y a partir de ahí obtener biogás, que principalmente está compuesto por metano, que es un hidrocarburo natural, es la misma molécula que se encuentra en los pozos petroleros, es un hidrocarburo que da la naturaleza, pero en este caso, en lugar de ser de origen fósil, es biológico”, señala.

E indica que este biometano se puede transformar en electricidad, combustible para vehículos, calefacción, en fuente de calor para invernaderos, tiene infinidad de aplicaciones. “En el caso particular de Granjas Carroll, se tiene un liderazgo a nivel internacional por el aprovechamiento del biometano para generar electricidad, principalmente. Actualmente a partir de biogás Granjas Carroll produce el 70% de energía eléctrica que la parte de producción animal de la empresa requiere”.

Después señaló que el mayor reto que tienen al buscar que las operaciones porcícolas tengan menor impacto ecológico, es que puedan mantener la productividad y generar un equilibrio en el ambiente y esto implica reducir a su mínima expresión la diseminación de olores, la emisión de gases de efecto invernadero, la generación de residuos sólidos y buscar incorporarlos a un ciclo productivos y a una cadena de valor distinta. “Esto es bajo un modelo de economía circular, que nada sobre y que todo se utilice, si las excretas son correctamente manejadas se pueden transformar en bioenergía, pero además en biofertilizante para la agricultura y de esa manera se reduce el impacto sobre el ambiente y hacemos más sustentable la producción”.

Señaló que al adoptar tecnologías más amigables con el medio ambiente los productores pueden obtener un ingreso mayor; “el cuidado ambiental, no debe de verse como un costo, al contrario, como una parte operativa que agrega valor a los negocios, porque un correcto manejo ambiental de una empresa pecuaria, se va a reflejar en no tener que gastar dinero en sanciones y que se puede valorizar muchos de los productos del sector pecuario, a través de otra cadena de valor, como los biofertilizantes, bioenergía y subproductos para otras industrias”.

Respecto a la afectación del COVID-19 en la porcicultura expresó que en México fue a todos por igual, pero principalmente al mayor capital que tienen las empresas, que es su personal y cuando se afecta al humano, impacta directamente en el capital de las empresas. “Por otro lado el COVID-19 nos ha hecho plantear soluciones creativas a problemas nuevos; no se tenía en el radar que esto pudiera ocurrir y nos ha impulsado a buscar soluciones en cuanto a eficiencias en los costos, manejo de personal y todo lo relacionado con las empresas”.

Finalmente propuso que en México se difunda con mayor intensidad la idea de que hacemos bien las cosas, “debemos de sentirnos orgullosos de que somos tan competitivos como el mejor en cualquier lugar del mundo”.

Empresa Geolife