MTRO. Francisco Alejandro Alonso Pesado
MTRA. Elizabeth Rodríguez de Jesús.
:: RESUMEN ::
En este artículo se presenta la importancia de la región de la Comarca Lagunera en la producción de leche en el país, y cómo surgió. Se establece que no siempre tuvo esa vocación productiva, y para lograr esa importancia en la producción de leche tuvo que hacer una reconversión productiva de una región productora de algodón a una región importante y exitosa de leche. También se establece que esta reconversión a favor de la producción de leche se debió al trabajo en equipo y a la capacidad de organización de los agentes económicos del sistema. Además, el éxito lechero de la Comarca Lagunera se dio por la incorporación de elementos tecnológicos de punta y nuevos en la forma de producir leche. Se establece en el artículo, que en la actualidad la empresa LALA, es una empresa con un fuerte poderío económico y financiero, presenta economías de escala, concentración del capital y financiamiento moderno.
En el artículo se indica el enorme reto que presenta la región con referencia a la mayúscula dependencia del recurso hídrico, aun cuando ha habido una sustancial mejora en el uso racional del recurso. Se establece en el artículo la importancia en la producción nacional de leche por parte de los Altos de Jalisco. Se indica que el desarrollo de la industria lechera en la región se inició (primera etapa) con la instalación de la Compañía Nestlé en Lagos de Moreno hacia 1944. En la segunda etapa, el crecimiento en la producción de leche se dio por los diferentes apoyos oficiales. En la tercera etapa, el crecimiento en la producción de leche en la región se explica por el establecimiento de novedosos criterios de calidad para producir leche. Se hace énfasis en que cuando se mejoró la calidad de la leche, y se incrementó la productividad en el sector, la oferta del lácteo se colocó por encima de una demanda de leche agroindustrial más estable, sobre todo la que se dedica a la pasteurización, configurando un escenario de desplome de precios de la mercancía láctea, descapitalizando a los productores pequeños de los Altos de Jalisco.
Se señala que en la actualidad la participación de Liconsa en la región es vital, ya que Liconsa compra todos los días a los ganaderos 800,000 litros de leche a 11.50 pesos por litro de leche. Se indica en el artículo que el precio pagado por Liconsa es superior al que paga la industria al productor.
:: INTRODUCCIÓN ::
La producción de leche bovina es una de las industrias pecuarias de mayor importancia en el mundo, en razón a las demandas de productos de origen animal para satisfacer las necesidades de consumo de la población humana, especialmente a la población infantil y a la de adultos mayores (Avilés, R. R. et al., 2024). En el país, la producción de alimentos de origen animal procedente de los bovinos productores de leche y carne representan el 32 por ciento del producto interno bruto (PIB) del rubro alimentario (Avilés, R. R. et al., 2024). La producción de leche en el país se desarrolla en las diferentes regiones agroecológicas, tanto en regiones áridas y semiáridas, como en templadas y tropicales. Sin embargo, en cada una de las regiones agroecológicas de México se han identificado y caracterizado los sistemas de producción de leche, de acuerdo con su importancia productiva, económica, social y agroecológica.
Los sistemas de producción de leche se denominan: sistema intensivo-especializado, sistema familiar- traspatio y sistema doble propósito (Avilés, R. R. et al., 2024). Hay otros autores que indican que hay cuatro sistemas de producción de leche bovina, estos son: el especializado, el semiespecializado, el familiar y el de doble propósito. A pesar de que existe una clara identificación de los sistemas de producción de leche de vaca, estos se encuentran distribuidos en la mayor parte del territorio del país. El sistema de producción intensivo-especializado se encuentra localizado principalmente en la Comarca Lagunera (Torreón, Matamoros, San Pedro, Francisco I. Madero y Viesca del estado de Coahuila y Gómez Palacio, Lerdo, Tlahualilo y Mapimí del estado de Durango), además, este sistema se encuentra en Chihuahua y Aguascalientes (Avilés, R. R. et al., 2024).
El sistema de producción familiar-traspatio se ubica en todo el altiplano central del país (Zacatecas, Aguascalientes, Jalisco, Guanajuato, Querétaro, Estado de México, Hidalgo y Puebla) (Avilés, R. R. et al., 2024). El sistema de producción de doble propósito se sitúa en regiones tropicales del país. No obstante, y como ya se mencionó anteriormente, en la producción del lácteo no existen regiones agroecológicas donde se desarrolle un solo sistema de producción en específico. Además, en cada una de las regiones agroecológicas de México hay sistemas de producción de leche, tanto en zonas rurales marginadas alejadas de zonas metropolitanas como cerca de la zona metropolitana de La Laguna, Valle de México, Aguascalientes, León y Querétaro (Avilés, R. R. et al., 2024). Hay notables contrastes tecnológicos en la producción de leche en el país. Por ejemplo, los sistemas de producción de leche en la Comarca Lagunera son sistemas con un alto grado de tecnificación en términos de instalaciones, equipos agrícolas, maquinaria, sistemas de ordeño, elaboración de raciones alimenticias mezcladas o parcialmente mezcladas, conservación de forrajes, manejo sanitario de la glándula mamaria, uso de biotecnologías en la reproducción bovina como es el diagnóstico de gestación por ultrasonido y la inseminación artificial.
Asimismo, estos sistemas de producción de La Laguna llevan a cabo sistemas de gestión de datos, uso de collares y/o podómetros para identificar a los animales y monitorearlos. Por otro lado, llevan a cabo una sistemática digitalización de la información. Lo anteriormente mencionado se traduce en innovaciones tecnológicas que mejoran las prácticas de manejo de leche, y que aseguran asesoría técnica especializada, así como posibles disminuciones de costos, incrementando los márgenes de ganancias económicas (Avilés, R. R. et al., 2024). La importancia de los sistemas de producción de leche en México radica en el aporte que tienen éstos a la economía local, regional y nacional, en especial los sistemas de producción familiar-traspatio (Avilés, R. R. et al., 2024).
El funcionamiento de cada unidad de producción de leche dependerá de la capacidad económica de cada productor, del fin productivo que se desee, como por ejemplo en el sistema de producción de doble propósito (leche o carne), del precio de venta de la mercancía, del uso de la tecnología y de las condiciones generales del entorno donde se establece la unidad de producción (Avilés, R. R. et al., 2024). Sin embargo, en todos los sistemas de producción láctea hay factores como: la sequía, cambio climático, enfermedades y parásitos que aquejan a todos los sistemas, lo cual puede impactar en sus niveles de producción, en la reproducción, en la sanidad, en el manejo en general y en sus costos (Avilés, R. R. et al., 2024). En los últimos años el volumen de producción de leche en México ha sido cercano a los 13 mil millones de litros anuales, esto representó el 1.7 por ciento del 100 por ciento de la producción mundial.
En México los principales estados productores de leche son Jalisco, Coahuila, Durango, Chihuahua, Guanajuato y Veracruz, y juntos produjeron en 2023, 692 millones de litros de leche, es decir, un 65 por ciento de la producción nacional (Salas, G. J. C. et al., 2025). De acuerdo con datos del SIAP, indican que durante las últimas dos décadas la industria lechera nacional de ganado bovino ha presentado un significativo aumento, ya que en 2003 el volumen de producción de leche fue de 9.78 miles de millones de litros, para 2020 el volumen de producción se colocó en 12.55 miles de millones de litros, lo que determinó un incremento de 27 por ciento. En el mismo periodo, la Comarca Lagunera, incrementó su producción de 1.83 a 2.58 miles de millones de litros de leche, lo que representó un incremento del 41 por ciento. En 2003 la Comarca Lagunera produjo el 19 por ciento de la oferta nacional de leche y en 2020 este porcentaje aumentó a 21 por ciento (Salas, G. J. C. et al., 2025).
El estado de Jalisco es el mayor productor de leche a nivel nacional y dentro del estado se encuentra la región de los Altos, región que aporta un alto volumen de producción. El estado de Jalisco aporta un promedio de 17 por ciento de la producción total del país (Mariscal, A. V. et al., 2017). Este estado presenta el 14.7 por ciento del hato ganadero lechero nacional con 390 mil 965 cabezas. Ocupa el primer lugar a nivel nacional con un volumen de producción de leche con 2,698 millones de toneladas anuales. Las regiones Altos Norte y Altos Sur produjeron 1,796 millones de toneladas anuales de leche. Tepatitlán de Morelos es el municipio de Jalisco que más leche de vaca produce con una participación del 14.4 por ciento de la producción de leche en Jalisco (Jalisco, Gobierno del Estado, 2023).
La producción de leche en los Altos de Jalisco se destaca por ser una producción de tipo familiar, ya que la fuerza de trabajo, el agua, la tierra y el capital provienen del sistema de producción familiar-traspatio, esto no quiere decir, que no existan unidades de producción intensivo-especializado, y medianas empresas lecheras. Ante este contexto se elaboró el artículo “Producción de leche en la Comarca Lagunera y en los Altos de Jalisco”, con el objetivo de describir la actividad lechera en estas dos regiones.
:: MATERIAL ::
Para elaborar el trabajo presentado en el artículo “Producción de leche en la Comarca Lagunera y en los Altos de Jalisco”, se procedió a la búsqueda de información contenida en fuentes secundarias, la información se seleccionó y analizó. De esta forma, el trabajo presentado en el artículo está constituido por resúmenes de datos y por información relevante encontrada en las fuentes secundarias y el subsecuente análisis de la información adquirida y de los datos, y así se materializó el artículo.
:: DESARROLLO DEL TEMA ::
La Comarca Lagunera.
La región de la Comarca Lagunera conocida en la actualidad por su importancia en el país en la producción de leche no siempre tuvo esa vocación, para lograrlo se tuvo que hacer una reconversión productiva al pasar de una relevante región productora de algodón a una importante y exitosa región productora de leche. Desde 1870 hasta la década de los cincuenta del siglo XX, la producción y especialización algodonera se había mantenido como una actividad regional de suma importancia.
Las razones que determinaron el cambio orientado hacia una región productora de leche fueron varias, entre algunas destaca una menor actividad algodonera en razón a la disminución de la demanda de algodón con la consecuente baja del precio de la mercancía y la aparición y entrada de fibras sintéticas en el mercado del país, y por el lado de la actividad lechera, el apoyo financiero por parte del gobierno Federal por medio de créditos blandos con el propósito de fomentar la inversión en infraestructura y la compra de ganado, además, los subsidios para la adquisición de insumos a precios más baratos como la electricidad y la creación de núcleos de investigación que favorecieran la reconversión productiva de una manera mucho más eficaz (Robledo, 2015).
Esta reconversión a favor de la producción de leche que ha sido altamente exitosa se debió también en gran parte al trabajo en equipo y a la capacidad de organización que han presentado los agentes económicos protagonistas del sistema, destacando los productores bajo un esquema de cooperativa, lo que determinó que dicho esfuerzo conjunto lograra consolidar en el país una de las empresas de lácteos más importantes de México como es el grupo LALA (Robledo, 2015). Uno de los primeros pasos para la progresiva organización de los productores lecheros fue la creación de la Unión de Crédito de Productores de Leche de Torreón S.A. de C.V. constituida en 1949.
Esta unión tenía como objetivo facilitar y proveer el crédito con el propósito de “alimentar” el desarrollo de los productores de leche, y su capital inicial, estuvo conformado en forma proporcional de acuerdo con el número de animales de cada uno de los socios, además, de que ninguno de los socios podía poseer más de 15 por ciento de las acciones (Robledo, 2015). Posteriormente en 1950 se creó Pasteurizadora Laguna S.A. de C.V. bajo un modelo de asociación donde los productores de leche eran los accionistas propietarios de la planta procesadora. Más tarde y con el propósito de adquirir toda la leche de sus accionistas se inaugura una planta deshidratadora en 1957. En 1975, Pasteurizadora Laguna adquirió Pasteurizadora Nazas, y con dicha fusión surgió la nueva y enorme empresa bajo el nombre de LALA (Ceruti, M., Rivas, S.E., 2007). Conforme Pasteurizadora Laguna fue creciendo, también crecieron y ampliaron sus servicios lo que desembocó en una derrama económica importante en la región, como el abastecimiento de materias primas para las vacas productoras de leche estabuladas, venta de maquinaria de ordeña, asistencia técnica.
Asimismo, esta agroindustria (Pasteurizadora Laguna) impulsó la aparición de otras empresas como las dedicadas a la venta de maquinaria de ordeña, venta de herramientas e insumos agrícolas, venta de equipos y servicios para la extracción de agua subterránea, productos farmacéuticos y transporte (Robledo, 2015). Desde un principio cuando se inició la producción de leche en la Comarca y debido a las condiciones naturales de la región donde prevalece el clima árido, el principal sistema de producción de la mercancía que se adoptó en la región fue el intensivo-especializado o modelo Holstein como también se le conoce. Este modelo de producción del lácteo incorpora elementos tecnológicos de punta y nuevos en la forma de producir leche, como la adopción de la inseminación artificial para el mejoramiento genético, la introducción de mejores forrajes como la alfalfa, la ordeña mecanizada y el desarrollo de la cadena de frío, esta cadena con el fin de mantener en condiciones adecuadas la leche (producto perecedero) desde su recepción primaria, así como su transporte y posterior distribución y venta como producto final para el consumidor (Cervantes, E., F. et al., 2001).
En la actualidad este sistema en la Comarca Lagunera lleva a cabo modelos de gestión de datos, uso de collares y/o podómetros para identificar a las vacas y monitorearlas. Asimismo, se implementa una sistemática digitalización de la información (Avilés, R. R. et al., 2024). Hoy en día este sistema de producción de leche presenta importantes retos que tienen que ver con las características semiáridas propias de la región, con escasa lluvia y una aguda dependencia de los recursos hídricos del subsuelo. El recurso líquido (agua), poco a poco se viene comportando como un serio obstáculo para continuar desarrollando la actividad, y parece que conforme crece y se desarrolla esta actividad, aun cuando ha habido una sustancial mejora en el uso racional del recurso hídrico, se está llegando a ciertos límites que han sido cubiertos parcialmente por la investigación científica y tecnológica para soportar el dinamismo de la actividad lechera de la región (García, H., L. A., et al., 2005).
Al interior de esta problemática por el uso del recurso hídrico en la actividad lechera en la Comarca Lagunera, un factor importante y controversial es el cultivo de alfalfa. Por un lado, indican los especialistas que este forraje tiene algunas cualidades que otros forrajes no tienen para la alimentación de los bovinos productores de leche. Estos expertos enfatizan que los productores de leche prefieren el forraje por su alto contenido de proteína, es muy versátil ya que es un forraje que se puede usar seco o verde, está disponible durante todo el año y se adapta a un amplio rango de climas y suelos para su producción. Sin embargo, también se señala que este forraje comparado con otros insumos alimenticios como el maíz y el sorgo requiere una mayor cantidad de agua para su producción, el agua es escasa (García, H., L. A., et al., 2005).
Con los actuales sistemas de producción intensivo- especializado, como los de la Comarca, que demandan cantidades cada vez más importantes de alfalfa, los productores, en ocasiones, se ven en la necesidad de adquirir el forraje fuera de la región. Dicho forraje es cada vez más insuficiente debido a que la disponibilidad de alfalfa regional crece a ritmos más lentos con respecto a la enérgica tendencia de crecimiento que se observa en el hato ganadero, por lo que, si continúa dicha tendencia, se requerirá de estrategias audaces e imaginativas para continuar con la industria lechera de la región (García, H., L. A., et al., 2005). Desde el punto de vista económico y por la generación de empleos que arroja la actividad, sería un impacto negativo para la región que hacia el futuro dicha actividad no tuviera viabilidad. En 2013, el valor bruto de la producción fue de poco más de 12 mil millones de pesos (Robledo, 2015), y si se hace un cálculo de los empleos directos que genera la actividad por la producción, tomando en cuenta la opinión de los especialistas que por cada 15 o 20 vacas en producción se requiere un trabajador más 2 pastureros y un relevo por cada 100 vacas (García, H., L. A., et al., 2005) y con un hato lechero de 485 mil animales en la región, da una generación de empleos directos de los casi 40 mil, sin contemplar los empleos indirectos que la propia industria genera (García, H., L. A., et al., 2005).
Sin embargo, no obstante la importante derrama económica y empleo que genera la industria en la región, el problema del agua es muy serio y que de acuerdo al especialista Dr. Valencia Castro (junio, 2011), se estimó que en la Comarca Lagunera se cultivaron 40 mil hectáreas de alfalfa, cada hectárea requiere de agua equivalente a tener una alberca de 10 mil metros cuadrados por dos metros de profundidad, y que, debido a la variabilidad de los escurrimientos y a las constantes sequías, el agua subterránea es la fuente más confiable para cubrir el abasto del líquido en las zonas urbanas, el sector industrial y agropecuario. Por otro lado, y como consecuencia de la sobre explotación del agua subterránea, implica que cada vez se tenga que extraer el líquido vital a una mayor profundidad (Valencia, 2013).
Al extraer el agua subterránea a mayor profundidad, se presenta una mayor acumulación de sales incluyendo el arsénico, que de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, lo recomendable es que no se presenten más de 10 microgramos de arsénico por litro de agua, y en Torreón y Gómez Palacio, ya hubo registros de 9.6 microgramos por litro de agua lo cual es un factor de riesgo potencial para la salud humana (Valencia, 2013). Hoy en día la enorme empresa LALA presenta una fuerte concentración del capital, con pronunciada acumulación y reproducción ampliada de sus activos, configurando un mercado imperfecto y posicionándose a nivel nacional. Además, presenta economías de escala con costos medios de largo plazo descendentes. Asimismo, es una agroempresa industrial integrada, con cadenas de suministros, un esquema financiero moderno y concentración de acciones.
Los Altos de Jalisco.
El sistema productivo de leche de vaca que caracteriza a la región de los Altos de Jalisco es principalmente de tipo familiar-traspatio, donde los principales recursos de las unidades de producción tienen su origen en las familias, como son la mano de obra, el capital, la tierra, el agua y los activos fijos. Sin embargo, en esta región también existen unidades de producción, altamente especializadas, unidades familiares semimodernas y pequeñas unidades familiares (García, et al., 1999). La región de los Altos de Jalisco es la parte con mayor altitud del estado, aproximadamente se encuentra a 2,000 metros sobre el nivel del mar y la región está conformada por 19 municipios.
En esta región se introdujo la ganadería desde la Conquista española debido a las condiciones ambientales (ecológicas) que fueron consideradas en su momento como más adecuadas para la cría de ganado que para las actividades agrícolas. Al paso de los años, por su estratégica ubicación geográfica, la región poco a poco se fue convirtiendo en el principal centro de abastecimiento de las zonas mineras cercanas de Zacatecas y Guanajuato (García, et al., 1999). Después de cierto tiempo la región de los Altos de Jalisco se fue orientando cada vez más hacia la producción de leche de vaca y es a principios de los cuarenta del siglo XX cuando comenzó y adquirió su rasgo característico. Se establece que el desarrollo de la industria lechera en la región inició con la instalación de la Compañía Nestlé en Lagos de Moreno hacia 1944, y a partir de esa fecha, la compañía se encargó de promover la producción del lácteo con el fin de garantizarse el abastecimiento de leche (Aguilar, 2003).
En la región de los Altos de Jalisco, básicamente se distinguen tres etapas de crecimiento y desarrollo de la agroindustria de lácteos. La primera etapa se ubica desde principios de los años cuarenta hasta finales de los años cincuenta del siglo XX. La primera etapa comenzó con el establecimiento de agroindustria Nestlé a inicios de los cuarenta del siglo XX, que fue controlando poco a poco la producción de leche de vaca hasta convertirse en uno de los principales compradores en la región (Robledo, 2015). La segunda etapa se caracteriza por el importante crecimiento y desarrollo de la cuenca lechera, este crecimiento y desarrollo se vio impulsado en parte por los diferentes apoyos oficiales desde los años cuarenta hasta finales de los ochenta del siglo XX, lo que motivó a nuevas empresas a instalarse en la región como los casos de Parmalat, Alpura, Sigma Alimentos, Sello Rojo y Lala (Robledo, 2015).
La tercera etapa inicia en la década de los noventa del siglo XX, con el establecimiento de novedosos criterios de calidad para producir leche, lo que paulatinamente fue transformando las condiciones de competencia y la interrelación entre los ganaderos (Aguilar, 2003). En los años noventa del siglo XX, con el propósito de mejorar la calidad de la leche, las empresas procesadoras de la región de los Altos de Jalisco junto con el apoyo del gobierno estatal y federal impulsaron el establecimiento de tanques de enfriamiento, individuales y colectivos en las propias comunidades de los productores. Además del control de la temperatura, la industria láctea de la región estableció otros criterios de calidad como un mínimo de grasa de 3 por ciento, ausencia de sedimentos y antibióticos, tiempo de reductasa, y ganado bajo control de brucelosis y tuberculosis (Cervantes, et al., 2001).
Paradójicamente, el esfuerzo realizado con el fin de mejorar la calidad de la mercancía producida, que a su vez propició un aumento de la productividad, finalmente se configuró en un problema debido al carácter estacional de la oferta de leche y un mercado relativamente estable. A pesar de que la oferta nacional de leche siempre había tenido un fuerte carácter estacional, sobre todo en zonas tropicales donde en época de lluvia la producción de leche aumenta notablemente, fue hasta inicios de los noventa el siglo XX cuando el incremento considerable en la oferta nacional de leche comenzó a ser un problema en la zona de los Altos de Jalisco debido al incremento de la productividad.
El problema derivó de que la demanda de leche de la agroindustria es más estable, sobre todo la que se dedica a la pasteurización, por lo que resultó sumamente problemático para el productor lechero de los Altos de Jalisco quien a final de cuenta no encontró compradores para su mercancía, o en el mejor de los casos, recibió un precio inferior por su leche, en ocasiones ese precio se encontró por debajo del costo de producción, descapitalizando a estos productores de leche (Cervantes, et al., 2001), dicho de otra manera, la sobreoferta de leche con respecto a la demanda del producto, determinó que el precio de la leche se desplomara, en detrimento del margen de ganancias de los productores.
Posteriormente, y ante la incertidumbre del productor de leche de los Altos de Jalisco por la falta de un precio de garantía en aquella época, y de una política nacional del gobierno que perjudicó a los productores, mediante la importación de productos lácteos subsidiados, algunos ganaderos de los Altos de Jalisco se organizaron en cooperativas como fue el caso de los Productores de Leche de Acatic (Prolea), con el objetivo de salir del castigado ciclo de la producción primaria y apostar por la industrialización de algunos derivados lácteos como: la crema, el yogurt o el queso, en lugar de sólo comercializar la leche como materia prima (portalechero, junio, 2010).
En la actualidad, los pequeños productores de leche de los Altos de Jalisco aún subsisten únicamente porque venden su mercancía a Liconsa (Romo, 2025). Liconsa destina anualmente 3,200 millones de pesos para adquirir la leche que ofertan los ganaderos de la entidad (Romo, 2025). A los ganaderos lecheros de los Altos de Jalisco, Liconsa les compra todos los días 800,000 litros de leche a 11.50 pesos por litro lo que da un promedio diario de 9.2 millones de pesos que, si se multiplican por 365 días del año, son 3,200 millones de pesos anuales (Romo, 2025). Sin embargo, se indica que los pequeños productores de los Altos de Jalisco permanecen en la actividad únicamente porque venden a Liconsa, pero si esta dependencia gubernamental no tiene el recurso para pagar cuatro pesos de subsidio, los ganaderos lecheros se verán en apremiante situación económica (Romo, 2025). Los ganaderos de los Altos de Jalisco se encuentran en una situación complicada, ya que la industria les compra el litro de leche a un precio de siete pesos; cifra que en ocasiones se encuentra por debajo del costo de producción de un litro de leche (Romo, 2025). De acuerdo con Productores de Leche de Acatic, el costo de producción de un litro de leche oscila entre nueve y diez pesos, pero la industria se los paga hasta en siete pesos (Romo, 2025).
:: CONCLUSIONES ::
El panorama hacia el futuro para los productores de leche se vislumbra con retos importantes como por la relativa escasez de agua en la región de la Comarca Lagunera. Sin embargo, la producción de leche en esta región es bajo un esquema de avanzada tecnología, en términos de infraestructura, equipos agrícolas, sistemas de ordeño, elaboración de raciones alimenticias científicas, conservación de forrajes, manejo sanitario de la glándula mamaria, gestión de datos y digitalización de la información. Además, la enorme empresa LALA presenta una fuerte concentración del capital, con pronunciada acumulación y reproducción de sus activos, posicionándose como una empresa poderosa desde el punto de vista económico y financiero. Para los productores de leche de la región de los Altos de Jalisco, uno de los retos a enfrentar son las épocas de sobreoferta de leche con respecto a una demanda agroindustrial relativamente estable lo que provoca caída de precios. Además, es fundamental el apoyo que reciben los pequeños productores de leche por parte de Liconsa, que les compra una cantidad importante de leche a precios por encima de los que paga la industria, permitiéndoles generar cierta rentabilidad y así permanecer en el mercado.
BIBLIOGRAFÍA.
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Artículo publicado en “Entorno Ganadero Octubre Noviembre 2025“













