Mtro. Francisco Alejandro Alonso Pesado
Mtra. Elizabeth Rodríguez De Jesús.
:: RESUMEN ::
La industria porcina de México se encuentra bajo la dinámica de las tendencias actuales que la están obligando a realizar cambios estructurales. Esta industria continúa evolucionando impulsada por el comportamiento del consumidor, la tecnología, la sostenibilidad y los cambios en la cadena global, entre otras tendencias. Las tendencias que se observan y que impactan a la industria porcina mexicana son: i) desarrollo tecnológico; ii) bienestar animal; iii) mayor enfoque en sostenibilidad y medio ambiente; iv) valor agregado y diversificación de productos; v) digitalización de la cadena de valor porcina; vi) exportaciones mexicanas de carne de cerdo en crecimiento; vii) mayor exigencia del consumidor en diferentes nichos de mercado; viii) uso de energías renovables; ix) salud y nutrición del ganado porcino; x) valor nutricional y gastronómico de la carne de cerdo; y xi) buenas prácticas pecuarias.
Los agentes económicos de la industria de la carne de cerdo en México deben observar y considerar las tendencias actuales y evolucionar hacia una porcicultura productiva, competitiva y rentable. Todas las tendencias enumeradas en el artículo se interrelacionan, y así deben estudiarse, para que de esa manera configurar un diagnóstico correcto para tomar decisiones acertadas, posibilitando la permanencia en el mercado de las empresas productoras de carne de cerdo en el país.
:: INTRODUCCIÓN ::
La producción porcina en el país es un pilar fundamental para su economía y comercio internacional, con enormes desafíos actuales. México produjo un total de 1’700,000 toneladas de carne de cerdo en 2024 posicionándose como la segunda fuente de proteína animal más importante en el país. Este crecimiento se ha visto impulsado por avances tecnológicos y prácticas responsables que priorizan el cuidado del medio ambiente y el bienestar animal (Infopork, 2025). La carne de cerdo del país es reconocida a nivel internacional, exportándose a destinos como Estados Unidos (EU), China, Corea del Sur, Singapur, Canadá, El Salvador, Cuba, Guatemala, Hong Kong y Vietnam.
Esta aceptación mundial obedece a la calidad y el cuidado que caracterizan a la porcicultura mexicana (porciNews.com, 2024). En 2025, la industria porcina mexicana continúa evolucionando impulsada por el comportamiento del consumidor, la tecnología, la sostenibilidad y los cambios en la cadena de suministro global, entre otros aspectos (porcicultoresdesantaana.com, 2025). La tendencia en granjas productoras de carne de cerdo mexicanas va orientada a la tecnología mediante la ampliación y modernización en las líneas de producción, rastros y plantas procesadoras. Se busca de esta forma llevar a cabo sitios más competitivos en el menor tiempo posible (BM Editores, 2019). Otra tendencia de la porcicultura mexicana es la referente a un mayor bienestar animal. Para lograr el bienestar animal se requiere, entre varios aspectos, el eliminar el uso de jaulas para los animales ya que por tendencia de los consumidores (otra tendencia) buscan consumir carne de cerdos en libertad (BM Editores, 2019).
Otras tendencias que se observan y que la porcicultura mexicana debe considerar para ser una actividad, productiva, competitiva y rentable son: i) mayor enfoque en sostenibilidad y medio ambiente; ii) valor agregado y diversificación de productos; iii) digitalización de la cadena de valor porcina; iv) exportaciones mexicanas en crecimiento; y v) mayor exigencia del consumidor en diferentes nichos de mercado (porcicultoresdesantaana.com, 2025). Se aprecia que los retos que enfrenta la porcicultura mexicana son, hasta cierto punto, complicados, pero es necesario tenerlos muy en cuenta, para que los empresarios porcinos, una vez realizado los diagnósticos pertinentes, y “mirando” hacia el futuro contemplando las tendencias puedan permanecer en el mercado, ampliando márgenes de ganancias, y así, reinvertirlas para ampliar sus escalas de plantas, lo que podría provocar concentración, acumulación y reproducción ampliada de sus capitales, fortaleciéndose económicamente. Es de suma importancia establecer que la industria porcina mexicana ya no es solo producción: es innovación, trazabilidad, ética, responsabilidad social, bienestar para los cerdos y responsabilidad ambiental.
Adaptarse a estas tendencias no es una opción, es una forma de permanecer en el mercado y crecer económicamente y financieramente. Los empresarios productores de carne de cerdo mexicanos deben anticiparse a estas tendencias y al cambio para ser productores líderes, competitivos, productivos y éticos (porcicultoresdesantaana.com, 2025). Ya en el futuro cercano se espera, en la porcicultura mexicana: i) la consolidación de empresas inteligentes con Inteligencia Artificial (IA) y sensores; ii) un mayor número de alianzas entre pequeños porcicultores para competir en el mercado en conjunto; iii) regulaciones estrictas en sanidad, sostenibilidad y bienestar animal; y iv) uso de biotecnología para mejora genética, eficiencia y salud (porcicultoresdesantaana.com, 2025). Ante este contexto se elaboró el artículo “Tendencias de la industria porcina en México”.
:: MATERIAL Y MÉTODOS ::
Para elaborar el trabajo presentado en este artículo, se procedió a la búsqueda de información en fuentes secundarias las cuales se seleccionaron y analizaron. De esta forma, el trabajo presentado en este artículo está conformado por resúmenes de datos e información relevante encontrada en fuentes secundarias y el subsecuente análisis de datos e información adquirida.
:: DESARROLLO DEL TEMA ::
Como ya se indicó en líneas anteriores son varias las tendencias que impactan a la porcicultura mexicana. Se presentan algunas de ellas de manera general.
SOSTENIBILIDAD.
Una de las tendencias de la industria porcina mexicana es la sostenibilidad. La sostenibilidad es la capacidad de satisfacer las necesidades de la población humana sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las propias. En otras palabras, es un enfoque que busca equilibrar el desarrollo económico, el bienestar social y la protección del medio ambiente. La sostenibilidad implica utilizar los recursos de manera eficiente (de manera racional) con el fin de asegurar sus disponibilidades a largo plazo y evitar daños irreparables al planeta. La sostenibilidad engloba la sostenibilidad ambiental, la social y la económica. La sostenibilidad ambiental se enfoca hacia una gestión eficiente de los recursos naturales para evitar su agotamiento y proteger la biodiversidad.
Esto contempla prácticas como el uso de energías renovables, reducción de la contaminación y la conservación de ecosistemas. La sostenibilidad social busca garantizar la igualdad de oportunidades para el acceso a recursos para todos, promoviendo la inclusión social, la justicia y la participación ciudadana. La sostenibilidad económica implica la adopción de modelos económicos que sean viables a mediano y largo plazo, que generen valor de forma equitativa y que estos modelos no dependan de la explotación insostenible de recursos. El sector porcino mexicano está alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Organización de las Naciones Unidas, cumpliendo al menos siete de los 17 objetivos, entre ellos: fin de la pobreza (ODS1), hambre cero (ODS2), y consumo responsable (ODS12). Estas iniciativas reflejan el compromiso de la industria con la protección de los recursos naturales y el desarrollo de las comunidades (Infopork, 2025).
Un ejemplo destacado de las iniciativas en sustentabilidad dentro de la industria porcina es la implementación de un modelo innovador que desde 2018 ha permitido ahorrar hasta 50 por ciento de agua en las empresas porcinas. Este modelo, fundamentado en procesos avanzados de tratamiento y reutilización, contribuye a la protección de recursos hídricos en zonas y regiones clave (Infopork, 2025). Las granjas porcinas que se envuelven en la sostenibilidad se destacan por su gestión eficiente de los residuos, el uso de energías renovables y la optimización del consumo del agua (AteRxEMB, 2024). Además, la implementación de sistemas de alimentación y manejo que buscan minimizar el estrés de los cerdos, garantizando así su bienestar (AteRxEMB, 2024).
Asimismo, la sostenibilidad observa el compostaje, la captura y tratamiento de aguas residuales, y la adopción de tecnologías que reducen las emisiones de efecto invernadero (AteRxEMB, 2024). Por otro lado, la sostenibilidad en la industria porcina, tiene que ver con el diseño y administración de dietas alimenticias balanceadas y nutritivas que satisfagan las necesidades específicas de los porcinos en cada una de las etapas de su desarrollo (AteRxEMB, 2024). Además, la sostenibilidad implica la aplicación rigurosa de programas de bioseguridad, vacunación preventiva, y el uso selectivo y controlado de antimicrobianos (AteRxEMB, 2024).
PROTECCIÓN DEL MEDIO AMBIENTE
Otra tendencia que debe de ser observada por la industria porcina nacional es el cuidado al medio ambiente. La porcicultura y el medio ambiente están estrechamente relacionados a través de toda la cadena de valor (cadena productiva) que incluye a la producción primaria, proveedores, plantas de alimentos para los animales, plantas de procesamiento, rastros, distribución y comercialización. En la actualidad es un tema recurrente hablar del cuidado al medio ambiente, aunque en el ámbito de la industria porcina el tema es tímidamente tratado (Valenzuela, 2017). El volumen de producción de carne de cerdo en el país demuestra con nitidez que la industria de la carne de cerdo impacta de manera significativa al medio ambiente en el que se desarrolla.
Se puede dimensionar el impacto al considerar que para lograr ese enorme volumen de producción de carne de cerdo (1 millón 323 mil toneladas métricas en 2015) se requirió de más de 17 millones de cerdos por año y que éstos consumieron aproximadamente 5 millones de toneladas métricas de alimento, además de 8 a 10 millones de metros cúbicos de agua (Valenzuela, 2017). Por ser México, un país de escasos recursos hídricos, se considera la generación y descarga de agua residual, uno de los principales factores de impacto ambiental en la industria porcina (Valenzuela, 2017). En el presente ya existe una importante problemática ambiental destacable en toda la cadena de valor, sin embargo, los mayores puntos de impacto se encuentran en los eslabones de producción primaria (granjas porcinas) y en rastros, ya que son en estos eslabones los que más agua consumen para su producción, y, por lo tanto, generan abundantes volúmenes de agua residual las cuales deben ser manejadas, tratadas y dispuestas correctamente (Valenzuela, 2017).
En total, en su crianza y proceso de transformación en un bien de consumo, cada porcino puede llegar a utilizar alrededor de mil litros de agua (Valenzuela, 2017). Otro factor a contemplar es el olor producido por la biodigestión de los residuos, el tratamiento de la mortalidad, o en el caso de los rastros las áreas de rendimiento, esto tiene un fuerte impacto en la percepción de esta industria en las comunidades cercanas. Además, también va ligado a las plagas como roedores o moscas. Otro elemento de impacto importante es la generación de residuos (de manejo especial, comunes, biológico infecciosos y peligrosos), estos residuos deben ser manejados, transportados y su disposición final (Valenzuela, 2017). Afortunadamente existe un marco de referencia que guía. Desde enero de 1988 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (también conocida por su abreviatura como LGEEPA) la cual es la máxima ley de derecho ambiental en el país. Dicha ley incluye un conjunto de normas y reglamentos oficiales que tienen como fin la preservación y restauración del equilibrio ecológico, así como a la protección al ambiente en todo México, con el fin de propiciar el desarrollo sustentable (Valenzuela, 2017).
A pesar de los esfuerzos por difundir y abordar la normatividad, la realidad es que en el país uno de los mayores obstáculos es el desconocimiento de la LGEEPA, y, por lo tanto, el incumplimiento de dicha ley (Valenzuela, 2017). Además de la Ley, en el país existen otros marcos normativos de referencia que la complementan como son las certificaciones de Responsabilidad Social Empresarial que incluyen el medio ambiente desde una perspectiva valórica proactiva. También se tienen certificaciones ambientales como la ISO14000, que permite estandarizar sistemas a nivel de excelencia mundial (Valenzuela, 2017). La implementación de medidas correctivas o preventivas para mejorar el medio ambiente y lograr ser una industria porcina mexicana limpia, implica necesariamente realizar inversiones, que tal vez no fueran contempladas, por lo que en un principio puede ser difícil decidirse hacer cambios para hacer el correcto cuidado al medio ambiente, hacer lo correcto siempre será la mejor decisión (Valenzuela, 2017).
VALOR AGREGADO Y DIVERSIFICACIÓN DE PRODUCTOS.
Una tendencia más que debe ser considerada por los porcicultores nacionales es la demanda por satisfactores porcícolas con valor agregado. La cadena de valor de la carne de cerdo incluye: proveedores de insumos, productores, transportistas, intermediarios, agricultores, procesadores, carniceros, ensambladores y corredores. En la industria porcina mexicana no solo se trata de producir carne de cerdo fresca. Los productos industrializados del cerdo, como el tocino, salchichas, jamones y embutidos, añaden un valor relevante a la economía y a la cadena de valor alimentaria porcícola. Estos satisfactores no solo satisfacen las necesidades de los consumidores, sino que también generan empleos directos e indirectos en la producción primaria, procesamiento, distribución y comercialización.
Asimismo, en el comercio internacional de productos porcinos se generan divisas (Agroempresario.com, 2023). El cerdo es mucho más que carne en los platos de los consumidores: es una industria que agrega valor económico y social en los diferentes niveles de la cadena productiva. Desde el toque crujiente del tocino hasta la versatilidad de los embutidos, el cerdo continúa siendo una fuente inagotable de sabores y oportunidades en todo el mundo (Agroempresario.com, 2023). Los porcicultores deben observar que una de las tendencias es agregar valor a su producción. Hace cuatro años una familia productora de carne de cerdo decidió dar un paso hacia adelante, pero muy importante en su ya muy extensa historia en el negocio porcícola (El Sitio Porcino, 2018).
La idea de la familia fue agregarle valor a su producción de carne de cerdo a través de la fabricación de embutidos, cerrando así en su empresa un círculo productivo que comienza con la agricultura, con la obtención de granos como ingredientes (materia prima) para la fabricación del alimento balanceado para los cerdos, y que este círculo productivo se cerró con la venta directa de diferentes productos finales como embutidos (El Sitio Porcino, 2018). La tendencia valor agregado y diversificación de productos incluye: i) carne de cerdo libre de antibióticos; ii) cortes especiales y empaques al vacío; iii) embutidos gourmet o con etiquetado limpio (clean label); y iv) carne de cerdo de origen local y trazable (porcicultoresdesantaana.com, 2025).
DIGITALIZACIÓN DE LAS CADENAS DE VALOR PORCINA
Una tendencia más es la digitalización de la cadena de valor porcina. Tendencia que debe ser considerada por los productores de carne de cerdo del país. La industria porcina debe afrontar retos a corto y mediano plazo que son críticos para su sostenibilidad. En concreto, el sector porcícola nacional tiene por delante un desafío de digitalización importante que impacta cada uno de los eslabones de la cadena de valor. Son por tanto muchas empresas porcinas implicadas en este ejercicio de transformación, no solo las grandes empresas productoras sino también toda la cadena de valor como: granjas, intermediarios, rastros, plantas procesadoras, distribución, comercialización e ingenierías (Integra Tecnología, 2021). El Internet de las Cosas puede ayudar en este reto de digitalización en cada uno de los eslabones de la cadena productiva, véase:
A) Cría y engorda:
i) Monitorización del estado de salud del animal, comportamientos y hábitos, etc.
ii) Detección de enfermedades, peso, temperatura corporal, etc.
iii) Monitorización de las condiciones ambientales: temperatura, humedad, CO2, etc.
iv) Automatización de los sistemas de alimentación y
monitorización de consumos: agua, piensos, etc.
B) Lavado y preparación:
i) Seguimiento y control de consumos de agua, cloro, CO2, gasoil, electricidad, etc.
C) Procesado:
i) Trazabilidad del producto, ritmos de producción, KPI productivos.
ii) Monitorización de consumos: electricidad, agua, gas, gasoil, etc.
iii) Avisos por desviaciones respecto a los indicadores marcados, lugar, etc.
iv) Monitorización de variables ambientales en la fase de secado.
D) Distribución:
i) Localización de activos.
ii) Optimización de rutas.
iii) Control de mercados paralelos.
iv) Otras variables.
Por otro lado, recientemente se han utilizado nuevos enfoques digitales basados en la visión por computadora, el aprendizaje profundo y automático, así como la inteligencia artificial y monitorear el reconocimiento e identificación individual del ganado porcino. Además, la tecnología se ha convertido en una herramienta indispensable en la porcicultura moderna. Está impactando en: a) Monitoreo ambiental; b) trazabilidad mediante códigos QR o blockchain; c) Plataformas digitales de comercialización directa entre productor y consumidor; y d) análisis de datos productivos en tiempo real (porcicultoresdesantaana.com, 2025). Las granjas porcinas tecnificadas y digitalizadas tienen mayor eficiencia, previsión y acceso a mercados exigentes.
EXPORTACIONES MEXICANAS DE CARNE DE CERDO EN CRECIMIENTO.
Otra tendencia de la porcicultura nacional es el crecimiento de las exportaciones de la mercancía. De 2017 a 2023 la Tasa Media de Crecimiento Anual de las exportaciones de carne de cerdo fue de 7.3 por ciento, y la tasa de crecimiento acumulada en ese mismo periodo se ubicó en 51.2 por ciento, tasas importantes que indican una fuerte expansión de las exportaciones. En 2017 el total de las exportaciones de carne de cerdo, equivalente en canal, fue de 125,000 toneladas, en 2023 las exportaciones se colocaron en 189,000 toneladas de carne de cerdo, equivalente en canal (FIRA, 2024).
Para 2024 se estimó un volumen de exportaciones de carne de cerdo de 212,000 toneladas, equivalente en canal, lo que podría representar un incremento de 12.16 por ciento con respecto a las exportaciones de 2023 (FIRA, 2024). Las exportaciones de ganado porcino presentan valor agregado, ya que se exportan brochetas, cubos o cortes específicos hacia mercados asiáticos como Japón y Corea del Sur (FIRA, 2024). Las exportaciones de carne de cerdo inyectan divisas (dólares), mismas que podrían ser canalizadas a la industria porcina nacional.
MAYOR EXIGENCIA DEL CONSUMIDOR EN DIFERENTES NICHOS DE MERCADO.
En el presente, la industria alimentaria está en evolución acelerada debido al cambio de gustos y preferencia de los consumidores, y el mercado de carne de cerdo no escapa de esta tendencia (The Food Tech, 2024). El cambio en las preferencias de los consumidores está siendo impulsado por varios factores, incluyendo una mayor conciencia sobre la salud, sostenibilidad y bienestar animal. Los demandantes actuales buscan satisfactores porcinos que no solo satisfagan sus necesidades nutricionales, además, que estos satisfactores estén alineados con sus valores éticos y ambientales (The Food Tech, 2024). Una de las tendencias más significativas es la demanda creciente de productos cárnicos porcinos más saludables. Los consumidores prefieren cortes magros y productos con menos aditivos y conservadores.
Las empresas han respondido a esta tendencia ofreciendo opciones de carne de cerdo orgánica y productos con etiquetas claras sobre el contenido nutricional (The Food Tech, 2024). Los consumidores de productos del cerdo buscan animales libres, lo que se desprende de una tendencia que es el bienestar animal (BM Editores, 2019). En la actualidad debido al crecimiento y desarrollo tecnológico, y al incremento de usuarios de internet han incentivado el crecimiento de las ventas en línea configurando nuevas tendencias de compra a un ritmo acelerado de mercancías de la carne de cerdo. Los registros de los últimos años, así como las expectativas en los próximos años llevan una misma línea, y es la línea de crecimiento de ventas de satisfactores cárnicos (BM Editores, 2019).
En los últimos años ha habido un crecimiento exponencial en la venta minorista de alimentos, lo cual representa cambios en la venta ya que grandes empresas vendedoras de productos alimenticios como Walmart, llevan la delantera sobre minoristas de menor tamaño. Además, el sólido posicionamiento que este tipo de supermercados grandes tiene en el mercado les da una importante ventaja competitiva (BM Editores, 2019). El hecho de que haya competidores muy grandes de alimentos en el mercado puede crear desventajas sobre los minoristas al imponer nuevas tendencias y cambios para los cuales no muchos minoristas están preparados. Sin embargo, de manera indirecta este escenario incentiva la competencia y la innovación para mejores productos, más calidad y posiblemente mejores precios (BM Editores, 2019). Otro cambio en el mercado es el incremento de ventas de productos alimenticios en línea. Gracias a la adquisición de tecnología de los demandantes como el uso de smartphones (teléfonos inteligentes) la compra resulta ser más fácil y ayudan a crecer los mercados en línea (BM Editores, 2019). Además, las redes sociales influyen en las decisiones de compra. Asimismo, el interés de los consumidores aumenta por la producción local y la conexión con el productor. Por otro lado, los consumidores de productos porcícolas valoran el precio justo por encima del precio más bajo (porcicultoresdesantaana. com, 2025).
OTRAS TENDENCIAS EN LA INDUSTRIA PORCINA.
En la actualidad se presentan otras tendencias en la porcicultura mexicana como: a) uso de energías renovables; b) salud y nutrición del ganado porcino; c) valor nutricional y gastronómico de la carne de cerdo; y d) buenas prácticas pecuarias. Todas las tendencias antes presentadas deben estudiarse de manera conjunta e interrelacionarlas unas con otras para tener un diagnóstico correcto, y así tomar decisiones acertadas, lo que posibilita permanencia en el mercado de las empresas productoras de carne de cerdo. Así de importante son estas tendencias en la porcicultura nacional
:: CONCLUSIONES ::
I) La industria porcina mexicana se encuentra bajo la dinámica de las tendencias actuales que la obligan a realizar cambios estructurales.
II) La industria mexicana productora de carne de cerdo continúa evolucionando impulsada por el comportamiento del consumidor, la tecnología, la sostenibilidad y los cambios en la cadena de suministro global, entre otras tendencias.
III) Las tendencias que se observan y que impactan a la industria porcina mexicana son: a) desarrollo tecnológico; b) bienestar animal; c) mayor enfoque en sostenibilidad y medio ambiente; d) valor agregado y diversificación de productos; e) digitalización de la cadena de valor porcina; f) exportaciones mexicanas de carne de cerdo en crecimiento; g) mayor exigencia del consumidor en diferentes nichos de mercado; h) uso de energías renovables; i) salud y nutrición del ganado porcino; j) valor nutricional y gastronómico de la carne de cerdo; y k) buenas prácticas pecuarias.
IV) Los agentes económicos de la industria productora de carne de cerdo de México deben observar y considerar las tendencias actuales para enfrentar enormes retos y evolucionar hacia una porcicultura productiva, competitiva y rentable.
V) Todas las tendencias aquí presentadas deben estudiarse de forma interrelacionada, y así tener un diagnóstico correcto para tomar decisiones acertadas, posibilitando la permanencia en el mercado de las empresas productoras de carne de cerdo del país
BIBLIOGRAFÍA.
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• Valenzuela, S. M. L., (2017). El medio ambiente en porcicultura. Porcicultura.com. Disponible en: https://www.porcicultura.com
• Agroempresaria.com., (2023). El valor agregado del cerdo: Explorando el mundo porcino. Agroempresario.com. Disponible en: https:// agroempresario.com
• El Sitio Porcino, (2018). Valor agregado a la producción porcina. El Sitio Porcino. Disponible en: www.elsitioporcino.com
• Integra Tecnología, (2021). Un desafío de digitalización para el sector porcino. Integra Tecnología. Disponible en: www.integratecnologia.es
• FIRA, (2024). Panorama Agroalimentario. Carne de Cerdo. 2024. FIRA. Disponible en: www. fira.gob.mx
• The Food Tech, (2024). Tendencias de consumo en carne de cerdo: adaptándose a las nuevas demandas del mercado. The Food Tech. Disponible en: https://thefoodtech.com
Artículo publicado en “Los Porcicultores y su Entorno Septiembre Octubre 2025“











