Artículo adaptado de Regiane Santos
Mycotoxins researcher, Schothorst Feed Research por Olmix Latinoamérica Norte.

Zearalenona (ZEN) y Deoxinivalenol (DON) son las micotoxinas que se encuentran con más frecuencia en los alimentos, especialmente en los fabricados a base de maíz y pulpa de remolacha. Es bien sabido que la exposición a altas concentraciones de ZEN o DON dan como resultado su transmisión en calostro y leche.

La zearalenona y sus derivados, como α-ZEL y β-ZEL, tienen una conformación similar a la del estradiol, lo que les permite unirse a los receptores estrogénicos. Además, ZEN se metaboliza rápidamente en el tracto gastrointestinal después de la ingestión, produciendo algunos metabolitos que son aún más tóxicos, como α-ZEL, esto demuestra la importancia de medir los derivados de ZEN en leche y suero.

Debido a la importancia de estas dos micotoxinas en el sector pecuario se realizó un estudio en el Instituto Schothorst Feed Research (SFR), en colaboración con Instituto Federal de Investigación para la Salud Animal (Brunswick, Alemania) y Olmix (Francia), sobre la transmisión de ZEN y DON, así como sus derivados durante la última semana de gestación y la lactancia.

El objetivo del presente estudio fue determinar el riesgo de estas dos micotoxinas para la salud y el rendimiento animal en condiciones prácticas midiendo los niveles de micotoxinas en calostro y leche de cerdas, así como en suero tanto de cerdas como de lechones. Este estudio fue publicado en la revista de acceso abierto Toxins. Los principales hallazgos se resumen a continuación.

Materiales y métodos

Se utilizaron 2 lotes diferentes de pulpa de remolacha para preparar las dietas, lo que resultó en una dieta que contenía 100 ppb de ZEN y otra con 300 ppb de ZEN. Los animales de esta prueba estuvieron recibiendo las dietas experimentales 1 semana antes del parto y durante los 26 días de lactancia. Cuando se preparan dietas con diferentes ingredientes, la contaminación por múltiples micotoxinas es difícil de evitar. Aunque la pulpa de remolacha utilizada en el presente estudio no era una fuente de DON, la combinación de todos los demás ingredientes utilizados para preparar el alimento resultó en una dieta final que contenía aproximadamente 250 ppb de DON. Este nivel es mucho más bajo que el límite máximo recomendado por la Unión Europea (900 ppb) y se puede considerar como un nivel de desafío bajo en el cerdo.

Sin embargo, se planteó la hipótesis sobre el impacto en la integridad intestinal, debido al grado de policontaminación con otras micotoxinas especialmente ZEA con las siguientes dietas utilizadas en los tratamientos:

El estudio consistió en 3 tratamientos:

Tratamientos

T1: Dieta baja en ZEN (118 ppb).
• Consumo de la dieta LoZEN una semana antes del parto y durante toda la lactación.

T2: Consumo de dieta baja en ZEN (118 ppb) y posteriormente dieta alta en ZEN (318 ppb).
• Consumo de la dieta LoZEN una semana antes del parto y durante la lactación consumo de HiZEN.

T3: Dieta alta en ZEN (318 ppb).
• Consumo de dieta HiZEN una semana antes del parto y durante toda la lactación.

*Los niveles de micotoxinas en las dietas experimentales se muestran en la Tabla 1.

 

Resultados de la prueba experimental

Aumento de los niveles de α-ZEL en la leche. Se observó un aumento significativo en los niveles de α-ZEL en el calostro de las cerdas del T3, es decir, el grupo de cerdas alimentadas con una dieta HiZEN desde el día 109 hasta el parto. Cuando se evaluó la leche al momento del destete, se observó un aumento en los niveles de α-ZEL en cerdas alimentadas con las dietas T2 y T3, es decir, aquellas alimentadas con una dieta HiZEN desde el parto hasta el destete o desde el día 109 hasta el destete, respectivamente (Tabla 2). Cuando se evaluó la leche al momento del destete, se observó un aumento significativo en los niveles de α-ZEL en cerdas alimentadas con una dieta HiZEN desde el parto hasta el destete, independientemente del nivel de ZEN antes del parto. Los niveles de DON en calostro y leche fueron similares entre los grupos, ya que los niveles de DON en la dieta fueron los mismos para todas las cerdas.

 

Aumento significativo de los niveles séricos de micotoxinas. Al inicio del ensayo, no se observaron diferencias en los niveles séricos de micotoxinas. Sin embargo, al final de la prueba, es decir, el día 26 de lactación, se observó un aumento significativo en los niveles séricos de ZEN, α-ZEL y β-ZEL de las cerdas alimentadas con las dietas T2 y T3 (niveles altos de ZEN) en comparación con el control T1 (Nivel bajo de ZEN). Aunque no hubo diferencias significativas en los niveles de ZEN en el suero tomado de lechones, los niveles séricos de DON y de-DON fueron significativamente altos en los lechones alimentados con T3, junto con una tendencia de aumento del nivel de α-ZEL en el suero de lechones (Cuadro 3).

La presencia en la dieta de ZEN y DON en niveles bajos no afectó el rendimiento productivo de las cerdas y los lechones. Sin embargo, hubo una disminución en el grosor de la grasa dorsal combinada con una reducción la leptina sérica en cerdas expuestas a 318 ppb de ZEN durante la última semana de gestación. La grasa dorsal consiste en agua, colágeno y lípidos, y también es una fuente de varias hormonas, incluida la leptina, que se correlaciona positivamente con el grosor de la grasa dorsal.

Disminución de los niveles séricos de estradiol en lechones

Los niveles séricos de estradiol se redujeron significativamente en lechonas de cerdas alimentadas con la dieta HiZEN desde el día 109 de gestación o desde el parto hasta el destete. En el pasado, hemos demostrado que la exposición a ZEN durante la lactancia daría como resultado un agotamiento de la reserva de gametos presente en los ovarios debido al agotamiento de estradiol causado por ZEN. Por lo tanto, aunque el rendimiento productivo no se vio afectado, estas lechonas expuestas no deben entrar en los programas de reproducción. Hubo una disminución significativa en el suero GLP1 y un aumento en los niveles séricos de calprotectina en lechones que estuvieron expuestos durante la última semana de gestación y durante la lactancia, en comparación con la exposición a micotoxinas solo durante la lactancia. Los niveles elevados de calprotectina sérica indican que se estaba produciendo una inflamación. La disminución en los niveles séricos de la hormona intestinal GLP1, que también tiene un efecto antiinflamatorio en el intestino, respalda la hipótesis de que los lechones de las cerdas alimentadas con dietas HiZEN y DON experimentaron un proceso inflamatorio.

Conclusiones

En conclusión, es posible determinar ZEN, DON y sus derivados en el calostro y la leche de cerdas alimentadas con dietas contaminadas con micotoxinas a niveles prácticos de la Unión Europea. La exposición a HiZEN resultó en una disminución del grosor de la grasa dorsal al momento del parto y este efecto se correlacionó con una disminución en los niveles séricos de leptina en las cerdas. Además, dicha exposición resultó en una disminución de los niveles de estradiol en suero de cerdas y lechones. Aunque la transmisión de micotoxinas no afectaba el rendimiento de los lechones lactantes, se estaba produciendo un proceso inflamatorio. Más interesante aún, hubo un aumento en los niveles séricos de DON y de-DON en lechones lactantes expuestos a la dieta HiZEN durante la última semana de gestación y durante la lactancia.

Para más información:
Olmix Latinoamérica Norte
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Artículo publicado en Los Porcicultores y su Entorno Mayo Junio 2022