En un estudio realizado en la zona comunitaria maya del Litoral Centro del estado de Yucatán se encontró que la estructura porcentual de los costos de producción de la miel se compone, mayoritariamente, por el costo variable (alrededor de tres cuartas partes), cuyos principales rubros fueron el valor del azúcar y el desembolso por mano de obra. Por su parte, el costo fijo lo constituyó principalmente la depreciación en infraestructura. La ganancia fue positiva en los estratos considerados. El rendimiento y el precio de la miel, determinantes del ingreso, fueron los principales elementos de la variación en la rentabilidad que se obtiene en el proceso de producción apícola.
La información base del estudio se obtuvo mediante una encuesta por muestreo estadístico a productores apícolas del municipio de Motul, considerado como caso de estudio representativo de la región maya del Litoral Centro de Yucatán, el cual comprendió parte de la anterior zona henequenera. En la encuesta se utilizó una cédula de entrevista con diversos apartados como la tenencia de colmenas, prácticas de manejo, infraestructura e información económica. La muestra preliminar se integró al azar con 30 % del marco lista integrado por productores de la cabecera del municipio de interés y de las localidades de Kaxatah, Kiní, Ucí, Santa Teresa, Dzununcán, Santa Cruz Pachón, Kopté y San Pedro Chacabal. La muestra final fue de 55 productores, inferior al de la muestra preliminar. A la primera categoría (productores que explotaban hasta 25 colmenas) le correspondió 58 % de la muestra, 28 % al segundo estrato (de 26 a 50 colmenas) y 14 % a la tercera categoría (de 51 a 100 colonias).
La apicultura enfrenta problemas socioeconómicos y técnicos, los cuales han tenido considerables consecuencias en la estructura de los costos y, por tanto, en los beneficios económicos. Los problemas principales son la falta de adopción de tecnologías actuales acordes a las exigencias de inocuidad del mercado; así como las formas de comercialización, principalmente hacia el exterior, donde sólo participan exportadores con un esquema de intermediarismo. Aunado a esto, se encuentra el cambio climático que ha provocado modificaciones en la temperatura, precipitación pluvial, modificación de las estaciones, lo que repercute negativamente en la producción. Al variar la producción apícola, la rentabilidad sufre el mismo cambio. Como resultado de esta investigación se tiene que la disponibilidad de activos fijos se asocia al bajo nivel tecnológico.
El estudio reveló que una de las variables que más influye en la rentabilidad de un apiario es el rendimiento de las colmenas, expresado como la capacidad de producción en kg/colmena. Sin embargo, la causa más importante de la probable variación en el nivel de rentabilidad de las explotaciones apícolas en el territorio nacional lo constituye la caída del ingreso por la venta de miel, debido a una baja de precios del producto.
Se observó que el precio de los insumos aumenta constantemente, que los rendimientos por colmena varían con relación al manejo técnico y a los factores climáticos adversos, además de que el precio de venta está sujeto a las condiciones que imponen los intermediarios locales. A pesar de lo anterior, se encontró que los ingresos del apicultor fueron superiores a los costos de producción, por lo que la actividad apícola en la región presentó un superávit con márgenes elevados, mismo que es aprovechado por los productores para invertir en infraestructura básica, como equipo de extracción, que ante las exigencias imperantes de los países importadores se ven en la necesidad de modernizar tanto sus equipos como sus prácticas de manejo de la colonia, esto para cumplir con las normas de inocuidad de la miel.
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