Fernández-Novo
Bovitecnia, Consultoría Veterinaria

Sergio Santos López Bovitecnia,
Consultoría Veterinaria.
Departamento de Producción Animal, Facultad de Veterinaria,
Universidad Complutense de Madrid (UCM).

El término bioseguridad se refiere, en sentido amplio, al conjunto de medidas, tanto de infraestructura como de prácticas de manejo, puestas en marcha con el fin de evitar o reducir el riesgo de entrada de enfermedades infecto-contagiosas y parasitarias, y su posterior difusión dentro de una explotación o hacia otras explotaciones ganaderas (Fuente: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación).

Podemos diferenciar dos tipos de bioseguridad:

  • Bioseguridad interna: El establecimiento de medidas que
    impidan la difusión de enfermedades dentro de una explotación
  • Bioseguridad externa: El establecimiento de medidas que
    impidan la entrada/salida de enfermedades en/de una explotación.

BIOSEGURIDAD INTERNA

Las medidas para conseguirla están encaminadas a evitar la transmisión de patógenos dentro de una explotación. Los pilares principales que debemos tener en cuenta a la hora de implantar buenos programas y medidas de bioseguridad interna son:

BIOSEGURIDAD INTERNA

Las medidas para conseguirla están encaminadas a evitar la transmisión de patógenos dentro de una explotación. Los pilares principales que debemos tener en cuenta a la hora de implantar buenos programas y medidas de bioseguridad interna son:

Diseño de instalaciones

  • Flujo de animales: Tenemos que evitar contacto entre lotes, para ello la explotación tiene que estar bien dimensionada. Trabajamos así con un sistema todo dentro-todo fuera.
  • Lazareto: llevar los animales enfermos a una sala o corral independiente de los demás y evitar posibles contactos entre animales y entre el personal que trabaje aquí y con el resto de animales
  • Presencia de vados o alfombras con desinfectantes a la entrada de las salas.

Diseño adecuado de la ventilación.

Distribución y movimientos del personal. Si la granja es suficientemente grande, cada empleado deberá encargarse de una etapa productiva o bien de una nave, dentro de la cual siempre deberá comenzar a trabajar por los animales más jóvenes y terminar por los más mayores, pues se entiende que tienen una inmunidad más desarrollada. En caso de cambiar de nave o de etapa productiva, se recomienda limpieza de ropa y desinfección de botas y utensilios. Siempre se debe dejar el lazareto como última zona de atención.

Distribución de material

Tenemos que tener un material propio para cada grupo, y en caso de compartirlo hay que realizar buena limpieza y desinfección y emplearlo primero en etapas productivas jóvenes, luego en adultos y finalmente en lazareto. Al terminar, correcta limpieza y desinfección.

Limpieza y desinfección:

Desinfección terminal: Se realiza cuando un lote termina su ciclo en la granja, ya sea para ir a otra granja donde complete la fase productiva o bien a matadero. Aquí debemos retirar la cama, restos de comida, etc., una vez que hemos retirado todo hay que desmontar todos los elementos desmontables (comederos, bebederos…) y comenzar la fase de limpieza que se debe hacer con detergentes, agua a presión, etc. Una vez lavada la sala tenemos que desinfectar las tuberías y conducciones de agua, así como los bebederos. Finalmente se desinfecta y se espera el tiempo necesario para que todo lo aplicado surta los efectos oportunos. Desinfección continua: Medidas de limpieza y desinfección periódicas que se van haciendo cuando no hay un sistema de todo dentro, todo fuera en una nave o corral. Control de purines y desechos: Se debe realizar un registro de todos los desechos de todas las índoles en cada explotación, además de implantar correctas medidas de eliminación de residuos y purines.

Control de plagas:

Desratización: Las plagas más habituales son las de roedores y después las de insectos. Los roedores son un riesgo muy importante porque portan muchos patógenos diferentes. Podemos tener dos tipos de ratones, o ratas o ratones, el riesgo de uno u otro es diferente. Los ratones suelen quedarse en la explotación, afectando a la bioseguridad interna, por el contrario las ratas pueden andar varios kilómetros afectando a otras explotaciones próximas, afecta a la bioseguridad externa, por lo que son un riesgo mayor. En las explotaciones además hay pérdidas económicas por sus actuaciones, no solo pérdidas sanitarias. Cuando hay mucha carga se ven huellas, heces, y cuando hay mucha más carga vemos daños causados por el roído, y las madrigueras.

I. MEDIDAS DE CONTROL:

  1. Higiene adecuada.
  2. Instalaciones a prueba de roedores

II. MEDIDAS PARA REDUCIR SU POBLACIÓN:

  1. Trampas.
  2. Predadores naturales.
  3. Cebos

Desinsectación: La presencia elevada de insectos suele deberse a que son atraídos por la humedad y por los olores. La presencia de orines y purines favorece que se completen los ciclos biológicos, pudiendo en 10-15 días acabar con los ciclos y ver la explotación muy infectada y descontrolada. Presentan un riesgo de transmisión de enfermedades muy importante.

I. MEDIDAS PREVENTIVAS: evitar el acceso a las instalaciones y evitar la presencia de zonas que favorezcan su desarrollo. Se pueden aplicar programas de desinsectación sobre animales y sobre las instalaciones. Es muy variable en función del insecto predominante, la zona y el manejo de los animales.

Control de agua y pienso:

Pueden ser también fuentes importantes de contagio, pues afectan a un número elevado de animales o a toda la explotación, en función del manejo que haya de aguas y piensos. En caso de usar agua de suministro público, se recomienda hacer chequeos periódicos para evaluar posibles contaminaciones internas, así como limpiar y revisar bebederos frecuentemente. Si el uso es de pozos y zonas naturales, sí que debe haber un control más continuado y estricto.

En relación al pienso, si en la totalidad se compra a molinos o industria alimenticia, ellos tienen controles de APPCC y calidad muy estrictos, pues no deberían suponer riesgos importantes. Se recomienda vigilar el transporte, almacenamiento y distribución de esos alimentos en la explotación, pues aquí sí puede haber contaminaciones y afectar a la bioseguridad de la explotación. En caso de cultivo y elaboración propias, se recomienda la implantación de sistemas APPCC y de calidad similares a los de la industria alimentaria para certificar la calidad y seguridad de los piensos en todas las etapas productivas.

BIOSEGURIDAD EXTERNA

Sus medidas están encaminadas a evitar la entrada de patógenos a una explotación. Los aspectos clave que hay que recordar a la hora de implantar buenos programas y medidas de bioseguridad externa son:

Localización de la granja:

Es un factor fundamental, estar localizada lejos de otras explotaciones reduce las posibles infecciones por otros patógenos aéreos, por ejemplo. A veces se busca no solo que estén alejadas de otras de su misma especie, sino además de otras especies. Es muy importante para mantener el estatus sanitario.

Antes de realizar la inversión en la explotación, se recomienda realizar una valoración del grado de aislamiento basándose en diferentes parámetros como: localización, presencia y distancia a núcleos urbanos, existencia de carreteras próximas y tránsito, distancia a otras granjas, distancia a mataderos, evaluación geográfica de la granja, evaluación climática de la zona, presencia/ausencia de vallado, etc.

Entrada de animales:

Tipo de granja: Abierta (la mayoría, introducimos animales desde el exterior) o cerrada (están aisla
que das del exterior, no introducimos animales de otras, la reproducción viene de inseminación, compra de semen…). Las abiertas tienen menor riesgo sanitario, pues no hay contacto con el exterior, por tanto es menor el contacto con agentes infecciosos. Las granjas que funcionan con lotes también son poblaciones cerradas, porque entran y salen todas a la vez

Reposición: Limitar y controlar el número de entradas. Es importante realizar chequeos previos a la entrada y periodo de cuarentena.

Cuarentena:

  1. Localización: Después de comprar estos animales tenemos que someterles a un periodo de cuarentena, que se hace en una nave específica, debe localizarse en otro sitio distinto a la explotación, si no puede hacerse esto por lo menos debe hacerse en una nave independiente dentro de la explotación. Si tampoco es posible dentro de la nave, pero en una sala aislada de los otros animales.
  2. Duración del periodo de aislamiento: normalmente 4 semanas.
  3. Diseño ideal: debe hacerse en 2 unidades, una primera de cuarentena y otra de aclimatamiento.
  4. Durante este periodo tengo que seguir unas medidas de manejo de todo dentro, todo fuera.

Riesgos asociados a vehículos:

Todos los vehículos que entran en la explotación presentan un riesgo de entrada y transmisión de agentes infecciosos. Por ello, lo ideal es que no entren vehículos a las explotaciones, en caso de tener que hacerlo, se recomienda limitar la entrada y el contacto con material y animales. Se aconseja que los lugares de entrada a vehículos estén alejados de animales y el recorrido que hagan en la explotación sea mínimo, así como que pasen por barreras físicas de desinfección y limpieza a la entrada a la explotación y presenten certificados de limpieza y desinfección previos de transportes. Del mismo modo, se debe limitar el contacto de las personas que conducen los vehículos con los animales.

Riesgos asociados a personas:

Existen riesgos en función de la persona que acuda a las instalaciones. Los trabajadores están en contacto directo y diario con los animales de la explotación, pues deberán tomar medidas de limpieza y desinfección tanto a la entrada como a la salida para evitar la transmisión de agentes infecciosos. Del mismo modo harán visitas habituales a la explotación como pueden ser veterinarios.

En visitas menos habituales no se debe descuidar este aspecto, una buena medida de control puede ser el uso de material desechable para evitar la introducción de patógenos.

Riesgos asociados a animales:

Animales salvajes: como aves, jabalíes, corzos, etc. Son trasmisores de muchos agentes infecciosos (en piel, patas, heces, orina, saliva, etc.). Para evitar el riesgo debemos limitar el contacto con este tipo de fauna silvestre implantando medidas como vallados, medidas de disuasión o dispersión, buenos techados, ventanas con rejillas, etc.

Animales domésticos: perros, gatos, etc., pueden vehicular muchos patógenos y contribuir al mantenimiento de estos patógenos en las explotaciones. Se recomienda realizar buenas prácticas de vacunación, desparasitación y control de estas poblaciones dentro de las explotaciones ganaderas.

A MODO DE CONCLUSIÓN

En líneas generales la bioseguridad de las explotaciones abarca muchos aspectos, tanto internos como externos a las granjas. Debemos crear un buen engranaje entre todos ellos para hacer que funcionen y optimizar siempre las producciones dentro de los estándares de bienestar animal. Para ello, contar con la opinión de un experto es fundamental

Art’iculo publicado en Entorno Ganadero Febrero-Marzo 2020