Base para el análisis de fallas durante la incubación

MVZ. MC. Marco Antonio Juárez Estrada
Departamento de Producción Animal: Aves FMVZ-UNAM
[email protected]

El objetivo de la incubación artificial es lograr que un huevo fértil sea capaz de desarrollar un embrión que llegue exitosamente a término, sin embargo, dentro del proceso de incubación existen embriones que no nacen lo cual resulta en una eclosión deficiente del lote. Si la proporción de mortalidad embrionaria aumenta fuera de los parámetros que se consideran “normales” de acuerdo a las metas indicadas para el genotipo y edad de las aves reproductoras que se están manejando, o bien, está fuera de los parámetros calculados previamente en los registros históricos de la granja y de la planta de incubación; debe efectuarse un diagnóstico rápido, veraz y oportuno de la situación. Observar un porcentaje menor de natalidad se puede deber principalmente a dos causas: Baja de fertilidad en los huevos incubados o bien excesiva mortalidad de los embriones. La mortalidad embrionaria puede deberse a factores que tienen que ver con las hembras que los ovopositaron o con el proceso de la incubación. Este examen no debe limitarse únicamente a efectuar el ovoscopiado, debe involucrar adicionalmente el análisis individual de cada uno de los embriones que no llegaron a término, los resultados deben correlacionarse con el origen y el tratamiento que los huevos fértiles recibieron desde su ovoposición hasta el término de la incubación.

El Desarrollo Embrionario como Conocimiento-Base para Efectuar un Embriodiagnóstico Certero

Con la finalidad de determinar en qué situaciones el desarrollo embrionario (DE) se desvía hacia una alteración del mismo; primero, se requiere conocer e identificar el desarrollo morfológico y fisiológico normal de un embrión. Describir exactamente la edad del embrión a partir únicamente de una descripción morfológica puede conducir a cometer una gran serie de errores.

La velocidad del DE varía en función de varios factores involucrados en el mismo DE, dentro de los más importantes encontramos el origen del huevo (estirpe, edad y alimentación de la gallina reproductora), el almacenaje previo a la incubación y las condiciones de la incubación (T°, H.R., volteo, ventilación y duración de éste). El periodo más difícil de evaluar es durante los primeros días de la incubación, es importante que la persona que efectúe el embriodiagnóstico (EMDx) se encuentre familiarizada con el proceso de DE normal de la especie e incluso específicamente en la estirpe del ave donde se está efectuando el EMDx (Por ejemplo, existen diferencias en el tamaño de las estructuras embrionarias entre embriones de aves ligeras y embriones de aves de alta conformación del mismo género y especie: Gallus gallus domesticus)1,2. Algunos investigadores como Hamburger y Hamilton (1951)3 sistematizaron los 21 días de incubación en 45 diferentes estadios del DE, los cuales corresponden principalmente a la aparición de diversas estructuras morfológicas en un determinado momento desde el inicio de la incubación.

El proceso de fertilización que es una relación estrecha que se crea entre el óvulo y el espermatozoide ocurre posterior a la cópula, una proporción pequeña de los espermatozoides que penetraron a través de la pseudovagina del ave, permanecen primariamente en una serie de pequeños túbulos o pliegues que se encuentran adyacentes entre la unión de la pseudovagina y el útero, más tarde una proporción de aproximadamente 10% de éstos emigran diariamente hacia la parte superior del oviducto, hacia el infundíbulo, el trayecto lo efectúan en aproximadamente 10-12 minutos.

El primer aspecto de la fecundación es la unión entre los espermatozoides y la “membrana perivitelina interna” (MPVI) la cual es de origen proteico y rodea completamente al óvulo, para lograr penetrarla los espermatozoides liberan enzimas proteolíticas que producen pequeños huecos (0.02 mm de diámetro) sobre la superficie del óvulo, los huecos se concentran en un área de 2,5 mm de diámetro, adyacente al disco germinativo envuelto por la MPVI. Si en el disco germinativo existe material genético femenino ocurre la fertilización; es posible que muchos espermatozoides logren penetrar el óvulo (poliespermia), sin embargo, uno solo logra completar el proceso (singamia).

Posterior al proceso de singamia, el huevo o cigoto comienza a bajar a través del oviducto, cerca ya de la zona proximal del Magnum, inicia la formación de la “membrana perivitelina externa” (MPVE), cuya principal función es proteger la MPVI contra el ingreso de otros espermatozoides1,3. La MPVE que se encuentra formada principalmente por fibras proteicas funciona como una red o malla donde los espermatozoides quedan atrapados y mueren, de esta forma finaliza la relación estrecha entre espermatozoide y óvulo.

Con la finalidad de garantizar una adecuada fertilización se requiere que penetren al disco germinativo al menos 6 espermatozoides. Bajo condiciones de investigación utilizando tinciones específicas se han logrado caracterizar los huecos producidos en la MPVI, lo cual ha permitido distinguir entre huevos fértiles y los determinados como huevos claros. Después de la fertilización, el cigoto que es una entidad unicelular inicia una división de tipo meroblástica parcial (debido al gran tamaño del vitelo el cigoto no se puede dividir haciéndolo a la mitad del mismo), se ha determinado que durante una parte del periodo de estancia del huevo en el interior de la gallina (20 horas), el embrión muestra un DE a gástrula temprana; en el momento en que ocurre la ovoposición existen alrededor de 200,000 células estructuradas alrededor del nudo primitivo, una de las fases tardías de la gastrulación; si el huevo se enfría después de la ovoposición por debajo de los 21°C el desarrollo embrionario entra en una fase de latencia con una tasa de replicación mitótica sumamente lenta, lo cual se conoce como cero fisiológico1.

El embrión en esta etapa se encuentra en una fase muy delicada, situación soslayada muy frecuentemente en la práctica cotidiana, ya que el manejo del huevo durante esta etapa es realmente crítico y debe ponerse especial atención en el manejo del huevo ya que una manipulación incorrecta de éste ocasiona un incremento de mortalidad embrionaria durante el proceso temprano de incubación. Si al momento de la ovulación no existen presentes espermatozoides viables, o bien no ocurre la fertilización, el óvulo no es fertilizado y permanece estructuralmente como un blastodisco, sin embargo, si éste es fertilizado inicia una serie de divisiones celulares que a medida que éstas continúan se desarrollan en forma de varias capas de células que formarán el blastodermo, el cual se crea por medio de un proceso embriológico temprano conocido cómo blastulación y otro cronológicamente subsecuente conocido como gastrulación1.

A partir de las diferentes hojas germinales del blastodermo se formarán progresivamente acúmulos celulares diferenciados, aparatos y sistemas del futuro pollito. Posterior a la inducción del cero fisiológico durante el almacenamiento del huevo y después del periodo de atenuación de esta baja temperatura, el embrión reinicia su desarrollo después de 6 horas de haber sido colocado en la máquina incubadora; a las 18 horas de incubación la línea primitiva ya se encuentra completamente formada y al continuar la expansión del epiblasto el número de células aumenta y éstas se desplazan en sentido medio caudal provocando una elongación de la línea primitiva, el extremo craneal se ensancha ligeramente y da paso al nudo primitivo.

Las células que han alcanzado el tercio craneal de la línea primitiva continúan su emigración para formar el mesodermo, pero ya no son reemplazadas por nuevas células3. Este mecanismo determina que la línea primitiva comience a acortarse y el nudo primitivo progresivamente se va caudalizando, durante la fase del acortamiento, las células del nudo primitivo o contiguas a él, se van depositando en la línea media debajo del epiblasto para formar la notocorda y el mesodermo paraxil.

La línea primitiva sufre una regresión caudalmente, dejando la porción craneal de la notocorda y una pequeña población de mesodermo precordal en la línea media; entonces el ectodermo que recubre a la notocorda se engrosa para formar la placa neural o repliegue cefálico; lo cual constituye un esbozo de la espina dorsal y el cerebro del futuro pollito. Pasadas las 20 horas a partir de la colocación del huevo en la incubadora se crean las somitas, que serán parte constituyente del esqueleto3.

En las aves domésticas (Gallus gallus), la gastrulación comienza de 24 a 30 horas después de la fecundación, aproximadamente unas 6 horas después de la ovoposición; la línea primitiva muestra su máxima longitud a las 18 horas de incubación, ésta desaparece a las 60 horas. Se ha determinado que el mejor momento para evaluar el DE se da entre las 24 y 56 horas de incubación enumerando completamente las sometas presentes3. Entre las 24 y 40 horas de DE, se pueden percibir estructuras primigenias de los futuros órganos, por ejemplo, después de las 42 horas de DE, el cerebro ya se encuentra completamente diferenciado, el corazón está presente y aunque al principio aún no conduce sangre para irrigar al embrión, éste comienza a latir hasta 40 latidos por minuto, posteriormente inicia la circulación de nutrientes y sangre entre vitelo y embrión.

Durante este mismo periodo se forman los anexos embrionarios, los cuales aseguran una óptima nutrición para el embrión, lo protegen y funcionan como órganos primarios de respiración. La vesícula vitelina es la principal estructura involucrada en la nutrición del embrión funcionando como un puente entre el embrión y el vítelo. El amnios se encuentra en contacto directo con el embrión protegiéndolo del medio que lo rodea más allá de las estructuras primarias. El corion y el alantoides, se fraccionan y se unen entre el día 6 y 7 de DE, en esta fecha cubren por completo la membrana albuminífera por la parte interna de ésta y se convierten en el órgano respiratorio más importante del embrión hasta el día 18.5 de DE, cuando el embrión rompe la membrana albuminífera o testácea interna e ingresa a la cámara de aire para respirar por primera vez a través de sus pulmones1.

A partir del día 14 DE el embrión se encuentra completamente formado y tiene su apariencia definitiva, sin embargo, puede dar pauta a confusiones, por lo cual entre el día 14 y 18 DE es recomendable medir la longitud de los dedos y el pico, y comparar las medidas con un estándar previamente determinado bajo condiciones de DE normal1,3. Durante el proceso de la incubación la mortalidad embrionaria no se presenta de forma aleatoria8, por lo cual independientemente de que los parámetros de incubación sean un éxito o un fracaso, la mortalidad embrionaria se presenta en una misma proporción en periodos bien definidos, por lo cual los momentos de mayor probabilidad de muerte embrionaria se conocen como periodos críticos y ocurren alrededor de cinco puntos precisos del DE:

1.- El primer día (fragilidad del blastodermo). 2.- Segundo-tercer día (inicio de respiración alantoidea) 3.- Del sexto al séptimo día (estado fraccionario de la membrana corio-alantoidea). 4.- El decimo noveno día (cambio de respiración corioalantoidea a pulmonar). 5.- Vigésimo primer día (esfuerzo energético de eclosión y nacimiento)1.

Mortalidad Temprana, Media y Tardía, Proporcionalidad del Fracaso en el Desarrollo Embrionario

Al término de la incubación, si el huevo no se encuentra picado se le clasifica como infértil, sin embargo, esto es un error. La mortalidad durante los primeros días de DE (1-5 DE) muestra una alta probabilidad5, si se determina mortalidad embrionaria temprana, se requiere verificar el tipo de estructura presente. La línea primitiva y el desarrollo de la red de vasos sanguíneos (vasculosa) son dos de los eventos más importantes durante la primera parte de este periodo, al final del mismo, la desaparición de la membrana vitelina y la finalización de la vesícula vitelina hacen que las estructuras embrionarias sean muy sensibles a cualquier tipo de golpe o vibración.

Las causas que matan al embrión en esta etapa se relacionan directamente con el mal manejo del huevo embrionado, transporte abrupto, tremor y vibraciones en el vehículo de traslado, almacenaje con temperatura o humedad relativa inapropiadas, temperatura de preincubación mal seleccionada, exceso de peso sobre los huevos incubables durante su almacenaje en el cuarto frío, desinfección severa o fumigación después de 12 horas de la ovoposición; algunos investigadores mencionan que durante este periodo se alcanza hasta el 30% de la mortalidad total observada durante todo el proceso de la incubación1,2,4.

Del día 5 al 17 DE ocurren cambios importantes, por ejemplo, al día 13 DE el riñón definitivo funciona completamente, sin embargo, las causas de mortalidad deben remitirse a la nutrición de las aves reproductoras, deficiencia o exceso de temperatura o humedad durante la incubación, huevos colocados con el polo agudo hacia arriba, volteo inadecuado o bien infecciones bacterianas; se ha estimado que la mortalidad durante esta etapa llega a ser de hasta el 20% del total de las muertes embrionarias.

El periodo de mayor riesgo para el embrión es cuando se produce el cambio de respiración corioalantoidea a pulmonar, donde independientemente a si los resultados de incubación son exitosos o deficientes, éste es el momento en que se presenta hasta el 50% de las muertes embrionarias. Cuando el embrión deja de respirar a través de la membrana corioalantoidea para comenzar a hacerlo por medio de los pulmones dilata hasta 6 horas, de no llegar a concretarse este proceso se produce la muerte embrionaria por asfixia5. La casuística de esta falla es variable y va desde las condiciones ambientales inadecuadas al momento de la transferencia de la incubadora a la nacedora, desinfección inadecuada, falta de oxígeno, humedad o temperaturas incorrectas, posición errónea. La mortalidad inicial o precoz (previa a la incubación) llega a representar hasta el 60% de la mortalidad total, su reducción es un reto, son varios factores los involucrados en este proceso.

Previo a implementar las prácticas óptimas del manejo del huevo fértil y el proceso óptimo de incubación con la finalidad de reducir el porcentaje de embriones muertos, es necesario definir tres conceptos básicos: fertilidad, incubabilidad y natalidad. La fertilidad se refiere al número de huevos embrionados con relación al número total de huevos colocados inicialmente en la incubadora, una vez desechados los huevos claros después del primer ovoscopiado al día 14 DE; la fertilidad muestra el grado exitoso de unión de un espermatozoide y el óvulo:

(N° de huevos fértiles ÷ N° de huevos colocados)*
100= % Fertilidad.

Una baja fertilidad es atribuible sólo a las aves reproductoras. Por otra parte, la incubabilidad se relaciona con el éxito en la incubación, es decir la capacidad que muestra el huevo incubado para lograr eclosionar un pollito viable. Mientras que la natalidad es un valor que determina el total de pollitos eclosionados a partir del total de huevos incubados, su cálculo contribuye a determinar la relación entre fertilidad e incubabilidad y su información es útil para optimizar una obtención de mayores valores para estas dos variables, cualquier factor que los afecte de forma unidireccional impactará en este parámetro, se calcula de la siguiente forma:

(N° Total de nacidos÷ N° de huevos incubados)
x 100= Porcentaje de nacidos del total de huevos incubados (natalidad).

Debido a que las incubadoras no tienen ningún tipo de influencia sobre la fertilidad, es importante considerar los pollitos nacidos a partir de los huevos fértiles. Sin embargo, el nacimiento de los huevos fértiles toma en consideración la fertilidad de la parvada, así como la tasa neta de incubabilidad; la cual es:

(N° Total de pollitos nacidos ÷N° de huevos fértiles)
x 100= % de nacidos de huevos fértiles (incurabilidad).

Por ejemplo:

(864 Nacidos÷ 960 Fértiles)* 100= 90% Nacidos de huevos fértiles.

El ejemplo del Cuadro 3, aclara los valores calculados de nacidos de fértiles (incurabilidad).

Aun cuando la incubadora B tiene el más bajo porcentaje de nacidos, esta incubadora muestra el mayor porcentaje de nacidos a partir de huevos fértiles (incubabilidad), esto es porque el porcentaje de nacimientos estuvo limitado por la fertilidad y no por la eficiencia que tuvo la planta de incubación para hacer eclosionar efectivamente los huevos incubados, adicionalmente, la incubadora B muestra el mejor rendimiento al proporcionar una mejor calidad de los pollitos.

En términos generales se menciona que al pico de producción las parvadas de aves reproductoras deben alcanzar al menos el 95.5% de fertilidad y el 94% de nacidos a partir de huevos fértiles (incubabilidad). Los estándares porcentuales de fertilidad y nacimientos se encuentran determinados principalmente por la edad de las hembras reproductoras6.

Los beneficios de registrar adecuadamente los pollitos nacidos del total de huevos fértiles incubados son:

1.- Separa la fertilidad (Reproductoras) de los posibles problemas de incubabilidad. 2. Permite enfocar en el problema real. 3. Es más rápido llegar a un diagnóstico de lo que está sucediendo durante un problema real.

Factores que Influyen sobre una Incubabilidad Optima.

GENÉTICO: Las estirpes actuales tienen una producción de huevos fértiles que muestran gran variabilidad en las principales características que involucran una incubación óptima, como son el tamaño del huevo y la calidad del cascarón; esto se debe a los diferentes objetivos planteados para la selección y mejora genética de las aves con diferentes finalidades zootécnicas; lo cual contribuye a la diferencia en los resultados encontrados en la literatura especializada en lo relativo a parámetros como incubabilidad, fertilidad y natalidad, o bien el peso de los pollitos al nacimiento.

INTERACCIÓN GENOTIPO-AMBIENTE: Se ha observado que la altitud sobre el nivel del mar tiene la capacidad de influir sobre la capacidad de adaptación que muestran las aves a una gran altura modificando la cantidad de poros y el grosor que muestra el cascarón de los huevos ovopositados, esto con la finalidad de efectuar una óptima incubación, aun cuando ésta se realiza a grandes alturas sobre el nivel el mar6,7.

AMBIENTE: Adicionalmente se deben considerar los diferentes requerimientos ambientales durante el proceso de incubación para las distintas especies de aves; esto de acuerdo a la disminución de temperatura requerida durante el último tercio de incubación en las estirpes de alta conformación; de acuerdo con las investigaciones efectuadas por Tzschentke8, quien plantea la reducción progresiva de temperatura de incubación con la finalidad de evitar un sobrecalentamiento de los embriones principalmente en la última etapa de incubación.

PESO DEL HUEVO: El peso del huevo apto para la incubación muestra un rango de 52 a 70 g, el peso es afectado principalmente por la edad, tamaño, peso, estirpe y tipo de alimentación del ave reproductora al momento de la ovoposición. El peso y tamaño del huevo determinan directamente el peso del pollito al nacer (el peso del pollito corresponde al 70% del peso del huevo); éste es un aspecto relevante para la vitalidad del pollito recién nacido, si se incuban huevos de un gran tamaño sin considerar requerimientos particulares de incubación, se pueden producir pollitos edematosos y con nacimiento atrasado, debido principalmente a una deficiencia en temperatura y adecuado intercambio gaseoso. Por otra parte, los huevos pequeños producen pollitos pequeños y débiles al nacimiento, debido a un menor contenido de nutrientes del huevo, la mayor parte de las veces por provenir de aves reproductoras muy jóvenes.

CALIDAD DEL CASCARÓN: El grosor varía entre 0.30 y 0.34 mm, el grosor, número y diámetro de los poros afectan la conductancia del cascarón lo cual determina una mayor o menor pérdida de agua durante el proceso de incubación7. Deben descartarse los huevos con anormalidades en el cascarón, con fisuras, rotos, acinturados, delgados, con precipitaciones calcáreas, sucios.

ESTATUS DE SALUD DE LAS AVES REPRODUCTORAS: La presencia de agentes infecciosos a lo largo de todo el oviducto y la cloaca pueden favorecer la contaminación de los huevos, lo que ocasiona frecuentemente baja tasa de incubabilidad, elevada mortalidad embrionaria y menor peso de los pollitos al nacimiento. Los microorganismos más frecuentemente encontrados son: Escherichia coli, Pseudomona aureginosa, Enterobacter spp, Proteus mirabilis y Salmonella spp. Cualquier proceso patológico que provoque alteraciones metabólicas importantes y disminución en la absorción de los nutrientes de la dieta, puede ocasionar alteraciones en el desarrollo embrionario. Se debe vigilar especialmente la presencia de parásitos internos (protozoarios, nemátodos, tremátodos), ya que estos son responsables de una menor disponibilidad y absorción de nutrientes a nivel intestinal y por lo tanto reducen la disponibilidad de éstos para el embrión.

ALIMENTACIÓN DE LAS AVES REPRODUCTORAS: El huevo debe contener todos los nutrientes requeridos por el embrión durante la incubación. La alimentación de la hembra afecta la calidad del contenido y el tamaño del huevo, por lo cual es el principal factor que influye sobre la viabilidad y el peso del pollito al nacer. Es importante mantener una dieta equilibrada durante toda la época de reproducción, se debe evitar cualquier tipo de carencia vitamínica y mineral. Determinadas avitaminosis (Riboflavina, vitamina E) y carencias minerales (Ca, P, K, Na, Se) pueden ocasionar alteraciones morfológicas y fisiológicas en el embrión.

EDAD DE LOS REPRODUCTORES: Si bien el tamaño y peso de la gallina reproductora pesada es importante, ya que muestra una correlación directa con el grado de infertilidad de forma proporcional a si el peso del ave se encuentra por abajo o por arriba del peso estándar a determinada edad del proceso reproductivo; el macho es el causante de un gran porcentaje de los problemas de fertilidad de la parvada, los cuales están correlacionados principalmente con su peso, su edad, tipo de alimentación y la densidad de hembras por macho; usualmente por arriba de las 40 semanas de edad los machos tienden a mostrar una caída en su actividad física y consecuentemente la fertilidad del lote disminuye.

ESTRÉS: Cualquier situación inesperada que padezcan las aves durante la época de reproducción, va a ocasionar una disminución en la fertilidad y el porcentaje de producción, por lo que debe evitarse cualquier tipo de manejo inusual durante la etapa de reproducción, aplicar un calendario de vacunación diseñado para lograr una mayor protección con un bajo impacto de las reacciones secundarias durante esta etapa.

MANEJO DEL HUEVO FÉRTIL: Durante todo el proceso de manipulación el huevo fértil requiere una excelente higienización, es recomendable fumigarlo o desinfectarlo antes de 12 horas después de su ovoposición. La primer etapa de manejo involucra todas las operaciones desde la recolección del huevo hasta su colocación en la máquina de incubación, la segunda es el manejo del huevo dentro de la maquina incubadora y nacedora hasta la eclosión de los pollitos. Inmediatamente después de ovopositado el huevo, es el momento apropiado para detener temporalmente el crecimiento embrionario lo cual se hace al disminuir progresivamente la temperatura interior por abajo de los 22.9°C (cero fisiológico), lo cual se obtiene con una temperatura ambiental de 17 a 18°C; sin dejar en ningún momento que ésta suba abrupta o de forma intermitente por arriba de los 20- 22°C; ya que el embrión continuará su desarrollo provocando un debilitamiento y menor vitalidad.

El desarrollo embrionario no puede considerarse como un evento aislado de las condiciones ambientales que rodean al huevo previo a su incubación y a lo largo de ésta. Los cambios bioquímicos, morfológicos y fisiológicos que tienen lugar en el huevo durante la incubación se presentan de forma cronológica y ordenada de acuerdo al régimen de expresión genómica del embrión (proteomica). Estos cambios se producen, normalmente bajo niveles específicos de temperatura, humedad, movimiento, composición gaseosa y presión barométrica de los gases dentro y fuera del huevo (O2 y CO2). Al mismo tiempo que avanza el proceso incubatorio, el huevo incubado es capaz de ajustar y modificar el medio que lo rodea al emitir gases como el CO2, vapor de agua y calor6,7,8.

El régimen de incubación determina por lo tanto el medio externo donde se efectúa el desarrollo embrionario, el régimen es el conjunto de factores físicos como temperatura, humedad, ventilación y volteo de los huevos. De todos ellos la temperatura es uno de los factores de mayor importancia, ya que pequeñas variaciones en sus valores pueden resultar letales7, al mismo tiempo su interrelación con el resto de los factores es muy importante, por lo cual previo a la incubación y durante ésta se deben determinar los niveles de todos los componentes físicos en todo momento, lo cual debe mostrar una correlación de éxito para cada lote de incubación en particular, se deben considerar variables como peso, tamaño, grosor del cascarón y número de poros, además de las condiciones del aire a diferentes alturas sobre el nivel del mar donde se decida efectuar el proceso de incubación.

Los lotes de huevo para incubar son únicos, deben crearse registros históricos del manejo más apropiado para cada uno de ellos, tanto en tiempo y condiciones ambientales de recolección y almacenamiento como en condiciones ambientales de incubación, es evidente que los requerimientos de temperatura y humedad para huevos de reproductoras pesadas de 28 semanas son diferentes a las mismas reproductoras de 55 semanas de edad, es importante considerar la implementación de la incubación uniétapica, la cual debe contemplar valores ambientales únicos para lotes de incubación únicos .

*Escrito elaborado dentro de la línea propuesta en el proyecto PAPIIT IN 220909-3; auspiciado por la D.G.A.P.A.-U.N.A.M.

REFERENCIAS

1. JUÁREZ MA. Apuntes de Producción Avícola: Zootecnia de las Aves Domésticas. Semestre 2009-II. Cd. Universitaria, Coyoacán, México, D.F.: Departamento de Producción Animal: Aves. F.M.V.Z.-U.N.A.M. Agosto 2008: 241 pp.

2. SALLÉS CJ, PARÁS A, MARQUÉS H, GARNER MM. Cause of embryonic mortality in an aviary. 72 cases (2000-2004). European Association of Zoo- and Wildlife Veterinarians (EAZWV) 6th scientific meeting, may 24-28 -2006. Budapest, Hungary.

3. HAMBURGER V, HAMILTON HL. A series of normal stages in the development of the chick embryo. Lillie ́s Development of the Chick, Suppl 1951;49-92.

4. VÁZQUEZ JL, PRADO OF, GARCÍA LJ, Y JUÁREZ MA. Efecto de la edad de la reproductora sobre la incubabilidad y tiempo de nacimiento del pollo de engorda. Av en Inv Agrop 2006;10(1):21- 28.

5. KUURMAN WW, BAILEY BA, KOOPS WJ, GROSSMAN M. A model for failure of a chicken embryo to survive incubation. Poult Sci 2003; 82:214-222.

6. AR A. Gas exchange of the avian embryo at altitude – The half- empty glass. Funktionsanalyse biologischer Systeme 1993; 23: 339-350.

7. CAREY C. Adaptation of the avian egg to high altitude. Amer Zool 1980;20:449-459. TZSCHENTKE B. Attainment of thermoregulation as affected by environmental factors. Poult Sci 2007;86:1025-1036.

Artículo publicado Los Avicultores y su Entorno