Redacción BM Editores.
La Secretaría de Relaciones Exteriores fue sede de la conmemoración del 80° aniversario de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y del Día Mundial de la Alimentación, en un encuentro de alto nivel que reunió a autoridades federales, cuerpo diplomático, agencias de Naciones Unidas y productores rurales.
El evento fue encabezado por el subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Enrique Ochoa, y la representante de la FAO en México, Lina Pohl.
La conmemoración se enmarca en el lema de este año, “Mano de la mano por unos alimentos y un futuro mejores”, que llama a la cooperación transfronteriza, intersectorial e intergeneracional frente a desafíos como la inseguridad alimentaria que afecta a más de 673 millones de personas en el mundo, el aumento de la obesidad y la vulnerabilidad de las cadenas de suministro ante crisis climáticas y económicas.
Desde su fundación en 1945, la FAO formalizó en 1977, la apertura de su Oficina de Representación en el país, como parte de la estrategia de descentralización de la Organización. Desde entonces, ha trabajado estrechamente con las instituciones nacionales para impulsar sistemas agroalimentarios más sostenibles.
Actualmente, la FAO impulsa en México proyectos de alcance nacional en agricultura sostenible, sistemas alimentarios tradicionales, protección de la biodiversidad, restauración de ecosistemas y políticas de coherencia para una ganadería libre de deforestación, reafirmando el compromiso de avanzar hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La representante de la FAO en México, Lina Pohl, subrayó que esta conmemoración refleja una historia de cooperación profunda entre la Organización y el país.
“Conmemoramos 80 años de la FAO y el Día Mundial de la Alimentación en un momento decisivo para la humanidad. México nos inspira: protege su maíz nativo y amplía sus áreas de conservación. Ese es el futuro que queremos construir juntos: un país con mejor producción, mejor nutrición, mejor ambiente y una vida mejor, donde nadie se quede atrás y donde la cooperación siga siendo el camino para transformar nuestros sistemas agroalimentarios”, señaló.
En su oportunidad, el subsecretario de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos, Enrique Javier Ochoa, destacó que la seguridad alimentaria debe ser una prioridad internacional, por lo que dijo, “se requiere un compromiso firme para invertir en cadenas de valor justas que garanticen condiciones dignas para los productores y un acceso equitativo para los consumidores”.
Asimismo, enfatizó que, “es imperativo que los pueblos indígenas, custodios de conocimientos ancestrales, ocupen un lugar central en la toma de decisiones. Su participación no es sólo un acto de justicia, sino también una estrategia inteligente para construir sistemas alimentarios más robustos y adaptativos”.
El programa incluyó un panel con productores beneficiarios de proyectos de la FAO, quienes compartieron experiencias sobre cómo la cooperación internacional ha fortalecido sus comunidades, seguido de la participación de la artista Betsabeé Romero. Su instalación “El maíz es nuestra plomada” ocupará un espacio protagónico en la colección permanente del nuevo Museo de la FAO en Roma, Italia, proyectando la cultura del maíz como brújula y eje de la seguridad alimentaria de México y América.
También se presentó un video conmemorativo sobre la huella de la FAO en México, que sintetiza ocho décadas de trabajo conjunto entre el Gobierno y la Organización en favor del desarrollo rural sostenible, la nutrición y la protección del medio ambiente.
Con esta conmemoración, la FAO reafirma su misión de acompañar a México bajo los cuatro ejes de su Marco Estratégico: mejor producción, mejor nutrición, mejor medio ambiente y una vida mejor, en estrecha colaboración con el Gobierno de México y el Sistema de Naciones Unidas en el país, convencida de que las acciones que se tomen hoy son la base para un futuro más inclusivo, resiliente y sostenible.









