Redacción BM Editores.
Las micotoxinas contenidas en la alimentación de las vacas, son una amenaza real y subestimada en la ganadería lechera moderna; además, los efectos negativos afectan tanto la productividad como la salud animal y la seguridad alimentaria, señaló el Dr. Felipe Penagos Tabares, investigador asociado de la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad de Antioquia, Colombia.
Al ofrecer una ponencia sobre las “micotoxinas en dietas de ganado lechero: una amenaza oculta con implicaciones en el rendimiento y la salud animal”, señaló que el monitoreo, la prevención y el uso de estrategias integrales de mitigación son esenciales para proteger el rendimiento y la salud del hato lechero mexicano.
Expresó que la actualización constante y la colaboración con laboratorios especializados son fundamentales para la gestión efectiva del riesgo, adicionalmente, la prevención y las buenas prácticas agrícolas, y de alimentación y monitoreo son esenciales para prevenir este tipo de problemas.
Explicó de manera sencilla qué son las micotoxinas, respondiendo que son metabolitos secundarios tóxicos producidos por hongos, comúnmente conocidos como mohos, que se presentan, principalmente en diversos tipos de alimentos, como son el forraje y granos.
Este tipo de micotoxinas se encuentran principalmente en las actividades agrícolas, en la producción de los granos, en la cosecha o en el mal manejo en el almacenaje, por lo que generan fuertes pérdidas económicas.
En el caso de las micotoxinas en campo, dijo que las más comunes son: fusarium spp, tricotecenos, claviceps spp, alcaloide del cornezuelo de centeno; en el almacenamiento, aspergillus spp, ocratoxinas y penicillum spp.
Comentó que si en todos los procesos mal manejados en los alimentos, y dijo que se puede generar un “coctel de micotoxinas”, desde las labores en campo, recolección del grano o de otros subproductos al aíre libre, contaminación durante el proceso del traslado al almacén, “se generan varios tipos de micotoxinas, los cuales afectan fuertemente a los animales cuando los consumen”, añadió.
Durante su ponencia señaló que las micotoxinas y metabolitos fúngicos potencialmente tóxicos fueron descubiertos recientemente y tienen efectos sinérgicos y poco estudiados; sin embargo, el paradigma ha cambiado de estudiarlas de manera individual a analizar las mezclas complejas y sus efectos en la salud y el rendimiento animal.









