Efecto de diferentes métodos de castración de lechones sobre la curva de crecimiento durante la etapa de 6 a 50 kg.

MVZ. Lauro Antonio Delgado Sánchez.
Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
[email protected]

García, V.A. López, R.M. Ortiz, R.R1.
Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

Pérez, S.R.E
Instituto de Investigaciones Agropecuarias y Forestales Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo

Introducción

La castración quirúrgica de los lechones es un procedimiento de manejo que en la actualidad, y en México, es una práctica tradicional y cuyo objetivo principal es la prevención del olor a verraco; mismo que puede ser percibido durante la preparación o la ingestión de carne proveniente de cerdos enteros (Albetis, 2009). Sin embargo, algunos grupos de consumidores (organizaciones protectoras de animales) cuestionan esta práctica desde el punto de vista del bienestar animal (Fabrega et al., 2011); ya que la castración quirúrgica (CQ ) sin anestesia, a pesar de que es un procedimiento rápido induce en el lechón cambios fisiológicos y de comportamiento indicativos de dolor, además existen riesgos de infección poscastración, lo que somete a un aumento de estrés al lechón castrado (Prunier et al., 2006).

Otras opciones que se pueden contemplar como alternativas a la CQ sin anestesia, tales como: CQ con anestesia, CQ con analgesia prolongada, CQ con anestesia y analgesia prolongada, inmunocastración, producción de animales enteros, sexaje de semen (Higuera, 2012). No obstante, las alternativas de CQ incrementan los costos de producción. La opción de la cría de machos enteros, además de eliminar el dolor asociado a la castración presenta ventajas respecto a la producción de machos castrados, como menores costos de producción, esto a consecuencia de una mejor eficiencia en la retención de nitrógeno y mejor conversión de los alimentos.

Efecto de diferentes métodos de castración de lechones metodos castracion lechones 2La inmunocastración consiste en inyectar una forma modificada de GnRH conjugada a una proteína para inducir la formación de anticuerpos frente a dicho factor e inhibir la secreción de LH y FSH, y reducir el comportamiento sexual durante las últimas semanas del engorde. No obstante, este procedimiento requiere de dos aplicaciones del producto, de esta forma, los animales mantienen hasta antes de la segunda inyección las ventajas de un macho entero: crecimiento rápido y mayor deposición de magro. A partir de la segunda administración, la androstenona y el escatol se metabolizan y desaparecen progresivamente del tejido graso del animal (Cronin et al., 2003).

Otros métodos alternativos a la CQ implican la aplicación de agentes químicos (formaldehido, ácido láctico, ácido acético y el gluconato de zinc neutralizado con arginina) que conllevan a la destrucción del tejido testicular (EFSA, 2004). Las ventajas de la castración química son: fácil de administrar, seguro para los animales y personal que los administra, económico, no produce hemorragia, pocos efectos secundarios y produce poco dolor. El gluconato de zinc neutralizado con arginina, sólo se ha utilizado en perros. No obstante, las evidencias señalan que este producto no suprime por completo la conducta sexual, ya que después del tratamiento continúa la síntesis y liberación de testosterona (ACC&D, 2010); hormona esencial en el crecimiento y desarrollo de los animales. Por lo que la aplicación de gluconato de zinc neutralizado en cerdos también podría ser una opción en la sustitución de la castración quirúrgica. Por ello, el objetivo de esta investigación fue evaluar los métodos castración química e inmunológica en lechones y su efecto sobre la velocidad de crecimiento durante las etapas de 6 a 20 y 20 a 50 kg.

Material y métodos

La presente investigación se realizó en el Sector Porcino de La Posta Zootécnica-Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia-UMSNH, la cual está ubicada en el municipio de Tarímbaro, Michoacán. México, a la altura del km. 9.5 de la carretera Morelia-Zinapécuaro (INEGI, 2000). Se utilizaron 40 lechones (Pietrain x Duroc x Landrace) con una edad promedio de 4 semanas y con un peso de 6.05±1.22 kg; mismos que fueron distribuidos aleatoriamente en 5 grupos: Grupo 1, o control (n=10), grupo al cual se le practicó castración quirúrgica (CQ), misma que se realizó en los lechones a los 7 días de edad. Grupo 2 (n=10) grupo al cual se le practicó castración inmunológica (CI) de acuerdo al protocolo descrito por Zoetis®; Grupo 3 (n=10), grupo al cual se le practicó castración química a base de gluconato de zinc neutralizado con arginina (CG0.2) a dosis de 0.2 ml inyectado directamente en testículo y de acuerdo con el protocolo de Esterilsol®; Grupo 4 (n=10) grupo al cual se le practicó castración química a base de gluconato de zinc neutralizado con arginina (CG0.3), a dosis de 0.3 ml inyectado directamente en testículo y de acuerdo con el protocolo de Esterilsol®.

En todos los grupos se midieron: consumo de alimento/ día, peso del lechón cada 7 días, ganancia de peso semanal/ lechón y se evaluó: peso vivo (PV), consumo de alimento semanal (CA), ganancia de peso semanal (GP) y conversión alimenticia (Cva) por etapa (6 a 20 y 20 a 50 kg). Con la información recabada se elaboró una base de datos para su análisis estadístico mediante la metodología de los modelos de efectos fijos, con mediciones repetidas y las diferencias entre grupos se obtuvieron mediante la metodología de medias ajustadas por mínimos cuadrados (LsMeans, siglas en inglés) (Herrera y Barreras, 2002).

Resultados

De acuerdo con los resultados obtenidos, se observó que durante la etapa de 5 a 20 kg los lechones castrados quirúrgicamente (CQ ) y químicamente, a dosis de 0.2 ml (CG0.2), presentaron un mejor desempeño en: peso final (25.77 y 24.9 kg, respectivamente), consumo de alimento (31.7 y 30.3 kg, respectivamente) y conversión alimenticia (2.2 y 2.0, respectivamente), ello en comparación con los inmunocastrados (CI) y cerdos castrados químicamente a dosis de 0.3 ml (CG0.3) (Cuadro 1).

Efecto de diferentes métodos de castración de lechones metodos castracion lechones 1

Con respecto a los resultados obtenidos durante la etapa 20 a 50 kg, se observó que los tratamientos CI y CG0.3 iniciaron esta etapa con pesos promedio de 22.3 y 20.0 kg, respectivamente; dichos pesos inciciales fueron menores (P< 0.05) que los promedios de peso inicial de los cerdos con castaración quirúrgica (CQ) y química a dosis de 0.2 (CG0.2). No obstante esta desventaja, los cerdos de los tratamientos CI y CG0.3 presentaron un peso final igual (P < 0.05) a los cerdos de los tratamientos CQ y CG0.2 (Cuadro 2).

Efecto de diferentes métodos de castración de lechones metodos castracion lechones 3

De acuerdo con el Cuadro 2, los cerdos del tratamiento CQ presentaron la mejor ganancia de peso (P< 0.05), en comparación al resto de los tratamientos evaluados. Sin embargo, este tratamiento presentó un mayor consumo de alimento (P< 0.05), y una mayor conversión alimenticia (P< 0.05): 73.1 kg y 2.6, respectivamente.

Discusión

En relación a la menor eficiencia productiva de los cerdos de los tratamientos CI y CG0.3 (etapa 5 a 20 kg), en lo que respecta específicamente a las variables de peso final, consumo de alimento y conversión alimenticia, posiblemente se debió, en el caso del tratamiento CI, a los efectos secundarios provocados por la reacción inmune del compuesto de GnRH modificado; que pudo provocar inflamación e incremento de la temperatura corporal, lo que afectó el consumo de alimento. Esto concuerda con Ungría (2000), quien establece que los coadyuvantes causan inflamación crónica severa en el lugar de la aplicación. Sin embargo en esta investigación no se observó inflamación crónica severa, sólo se apreció inflamación y ésta perduró por unos días (3 a 4 días). Además, los bajos rendimientos productivos encontrados en cerdos inmunocastrados también pudieron deberse a que el efecto positivo de la inmunocastración sólo se observa hasta la segunda aplicación, donde este tipo de cerdos se comporta como cerdos enteros y por lo cual presentan una mayor eficiencia alimenticia y una mayor tasa de crecimiento (Zamaratskaia, et al., 2008).

Para el caso del tratamiento CG0.3 su menor eficiencia posiblemente se debió a efectos secundarios, provocados por una mayor dosis; puesto que después de la aplicación del gluconato de zinc (dosis de 0.3 ml) los lechones presentaron una severa inflamación testicular durante 10 días, tiempo que coincide con el decremento del consumo de alimento. Estos efectos no se observaron para el caso del tratamiento CG0.2 lo que sugiere que esta dosis no deprime el consumo de alimento, la ganancia y el peso final de los cerdos.

Para el caso de gluconato de zinc; las evidencias en otras especies, como en Canis lupus familiaris, demuestran que este químico causa en algunos casos inflamación, dolor y malestar durante un lapso de tiempo de 3 a 7 días (ACC&D, 2010). Lo que concuerda con lo observado en esta investigación.

El mejor comportamiento productivo de los cerdos observado durante la etapa 5 a 20 kg fue con castración química (gluconato de zinc a dosis de 0.2 ml). Esto posiblemente se debió a que el gluconato de zinc tiene efecto sobre la testosterona y por lo tanto se comportaron como los cerdos CQ. Dunshea et al. (2001) determinaron que los machos castrados quirúrgica- mente tienen un mayor consumo de alimento y una mayor velocidad de crecimiento en comparación a los machos enteros.

En lo referente a los resultados obtenidos en la etapa 20 a 50 kg, los cerdos del tratamiento CQ presentaron una mayor ganancia de peso, mayor consumo de alimento y una mayor conversión alimenticia y sólo superados en estas últimas variables por los cerdos CI y CG0.2. Elwyn et al. (1991), señala que los cerdos castrados consumen un 12% más de alimento que los cerdos enteros a partir de los 20 kg. Fábrega et al. (2011), encontró una conversión alimenticia de 2.5 en cerdos inmunocastrados y de 2.7 en cerdos castrados, lo que concuerda con los resultados obtenidos.

La eficiencia productiva observada en los tratamiento CI y CG0.2 pudo deberse que los cerdos de ambos tratamientos se comportaron como machos enteros hasta antes de la segunda dosis para el caso de CI, periodo en el que el consumo diario de alimento es superior en los machos CQ en comparación con los inmunocastrados, reflejándose en una mejor conversión alimenticia: 2.5 y 2.7; para inmunocastrados y castrados quirúrgicamente, respectivamente (Fabrega, et al., 2011). En relación a CG0.2 se ha establecido (en perros) que el libido disminuye pero aún se producen pequeñas cantidades de testosterona (ACC&D, 2010), lo que podría haber ocasionado el mejor desempeño de los cerdos en comparación con los tratamientos CQ y CG0.3, en la etapa de 20 a 50 kg.

Conclusiones

• El método de inmunocastracion como alternativa y satisfacción de los grupos que bogan por el bienestar animal promueve la eficiencia en el comportamiento productivo de los cerdos, pero esto sólo se refleja después de la segunda aplicación.

• En relación al método de castración química (guconato de zinc en dosis de 0.2 ml) también satisface a los grupos que pugnan por el bienestar animal y provoca en los cerdos una mejora en las variables productivas de los cerdos en las etapas 5 a 20 y 20 a 50 kg.

• La castración quirúrgica supera a los métodos de inmunocastración y castración química en las variables de ganancia, y peso final, sin embargo su desventaja se centra en dos puntos: 1) este método de castración no encaja dentro de los ideales de bienestar animal y, 2) la conversión alimenticia es muy deficiente lo que puede redundar en el incremento de los costos de producción.

BIBLIOGRAFÍA

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Artículo publicado en Los Porcicultores y su entorno