Redacción BM Editores

En entrevista con BM Editores, el directivo señaló que se crece en promedio a un ritmo de 2.5 o 3 por ciento anual, a pesar de la pandemia del COVID-19 se mantuvo el nivel de proteína animal, pero ya se estabilizó el sector, a pesar de los problemas económico y políticos a nivel mundial y está creciendo el consumo per cápita.
Respecto a los productos que se utilizan para la elaboración de alimentos balanceados para el consumo pecuario, señaló que somos deficitarios en un 50 por ciento, entre ellos granos forrajeros, como el maíz amarillo, blanco, sorgo, trigo, entre otros; pero esto se debe al tema de las cosechas en los centros de producción, como son las del Bajío, Sinaloa, Tamaulipas; en el caso del maíz amarillo somos deficitarios; esto, dijo, es parte del comercio internacional, “debemos ser complementarios”, enfatizó.
Respecto a los subsectores pecuario que han aumentado, Bernal Cruz dijo que, el de mascotas, como perros y gatos ha tenido un crecimiento importante, casi en un 7 por ciento anual, en este caso, el alimento se importa; le sigue el pollo para consumo de carne y después el de huevo, “somos grandes consumidores de estas proteínas, por lo que utilizan una parte importante de los alimentaos balanceados de la industria pecuaria”.
Después, comentó, le sigue el cerdo, por el consumo de tacos de carnitas y trompa, después le siguen la producción de leche, el ganado de engorda y en menor medida la acuacultura y los pichones.
Sobre su opinión de la posible aplicación de un arancel del 25 por ciento a las exportaciones mexicanas por parte del Gobierno de Estados Unidos, expresó su confianza que esto no prospere y que se llegue a una buena negociación, porque va en contra del acuerdo comercial del T-MEC, sería violatorio, pero, además, dijo, generaría una guerra comercial porque además están amenazados otros países por parte de Estados Unidos, de también aplicarles aranceles a sus productos.









