En general, los insectos tienen un papel crucial en los ecosistemas naturales, pues forman parte fundamental de la biodiversidad.
En el caso específico de las abejas, su rol con respecto al equilibrio ecológico es clave, dado su relevante papel en la polinización. La pérdida de biodiversidad que sobrevendría si las abejas desaparecieran o se vieran minimizadas, significaría una catástrofe ambiental. En términos de nutrición humana, la seguridad alimentaria se vería comprometida, pues alrededor de un 35 % de la producción mundial de alimentos depende directamente de la polinización que ellas realizan.
Para la mayor parte de las especies vegetales, la reproducción necesita el traslado del polen desde las anteras, o partes masculinas de una flor, hasta los estigmas, o sea, sus partes femeninas, ya sea de la misma planta o de otras plantas que se encuentren a cierta distancia; lo anterior es lo que se denomina polinización. Después de miles de años de evolución y de adaptación a los ambientes locales, cada especie vegetal tiene exigencias específicas para el transporte de su polen; muchas de las cuales dependen de los insectos forrajeadores que lo trasladan de flor en flor. Muchas especies de insectos visitan las flores para buscar su néctar o polen y, mientras lo hacen, transportan los gránulos que contribuirán a la polinización.
Las abejas melíferas son insectos polinizadores altamente eficaces, ya que tienen el cuerpo cubierto de pelos fuertes y algo curveados llamados cestillos que recogen fácilmente miles de gránulos de polen cuando se mueven al interior de las flores; además, visitan solamente una especie de flor durante cada uno de sus viajes. En una sola jornada, una abeja puede visitar miles de flores de una misma especie, recogiendo el néctar y el polen, esparciendo en todo momento los gránulos de polen por todas las flores que visita.
Más allá del aspecto económico, la polinización adquiere relevancia en términos de supervivencia, puesto que asegura la continuidad de las especies vegetales en el planeta. Si este proceso falla, la cadena trófica también lo hará. Por ello, incluso una leve disminución en la eficacia de la polinización se traduciría en irremediables pérdidas de especies animales y vegetales, contando con aquellas que el ser humano necesita para asegurar su alimentación.
Abejas y plantas forman, de este modo, un pilar que alimenta y enriquece el ecosistema, que, a su vez, nutre a multitud de insectos, aves y mamíferos.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA) señala que la apicultura en México tiene una gran importancia socioeconómica y ecológica, ya que las abejas son fundamentales para el equilibrio del medio ambiente.
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