PMVZ. Eloísa Largo.
Depto. de Medicina y Zootecnia de Cerdos.
FMVZ UNAM.

MVZ MC. Rosalba Carreón Nápoles.
Depto. de Medicina y Zootecnia de Cerdos.
FMVZ UNAM.
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Introducción.

La Peste Porcina Africana (PPA) es una enfermedad vírica, ocasionada por un virus ADN de la familia Asfaviridae, icosaedro, con envoltura, género Asfivirus que afecta exclusivamente al ganado porcino, tanto doméstico como salvaje. Es de declaración obligatoria, transfronteriza que se propaga rápidamente, es endémica en la mayoría de los países del África subsahariana y produce un alto impacto económico en los países afectados, causando grandes pérdidas y no se encuentra en el continente Americano desde 1984.

Mecanismos de Transmisión.

La PPA es endémica en muchos países de Europa y África. Los mecanismos de transmisión son diversos, lo que conlleva a dificultar su control; se describirá a continuación los que hay que considerar:

Contacto directo. Esta es la principal vía de transmisión, es oronasal, ya sea de un cerdo doméstico o de un jabalí o cerdo feral (Fig. 1). Los cerdos domésticos pueden ser lechones, cerdas de reposición y/o cerdos para sacrificio que se movilizan sin presentar sintomatología clínica (animales que estén en el periodo de incubación de la enfermedad) pero que están excretando virus.

FIG 1. El cerdo feral y el doméstico pueden interaccionar en la PPA.

Lo anterior se ve favorecido debido a que el virus de la Peste Porcina Africana (VPPA) es altamente resistente, puede sobrevivir durante un año y medio en sangre almacenada a 4ºC, 11 días en heces a temperatura ambiente y como mínimo un mes en criaderos de cerdos contaminados. Además se encuentra en todos los tejidos y todas las secreciones y excreciones de los animales enfermos (secreciones nasales, saliva, heces, orina, exudado conjuntival, exudado genital y heridas sangrantes), aunque los niveles más elevados se encuentran en sangre, donde puede persistir hasta por 15 semanas a temperatura ambiente o meses a temperaturas más bajas (4ºC). Es de considerar que las fuentes de alimentación y de agua se pueden contaminar sobre todo con heces y orina y representar más mecanismos de diseminación.

Los cerdos ferales (cerdos domésticos liberados y escapados, jabalíes eurasiáticos salvajes y sus híbridos) representan un elemento muy importante en la epidemiología de la enfermedad. Los animales infectados excretan el virus durante la incubación (aproximadamente de 4-19 días) e incluso antes de la manifestación de los signos clínicos. Este tipo de cerdos pueden llegar a infectarse con PPA, aunque la replicación en sus tejidos es muy baja, por lo que no sufren la enfermedad, aunque sí pueden actuar como portadores, aunado a lo anterior, se encuentran distribuidos prácticamente en todo el mundo, principalmente en Europa y en Estados Unidos de América, esto lo complica más. Estos animales se movilizan de manera natural dentro de las regiones geográficas, lo cual realizan principalmente por la búsqueda de alimento de la flora normal de cada región o incluso de algunas granjas porcinas, ya que se ha demostrado que éstos intentan entrar a los corrales de los cerdos (por comida o búsqueda de las hembras) lo que aumenta el riesgo sanitario de la piara. Las distancias que pueden recorrer son amplias, en un estudio realizado en Texas señaló que tan solo un cerdo feral el área que utiliza es de aproximadamente 4.5 a 22.23 km.

FIG 1. Posibles rutas de transmisión de PPA en Europa (Sánchez, and et al 2018).

El otro movimiento de estos animales, es ocasionada por la mano del hombre el cual lo realiza con fines cinegéticos, sin conocer a veces el status sanitario de ellos; en Europa el manejo convencional de cerdos ferales conlleva entre otras acciones, la prohibición de la alimentación y la caza selectiva de hembras reproductivamente activas para así minimizar la propagación de la enfermedad. En Estados Unidos, debido al alto inventario de estos animales, se ha implementado un plan de vigilancia específico para conocer las poblaciones existentes, las áreas de producción de cerdos domésticos, así como un programa de toma de muestras para la vigilancia de enfermedades, entre las que se encuentra PPA, las cuales se colectan durante el sacrificio de los animales sospechosos, así como de cerdos cazados. Se dice que la transmisión por aerosoles no es sumamente importante y se ha observado que solo ocurre a distancias cortas, cuando los cerdos se encuentran en hacinamiento o estabulación.

La cacería de los cerdos ferales representa un alto riesgo también, ya que dependiendo de las condiciones climáticas del lugar geográfico, el VPPA puede permanecer por semanas o meses en el cadáver. En Europa se han creado programas de control de cadáveres, donde se realizan actividades de remoción de éstos, se evita el consumo de la carne, así como medidas de bioseguridad implícitas en esa actividad (desinfección de transporte, equipos, etc.), ya que el abandono de los cadáveres favorece la perpetuación y difusión de la enfermedad debido a que el VPPA puede resistir la putrefacción, todo esto implica múltiples rutas de transmisión de la enfermedad (Fig. 2).

Vectores biológicos. Aunado a lo anterior, las garrapatas de la familia Ornithodorus se encuentran como ectoparásitos de los jabalíes y éstas contraen el virus al chupar sangre infectada (los jabalíes suelen ser portadores asintomáticos) y lo transmiten cuando pican a animales sanos. En África, se ha investigado que el VPPA se transmite entre el jabalí africano recién nacido y las garrapatas blandas. Cabe señalar que las garrapatas, aparentemente puede continuar infectadas durante varios años o toda su vida.

Vectores mecánicos. En este rubro, se menciona que la mosca Stomoxys calcitrans puede transmitir el virus por transporte de sangre o fluidos contaminados en sus patas durante dos días después de alimentarse de cerdos infectados.

Los materiales contaminados deben de considerarse también, dado que el virus tiene alta supervivencia en ellos, por lo que la limpieza y desinfección debe de realizarse de manera correcta.

Debe considerarse también la participación de especies intermediarias, ya que en el reporte de un brote, se descubrió que los cerdos domésticos se infectaron después de haberse alimentado con intestinos de gallinas que habían comido garrapatas infectadas.

Transporte y/o movilización. Cuando esto se realiza representa un alto riesgo; un estudio epidemiológico en China concluyó que ésta fue la razón principal de propagación de la PPA, por lo cual para mayor control del sistema de transporte de cerdos se recomendó entre otras medidas las siguientes:

  • Registro de vehículos de transporte de cerdos.
  • Sistema de posicionamiento y rastreo.
  • Transportes equipados con paredes y suelos resistentes a la corrosión y a pruebas de fugas.
  • Instalaciones sencillas para la limpieza y esterilización.
  • Obligación de los puntos anteriores para la circulación del transporte.
  • Vados de desinfección cerca de la puerta de entrada para facilitar la desinfección de las ruedas de los camiones de transporte de cerdos que entran y salen de los mataderos.
  • Los camiones de transporte de cerdos vivos se limpian y desinfectan bajo supervisión.
  • Minimización del tiempo de estadía de los cerdos en los rastros a menos de 24 horas y posteriormente desinfección de cada corral.

El Centro para la Seguridad Alimentaria de China ha intensificado el monitoreo de todos los cerdos importados, pues cada lote de cerdos debe estar documentado y acompañados de un certificado que avale que no presentan signos de PPA, además de proceder de zonas y granjas libres de la misma; a la llegada de los animales, personal capacitado comprueba todo lo anterior para aprobar la entrada de los lotes al país asiático.

Subproductos cárnicos y Residuos de comida. Es la principal vía de transmisión a larga distancia, donde el humano juega un papel muy importante con el transporte de éstos. Se menciona que desechos de aviones utilizados para alimentar cerdos fue asociada a la primera incursión del VPPA fuera de África, en Portugal en 1957. Lo mismo ocurrió en Brasil en 1978, donde se supone que estos desperdicios de vuelos transcontinentales o productos de origen animal transportados por pasajeros provenientes de España o Portugal fueron la vía de ingreso del virus. En Europa el principal riesgo son los productos ingresados por turistas de manera ilegal o sin controles oficiales.

FIG. 3 Los subproductos porcinos, una vía importante de transmisión de la PPA.

Lo anterior es debido a que el VPPA puede permanecer latente durante 150 días en carne con hueso conservada a 4ºC, 140 días en jamones secos salados y varios años en carcasas congeladas (Fig. 3). Por otro lado, es sensible a diversos tipos de desinfectantes como jabones, detergentes, lejía, fenol y sustancias oxidantes o alcalinas.

El VPPA es resistente a las altas temperaturas, la putrefacción y la desecación, de igual manera, muestra una alta resistencia a químicos como la tripsina y EDTA, y tratamientos físicos entre los que destacan congelación, descongelación y ondas ultrasónicas. De igual manera es estable en un rango de pH de 3.9 a 13.4 durante varios días, en los tejidos puede permanecer viable durante 2 años a 4°C y sobrevivir a la congelación profunda (−70°C) durante muchos años sin una pérdida significativa de título. Hay que destacar que en temperaturas altas se inactiva, pero a 37°C se pueden encontrar trazas de virus viable después de 22 días, a 56°C después de 1 h, pero a 60°C no más de 15 minutos.

Todo lo anterior es de importancia ya que gracias a su alta estabilidad, el VPPA puede llegar a encontrarse durante mucho tiempo en fómites o carne contaminada, representando un alto riesgo de su introducción en territorios libres de él.

Hay que recordar que en 2007 un brote de PPA en Georgia fue causado por la eliminación inadecuada de carne de cerdo contaminada de un barco en los muelles de Poti. De igual manera ocurrió en países como Portugal (1957), Cuba (1971), Brasil (1978) y Bélgica (1985).

En América el principal riesgo lo representan los residuos de aviones y buques transcontinentales provenientes de países endémicos, que luego pueden ser utilizados para alimentar porcinos, así como los viajeros que puedan venir de zonas donde la enfermedad es endémica. En base a la información disponible se considera que las principales medidas de mitigación del riesgo de ingreso de PPA deben consistir en reforzar los controles de desperdicios y del ingreso ilegal de productos y subproductos porcinos en aeropuertos y puertos, especialmente aquellos que reciben transportes de zonas endémicas (Europa y Asia). Los subproductos porcinos son un riesgo porque pueden utilizarse para alimentar cerdos, sin un proceso previo adecuado que destruya el virus, por lo que los viajeros deben ser alertados de ello para evitar la movilización del VPPA. Además, se debe extremar las precauciones y medidas de bioseguridad en granjas, evitando el ingreso de personas que hayan estado en países donde la enfermedad esté presente.

Los alimentos y materias primas. Estos han sido reconocidos como rutas potenciales para la propagación transfronteriza de enfermedades porcinas. En un estudio de simulación realizado para determinar la supervivencia del VPPA durante el envío transoceánico, se calculó la vida media de éste en 9 ingredientes de alimento expuestos a condiciones de envío durante un período de 30 días. Todas las muestras inoculadas con VPPA mostraron cantidades detectables con capacidad infecciosa. La vida media del virus fue más larga en el alimento completo: 14,2 + 0,8 días (IC del 95%: 12,4-15,9 días). Es de destacar que para la harina de soya convencional versus orgánica, la vida media del VPPA difirió en > 3 días: 9,6 + 0,4 días (harina de soya convencional) y 12,9 + 0,6 días (harina de soya orgánica). La relativa estabilidad en el alimento puede ser el resultado de un contenido variable de proteína, grasa o humedad entre los ingredientes. En general, la vida media de VPPA en todos los ingredientes del alimento para animales fue de 12,2 días.

La efectividad de los tratamientos en la preparación de las materias primas, como el uso del calentamiento que es común, tiene implicaciones sobre el tipo de genoma viral sobre la supervivencia del virus, ya que el objetivo es inactivarlo. Los trabajos realizados hasta ahora han demostrado que los virus son capaces de sobrevivir en los ingredientes y el alimento terminado por un tiempo suficiente para infectar animales entre países. Sin embargo, tenemos que recordar que hay una gran diferencia entre un contaminante y el riesgo, el contaminante (o el hazard en inglés) es el patógeno capaz de hacer daño a los animales, mientras el riesgo es la probabilidad de que el evento se realice. En este contexto, se ha demostrado que los virus sobreviven en el alimento, sin embargo, no se ha demostrado que los virus estén presentes en la cadena de suministro de ingredientes.

Un ejemplo de materias primas son las vitaminas, las cuales la gran mayoría se producen en China, esto se realiza en plantas de producción con estrictas normas de seguridad alimentaria, programas de buenas prácticas de producción y certificados de calidad de terceros. Estas son transportadas a los países de destino en forma pura sin mezclar con otros ingredientes excipientes y cumpliendo los tiempos de retención cuando el producto lo requiera, sin embargo, en el mercado mundial hay suministradores y revendedores de vitaminas cuya capacidad para conocer el origen de los productos importados es limitado.

Debido a la incertidumbre acerca de las medidas de bioseguridad o de prevención que los fabricantes de subproductos de origen porcino pueden aportar para la no transmisión del VPPA, veterinarios y productores de cerdos de EEUU han pedido la implementación de programas de saneamiento ambiental y de bioseguridad tanto en las fábricas de alimento como en la cadena de importación de productos. Esta inquietud ha originado por ejemplo que algunas empresas que producen hidrolizado de proteína, certifican que toda la materia prima sea recolectada de mataderos autorizados por la UE y verificados por las autoridades sanitarias a partir de animales sanos aptos para consumo humano, con instalaciones y vehículos de transporte exclusivos, descarga directa en tanques de acero inoxidable y control por pruebas de Reacción en Cadena de la Polimerasa.

También minimizan el riesgo de contaminación cruzada, gracias a auditorías sistemáticas, llevadas a cabo por empresas internacionales de certificación; todo esto aportando un modelo de cadena de suministro sólido para eliminar cualquier potencial de presencia de ADN viral en el producto final. Debido a lo mencionado, debe de existir comunicación entre productores de materias primas y productores de cerdo para establecer medidas de bioseguridad en conjunto.

Conclusión

De acuerdo a lo anterior, las vías por la cuales el VPPA puede transmitirse son diversas, pero la participación del humano ya sea como ciudadano, o relacionado con el sector porcino es crucial y en cada uno de los mecanismos de transmisión deben de implementarse estrategias continuas que permitan lograr una detección en tiempo y forma del VPPA para evitar los estragos que representaría en la porcicultura de cualquier lugar del mundo.

Referencias

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Artículo publicado en Los Porcicultores y su Entorno